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Alan Talevi en RDEsc: escribir, editar y construir un ecosistema para la literatura independiente

El escritor, editor e investigador Alan Talevi, integrante de la primera cohorte de la Licenciatura en Arte de la Escritura de la Universidad Nacional de las Artes, habló en Ronda de Escritores (RDEsc) sobre su recorrido literario, el nacimiento de la editorial Salta el Pez y las dificultades que atraviesan las pequeñas editoriales.

Alan Talevi es escritor, editor e investigador. Foto: reperfilar

Alan Talevi, escritor, editor e investigador, forma parte de la primera cohorte de la Licenciatura en Arte de la Escritura de la Universidad Nacional de las Artes. En diálogo con Osvaldo Quiroga en Ronda de Escritores, por +Perfil, repasó su formación, sus primeros libros y el camino que lo llevó a fundar la editorial Salta el Pez. “Soy licenciado en Arte de la Escritura de la Universidad Nacional de las Artes, sí. De la primera cohorte de esa carrera”, confirmó Talevi.

Antes de avanzar hacia otros géneros, sus primeros años estuvieron especialmente vinculados con el cuento y el relato. Entre aquellas publicaciones apareció Anomalía, uno de los libros recordados durante la conversación.

La universidad como “ecosistema de escritura”

Talevi explicó que una carrera universitaria no reemplaza aquello que cada autor desarrolla individualmente, pero sí puede aportar herramientas y ampliar la mirada sobre el campo literario. “Te da un panorama amplio de la literatura, de lo que se está haciendo en literatura”, señaló.

Sin embargo, el aspecto que más valoró fue la posibilidad de encontrarse con otras personas dedicadas a una actividad que suele desarrollarse en soledad. “Te da, sobre todo, yo destaco mucho una especie de ecosistema de escritura, porque la escritura tiene mucho de oficio solitario muchas veces”, explicó.

Talevi contó que su acercamiento a la escritura se produjo relativamente tarde y que la universidad le permitió construir relaciones con personas que tenían intereses similares.

“Para mí fue una posibilidad increíble de conocer mucha gente que tenía mis mismas inquietudes, de fundar una editorial en el marco de mi paso por esa carrera”, sostuvo.

Salta el Pez y la convivencia de distintas voces

De aquella experiencia nació Salta el Pez, una editorial independiente que buscó desde el comienzo combinar autores nuevos con escritores de mayor trayectoria. “Tenemos un manifiesto donde decíamos que queríamos que en ese catálogo coexistan voces nuevas y lo logramos”, afirmó.

Según explicó, aproximadamente la mitad de los autores publicados llegan con su primer o segundo libro. Al mismo tiempo, el catálogo incorpora escritores con un recorrido más extenso, entre ellos Diana Vélez, Susana Villalba, Diego Musio y Elena Aníbal. “Tenemos como voces potentes”, resumió Talevi.

El editor destacó particularmente el vínculo con Diana Vélez. La editorial le propuso recuperar un libro de traducciones de poetas norteamericanas publicado originalmente durante los años 80 y prácticamente imposible de conseguir.

La respuesta superó las expectativas. “No solo nos dio ese libro inconseguible, sino que nos dio un libro que lo expandí, que era como cinco veces más del libro original en volumen”, contó.

“Es brutal” sostener una editorial independiente

La conversación también abordó las dificultades económicas que atraviesa el mundo editorial. “Es brutal, es brutal”, respondió Talevi cuando Quiroga mencionó la caída de ventas y el aumento de los costos.

Para los proyectos pequeños, explicó, el problema se vuelve especialmente complejo cuando no existe un respaldo financiero que permita sostener la producción durante períodos de baja demanda.

“Para las editoriales que no tienen un respaldo de capital para sostener, para seguir produciendo, dependiendo de lo que se vende, es difícil”, señaló.

Literatura y filosofía

Además de su trabajo editorial, Talevi habló sobre la relación entre narrativa y pensamiento filosófico dentro de su obra. “Intenta, sin mucho pudor, intenta mezclar algo de filosofía, relacionar la filosofía con la literatura”, explicó.

Para sintetizar esa búsqueda recurrió a una frase atribuida a Theodor Adorno: “La poesía tiene y no sabe y la filosofía sabe y no tiene”. En sus textos también aparecen referencias a Heráclito y a distintas formas de vincular ideas filosóficas con los mecanismos de la narrativa.

Ese cruce entre escritura, pensamiento y edición termina recorriendo buena parte de su trayectoria: desde una formación universitaria que le permitió encontrar una comunidad hasta la construcción de un catálogo donde, como él mismo buscó desde el comienzo, pueden convivir “voces nuevas” con autores de mayor recorrido.