+Perfil

RDEco: el director del Banco Provincia advirtió que la morosidad responde a “una crisis de ingresos”

Alejandro Formento, director del Banco Provincia, planteó en Ronda de Economistas (RDEco) la necesidad de revisar algunas regulaciones para facilitar la refinanciación de las deudas y advirtió sobre el impacto de la morosidad en el sistema financiero.

Preocupa la alta morosidad en los bancos. Foto: reperfilar.

La morosidad y el creciente endeudamiento de los hogares volvieron a quedar en el centro del debate financiero. Alejandro Formento, director del Banco Provincia, consideró que el problema tiene un origen que excede al sistema bancario y está relacionado con la situación de los ingresos y la actividad económica.

Durante una entrevista en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Formento sostuvo que el diagnóstico de fondo es el de “una crisis de ingresos”, vinculada con el bajo nivel de actividad en sectores que generan una importante cantidad de puestos de trabajo, como el consumo y la industria.

“Salvo que haya un proceso de aceleración del crecimiento y de la actividad en esos sectores que se recomponga el empleo formal y los ingresos, no hay una solución”, afirmó. Desde esa perspectiva, consideró que una respuesta exclusivamente financiera resulta insuficiente para resolver un problema estructural y macroeconómico.

La propuesta de revisar regulaciones bancarias

Formento aseguró que existen herramientas que podrían implementarse desde el ámbito regulatorio sin necesidad de utilizar fondos públicos. Contó que desde la cámara bancaria realizaron presentaciones ante el Banco Central para abrir una mesa de trabajo.

Como antecedente, mencionó la Comunicación 6949 del Banco Central, implementada durante la pandemia de COVID-19, que flexibilizó la manera en que las entidades registraban determinadas situaciones de deuda y morosidad.

“Alguna solución que proponemos, conversar con el Banco Central, lo hemos dicho y presentado formalmente, invitando a constituir una mesa de trabajo”, sostuvo. Según explicó, una medida de características similares podría facilitar mejores condiciones de refinanciación para los deudores.

Encajes y categorías de mora

Entre las alternativas analizadas, Formento mencionó los encajes y la manera en que los bancos deben categorizar el avance de la mora. Ante la posibilidad de flexibilizar esas categorías, aclaró que el objetivo no sería beneficiar directamente a las entidades.

“Sí, pero no livianas para alivianar el balance de los bancos, sino justamente porque eso nos permite a los bancos darnos vuelta y poder dar mejores condiciones financieras para la refinanciación”, explicó.

La propuesta apunta a generar condiciones que permitan a los bancos refinanciar deudas con mayor facilidad y evitar que los deudores queden fuera del sistema financiero.

Una eventual ley y el riesgo moral

Formento también analizó la posibilidad de que el Congreso sancione una ley para atender el problema de la morosidad. Consideró que su impacto sobre el crédito dependerá de las características concretas de la normativa.

Uno de los riesgos, explicó, es que algunos deudores posterguen deliberadamente sus pagos a la espera de una solución legislativa. Para evitar ese efecto, propuso establecer una fecha de corte: “Todas las personas que estén en determinada situación de morosidad hasta tal día podrán acceder a determinadas condiciones más flexibles”.

“Si las condiciones que plantea la ley son razonables y se resuelve todo el riesgo moral y se define un marco general lógico, yo creo que es positivo”, afirmó.

El endeudamiento con proveedores no bancarios

Durante la entrevista también surgieron cuestionamientos sobre los proveedores no bancarios de crédito. Formento sostuvo que existe un desnivel regulatorio entre estos actores y los bancos tradicionales.

Según su análisis, el 65% de los créditos de ese segmento que se encuentran en situación irregular corresponden a personas que ya estaban bancarizadas. Para el directivo, ese dato cuestiona la idea de que estos proveedores estén destinados principalmente a incorporar al sistema financiero a personas excluidas.

También señaló que el modelo se caracteriza por préstamos de bajo monto y corto plazo, con tasas elevadas y mayores niveles de irregularidad. A su entender, este esquema generó un fuerte nivel de endeudamiento y concentra una parte importante del problema en términos de cantidad de personas afectadas.

El impacto de la mora sobre los bancos

Formento advirtió que el incremento de la irregularidad también tiene consecuencias sobre los balances de las entidades financieras y dificulta la posibilidad de ofrecer mejores condiciones de financiamiento.

“La irregularidad tiene un impacto hoy real en el balance de los bancos y eso empeora un poco las posibilidades de los bancos de dar mejores condiciones”, afirmó.