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Javier Marra contó en RDEsc el origen de Trunco: una historia de amores, recuerdos y escritura

En Ronda de Escritores (RDEsc) el autor y actor, continúa con las funciones del espectáculo que escribió a partir de recuerdos, vínculos y experiencias personales transformadas por la ficción teatral.

Javier Marra, autor y actor. Foto: reperfilar.

Javier Marra, autor y actor, continúa con las funciones de Trunco, la obra que escribió a partir de recuerdos, vínculos y experiencias personales atravesadas por la ficción. En diálogo con Osvaldo Quiroga en Ronda de Escritores, explicó cómo nació el proyecto y de qué manera la escritura terminó ayudándolo a descubrir qué historia quería contar.

Empezamos el año pasado, tuvimos que cortar porque yo estaba con funciones de la revista y ahora volvimos”, contó Marra en +Perfil sobre el regreso del espectáculo. Trunco se presenta los sábados a las 21.30 en Moscú y retoma así un recorrido que había quedado interrumpido.

Escribir para descubrir la obra

Yo empecé a escribir Trunco para mí, para entender algunas cosas de lo que quería contar, pero tampoco tenía bien claro qué y se fue dando solito”, explicó Marra. La escritura no comenzó entonces a partir de una estructura cerrada, sino como una forma de ordenar recuerdos y encontrar aquello que podía transformarse en material escénico.

Para mí eso fue un regalo que me dio la escritura y la compañía de Lisandro Penelas, que fui con él yendo una vez por semana a escribir”, recordó. Ese trabajo sostenido terminó dando forma a una pieza que combina experiencia personal, imaginación y construcción teatral.

Para mí sin poesía no existe, si no es correr una cortina y ver a tu vecino”, sostuvo sobre la necesidad de transformar la realidad antes de llevarla al escenario. Para Marra, la potencia aparece precisamente en esa distancia entre la anécdota reconocible y el lenguaje artístico que permite convertirla en otra cosa.

De la autobiografía a la ficción

Me pasa con el personaje de mi abuela, que son mis dos abuelas unidas en una”, explicó al describir cómo trabaja con elementos de su propia historia. Los personajes parten de experiencias concretas, pero son combinados y modificados hasta adquirir una identidad independiente dentro de la obra.

Son todos mis grandes amores unidos en uno y envueltos también”, agregó sobre Nahuel, uno de los personajes centrales. Esa operación permite que recuerdos personales aparezcan dentro de la ficción sin quedar reducidos a una reproducción directa de lo vivido.

Un amor posible a lo largo de los años

Tiene un trayecto de un amor posible a lo largo del tiempo, que empieza a los 13 años hasta la adultez”, explicó Marra sobre el recorrido narrativo de Trunco. La historia acompaña un vínculo que comienza durante la infancia y atraviesa distintas etapas hasta llegar a la vida adulta.

Hay algo medio pregnado en ese amor y en esa cosa trunca”, señaló sobre aquello que permanece a pesar del paso del tiempo y la distancia. Uno de los personajes vive en el campo y el otro en la ciudad, pero esa separación no alcanza para borrar completamente la marca que dejó el vínculo.

Se fue dando solito”, recordó Marra sobre una obra que comenzó como una búsqueda personal y terminó convirtiéndose en una historia teatral. Entre la memoria, la ficción y la poesía, Trunco vuelve a escena para explorar aquello que queda suspendido entre lo que pudo haber sido y lo que finalmente fue.