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RDEco: El agro proyecta más exportaciones y advierten por el potencial de los biocombustibles

La economista de FADA Antonella Semadeni analizó en Ronda de Economistas (RDEco) la oferta de dólares del sector agropecuario, las perspectivas para la próxima campaña y el impacto que pueden tener los conflictos internacionales sobre los precios.

Lucas Palma: “Lo que es campos agrícolas están muy demandados, también los ganaderos” Foto: Freepik

La oferta de dólares provenientes del agro atraviesa durante el segundo semestre una etapa naturalmente más débil por el calendario productivo. Antonella Semadeni, economista de la Fundación FADA, analizó las perspectivas de la próxima campaña y puso el foco en una discusión que considera estratégica: cómo transformar una mayor cantidad de materias primas dentro del país para obtener más valor por cada tonelada exportada.

Siempre se sabe que el segundo semestre suele ser peorcito en lo que es oferta de dólares con la cuestión de estacionalidad”, explicó Semadeni en +Perfil. La economista recordó que el mayor movimiento suele concentrarse después de la cosecha gruesa, entre abril y junio, mientras que posteriormente queda un volumen menor de comercialización.

Las perspectivas para la próxima campaña

En producción sería igual o un poco mejor”, anticipó Semadeni al referirse a las perspectivas para el próximo ciclo agrícola. Aclaró, sin embargo, que las condiciones climáticas todavía pueden modificar el escenario y que los resultados nacionales pueden esconder diferencias importantes entre regiones.

La evolución de los precios internacionales agrega otra variable al panorama. “En producción sería igual o un poco mejor”, sostuvo la especialista, aunque señaló que conflictos como la guerra entre Rusia y Ucrania y las tensiones en Medio Oriente pueden alterar las cotizaciones de los commodities y modificar finalmente el valor de las exportaciones.

Más dólares por cada tonelada exportada

Somos primeros exportadores de un montón de productos de agro, que está buenísimo, pero está buenísimo también ir teniendo más dólares por esa tonelada exportada”, planteó Semadeni. Para la economista, aumentar las ventas externas no debería depender exclusivamente de producir y colocar mayores cantidades de granos.

En esa estrategia aparece el agregado de valor. “Está buenísimo también ir teniendo más dólares por esa tonelada exportada”, insistió al señalar que transformar localmente soja, maíz y otras materias primas permitiría ampliar el ingreso generado por la misma producción primaria.

Los biocombustibles como alternativa

Estaría bueno que este tipo de leyes que vayan promoviendo el valor agregado vayan en línea con la quita de retenciones”, sostuvo Semadeni al analizar la reforma del régimen de biocombustibles. El Senado otorgó el 17 de septiembre media sanción a un nuevo marco regulatorio, por 41 votos a favor y 25 en contra, y giró el proyecto a la Cámara de Diputados.

El debate involucra especialmente al biodiésel elaborado a partir de soja y al bioetanol producido con maíz y caña de azúcar. “Este tipo de leyes que vayan promoviendo el valor agregado” pueden, según Semadeni, ofrecer una vía para transformar una proporción mayor de la producción agrícola antes de exportarla.

El peso de la regulación

Semadeni también cuestionó el funcionamiento actual del mercado. “Cuando nosotros vemos del total de la producción de maíz cuánto se destina a bioetanol, es solo el 4%, cuando por ejemplo Brasil es el 15% y Estados Unidos el 35%”, comparó para dimensionar el margen de crecimiento que, a su entender, todavía tiene la Argentina.

El esquema vigente mantiene una intervención estatal sobre los precios de los biocombustibles destinados a la mezcla obligatoria. Para septiembre de 2026, la Secretaría de Energía fijó tanto el precio mínimo del bioetanol de maíz y caña como el valor del biodiésel destinado al gasoil. “Está buenísimo también ir teniendo más dólares por esa tonelada exportada”, sostuvo Semadeni al vincular una mayor producción de combustibles renovables con la posibilidad de agregar valor.

La oportunidad de transformar más maíz

Cuando nosotros vemos del total de la producción de maíz cuánto se destina a bioetanol, es solo el 4%”, remarcó la economista al comparar el caso argentino con otros grandes productores. Para Semadeni, esa distancia muestra que existe margen para desarrollar nuevas inversiones y ampliar el uso industrial del cereal.

Somos primeros exportadores de un montón de productos de agro”, destacó, pero planteó que el desafío consiste en avanzar un paso más dentro de la cadena productiva. En esa lógica, aumentar la producción de bioetanol permitiría transformar localmente una mayor cantidad de maíz y ampliar las posibilidades de abastecer tanto al mercado interno como a compradores externos.