+Perfil

RDC: Marsella reconoce como crimen de lesa humanidad una redada nazi de 1943

En Ronda de Corresponsales explicaron que la Justicia francesa reconoció como crimen contra la humanidad una operación ocurrida hace 83 años en el barrio de Saint-Jean, en Marsella, durante la ocupación nazi. Unos 20.000 habitantes fueron desplazados, 1.600 fueron deportados a campos de concentración y alrededor de 1.500 inmuebles fueron saqueados.

barrio de Saint-Jean, en Marsella, Francia. Foto: reperfilar

Ochenta y tres años después, la Justicia francesa reconoció como crimen contra la humanidad la gran redada realizada en enero de 1943 en el Viejo Puerto de Marsella, durante la ocupación nazi. La operación afectó a unas 20.000 personas, provocó deportaciones masivas y terminó con la destrucción de buena parte del antiguo barrio Saint-Jean.

En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, Juan Pablo Francia recordó que las fuerzas de ocupación calificaban aquella zona como “un chiquero” y “un nido de la resistencia”. La operación fue dirigida por los nazis, pero contó con una participación activa de las autoridades francesas colaboracionistas.

La participación del régimen de Vichy

“Los que ejecutan son los gendarmes, que sería la policía francesa de la época, del régimen que se llama aquí régimen de Vichy, y los llamados colaboracionistas o milicianos”, explicó Francia. La denominada Operación Sultan fue organizada conjuntamente por las fuerzas alemanas y el aparato policial francés. La investigación judicial determinó que la policía, la gendarmería y unidades colaboracionistas participaron en los desplazamientos, detenciones y deportaciones.

“Son los propios franceses, digamos, que adherían a las ideas y apoyaban al invasor, en este caso a los alemanes”, señaló el corresponsal al describir el papel que tuvieron esos sectores durante el operativo.

De los aproximadamente 20.000 habitantes evacuados, unos 1.600 fueron deportados, entre ellos cerca de 800 judíos. Además, 1.512 edificios fueron saqueados sistemáticamente y luego destruidos con explosivos entre el 1 y el 19 de febrero de 1943.

Un reconocimiento 83 años después

El reclamo judicial comenzó en 2019, cuando sobrevivientes y descendientes impulsaron una presentación para que los hechos recibieran una calificación jurídica concreta. Después de siete años de investigación, el Parquet National Antiterroriste concluyó que las persecuciones, deportaciones y actos cometidos durante aquella operación reunían las características de crímenes contra la humanidad.

El abogado Pascal Luongo, descendiente de víctimas y uno de los impulsores de la causa, destacó la importancia histórica de la decisión. La investigación incluyó testimonios de víctimas y testigos, además del análisis de archivos, investigaciones académicas, fotografías y documentación francesa y alemana.

La causa, sin embargo, no terminará con condenas. Los investigadores identificaron alrededor de 12.000 participantes en la operación, pero aquellos cuya intervención pudo reconstruirse murieron y, en los pocos casos de personas todavía vivas, no fue posible determinar responsabilidades individuales suficientes. Por ese motivo, el procedimiento fue cerrado sin procesamientos.

La memoria como advertencia

Para Francia, el reconocimiento permite sacar del olvido un episodio que durante décadas tuvo una presencia limitada en la memoria pública francesa. “Alerta también sobre los mecanismos de deshumanización que siempre están en boga, porque siguen actuales”, señaló al explicar la importancia que sobrevivientes, familiares y abogados le atribuyen a la decisión.

La investigación judicial estableció que la redada estuvo dirigida contra civiles por razones políticas, religiosas y raciales, dentro de la política de persecución impulsada por la Alemania nazi.

Ochenta y tres años después, quienes impulsaron la causa consiguieron al menos una reparación histórica: que aquellos habitantes de Marsella dejaran de ser recordados únicamente como los “evacuados del Viejo Puerto” y que lo sucedido en enero de 1943 fuera reconocido oficialmente por la Justicia francesa como un crimen contra la humanidad.