Medio ambiente

Del derroche al ahorro: cómo cambia la relación con el agua, la energía y los recursos al vivir en Europa

Para los argentinos que se integran a la vida en el continente europeo, uno de los mayores desafíos es adaptarse a la escasez de recursos que existen en cuanto a gas, electricidad y agua.

Del derroche al ahorro: cómo cambia la relación con el agua, la energía y los recursos al vivir en Europa Foto: Cedoc Perfil

La experiencia de vivir en Europa obliga a muchos argentinos a modificar hábitos cotidianos relacionados con el consumo de agua, gas y electricidad. En una conversación centrada en el uso responsable de los recursos, los participantes de Ronda de Corresponsales, uno de los segmentos del nuevo canal de +Perfil ,coincidieron en que la diferencia cultural respecto del ahorro es uno de los cambios más notorios para quienes emigran.

Marcelo Molina resumió esa sensación y afirmó: "Esto me trae una reflexión, que sobre todo para los argentinos que nos hemos mudado quizás hace poco, una de las cosas que más cuesta adaptarse es a la escasez y al rellenamiento".

Cómo es la adaptación a la escasez de recursos en Europa

En ese sentido, comparó las costumbres habituales en Argentina con las europeas: "Uno en Argentina prendía el aire todo el día, usaba la canilla sin problemas, prendes el gas, y la verdad que, bueno, más allá de que sea más caro o más barato, nunca sentimos esa necesidad de cuidarlo".

Sin embargo, Molina remarcó que esa realidad cambió parcialmente: "Sí, ya no tanto, ha cambiado, eso ha cambiado mucho, te diré".

El derroche en Europa no es algo común

Según describió, el cuidado de los recursos atraviesa todos los niveles sociales y forma parte de la vida diaria. "Pero acá no encontrás a nadie, incluso en sectores acomodados, que derroche nada, o sea, no se derrocha nada, no se derrocha agua, no se derrocha gas, no se derrocha luz", señaló.

Incluso destacó que el criterio de ahorro alcanza hasta las operaciones más pequeñas de la economía doméstica: "Se pide hasta el céntimo más pequeño en cualquier compra que hagas, y obviamente te lo dan".

Como ejemplo, explicó: "Vos decís, un céntimo que no sirve para nada, pero bueno, vas a hacer una compra y pagás con céntimos, y recibí los céntimos, y te dan los de un céntimo, de dos céntimos, de cinco céntimos, y están vigentes".