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Sea Lion, sanciones y diplomacia: cuáles son las herramientas de Argentina para defender Malvinas

En Ronda de Editores (RDE) analizaron el discurso del presidente argentino ante la Organización de las Naciones Unidas abrió un debate sobre la autoridad de los organismos internacionales, el reclamo argentino por Malvinas y la capacidad efectiva de hacer cumplir las resoluciones.

l presidente Javier Milei en la conferencia “Western Values, Economic Freedom & Strategic Security”. Foto: Presidencia

El discurso de Javier Milei ante la Asamblea General de las Naciones Unidas volvió a colocar a Malvinas en el centro de la política exterior argentina. El Presidente cuestionó la capacidad del organismo para hacer cumplir sus propias resoluciones y vinculó esa discusión con el avance de la explotación petrolera en el área en disputa.

¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos, pero impotente frente a la realidad?”, planteó Milei ante la ONU. El mandatario sostuvo además que “no faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias”, al reclamar nuevamente al Reino Unido la reapertura de negociaciones por la soberanía.

Sea Lion y los límites de las sanciones argentinas

Desde el 2013 están sancionados, sin embargo, sigue la actividad”, señaló Santiago Llull en +Perfil al mencionar el caso de Rockhopper Exploration. La empresa fue inhabilitada ese año por Argentina durante 20 años para desarrollar actividades en el país por realizar operaciones hidrocarburíferas sin autorización argentina en zonas próximas a las islas.

El punto es cómo se hace cumplir a una compañía que cree que tiene el derecho porque tiene el derecho otorgado por el dueño de las islas en ese momento”, planteó Llull. Actualmente, Rockhopper participa junto con Navitas Petroleum en Sea Lion: Argentina considera ilegales esas licencias, mientras las compañías y el Reino Unido sostienen que fueron válidamente otorgadas por las autoridades isleñas.

El proyecto que llegó al Congreso

Lo que se plantea es la necesidad de mecanismos más efectivos frente a quienes no cumplieron”, explicó Mariana Mei sobre la estrategia del oficialismo. El Poder Ejecutivo envió el 17 de septiembre el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que busca reforzar las sanciones contra empresas, accionistas y proveedores relacionados con la explotación no autorizada de recursos en el área reclamada por Argentina.

¿Cómo vamos a hacer?”, resumió Llull sobre el problema de trasladar esas normas al plano internacional. El proyecto ya fue girado en Diputados a las comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores, aunque al 24 de septiembre la información oficial de la Cámara no confirma todavía una sesión para el 7 de octubre.

La discusión por el multilateralismo

Es cierto que las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas muchas veces no se cumplen”, sostuvo Pablo Helman, aunque cuestionó que la respuesta pase únicamente por reforzar medidas unilaterales. A su entender, Argentina necesita también ampliar su capacidad de negociación mediante alianzas y espacios multilaterales.

Los países del Sur Global durante los 70 y 80 tuvieron mucha importancia en la ONU”, señaló Helman al recordar el papel del Grupo de los 77. Argentina continúa siendo actualmente miembro de esa coalición, creada para fortalecer la capacidad negociadora de los países en desarrollo dentro del sistema de Naciones Unidas.

El punto es cómo se hace cumplir”, había planteado Llull sobre el núcleo de la discusión. Helman vinculó ese desafío con decisiones recientes de política exterior, entre ellas la salida argentina de la OMS, efectiva desde el 17 de marzo de 2026, y la decisión adoptada al comienzo del gobierno de Milei de no ingresar a los BRICS.