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Matías Segreti cuestionó el canon literario en RDEsc: “Primero lo destruiría”

El escritor y docente planteó Ronda de Escritores (RDEsc) una discusión sobre los nombres que ocupan un lugar central en la literatura argentina y cuestionó la idea de establecer un canon cerrado. “Me interesa construir tradiciones, miradas, propuestas”, sostuvo.

Matías Segreti, escritor. Foto: reperfilar

La discusión sobre quiénes integran el canon de la literatura argentina abrió un fuerte intercambio en Ronda de Escritores. Matías Segreti, escritor y docente, cuestionó desde el comienzo la idea de construir una lista cerrada de autores representativos y sostuvo que toda selección está atravesada por gustos, tradiciones y relaciones de poder.

“Quiero primero poner como una discusión con respecto a los nombres que se traen acá a la mesa. Porque por lo general siempre hay: ¿a quién nominamos? ¿A quién ponemos en las mesas? ¿De quién hablamos?”, planteó en +Perfil.

Segreti sostuvo que incluso aquello que se considera valioso dentro de la literatura está condicionado por experiencias personales. “Me gusta en principio porque es una cuestión personal, subjetiva. El gusto pasa por una cuestión que tiene que ver con las tradiciones subjetivas, familiares, comunitarias”, explicó.

“Primero lo destruiría”

Ante la pregunta de Osvaldo Quiroga sobre qué autores incluiría dentro del canon argentino, Segreti respondió sin rodeos: “Primero lo destruiría”. La provocación abrió la discusión sobre Jorge Luis Borges. Quiroga le preguntó si también lo excluiría de esa tradición central de la literatura nacional, pero Segreti marcó una diferencia. “A Borges no lo destruiría. No lo pondría en el canon, pero no lo destruiría porque hay algo ahí que aparece como nuevo en el universo de la Argentina”, sostuvo.

Para el escritor, existen dos fenómenos especialmente originales dentro de la literatura local. “En la Argentina se construyeron dos cosas nuevas desde cero. La gauchesca y lo que hizo Borges”, afirmó.

En el caso de Borges, Segreti destacó particularmente la relación entre ficción y realidad. “Este tipo de ficción especulativa, como la literatura no empírica. Algo de crear una ficción que afecta a la realidad y una realidad que afecta a la ficción”, explicó.

El canon como una construcción de poder

Segreti sostuvo que el problema aparece cuando determinados nombres pasan a ser presentados como una representación definitiva de la literatura nacional. “Es un intento del poder de ciertos nombres de la literatura en construir un canon”, afirmó. Para él, la capacidad de decidir quién ocupa un lugar central y quién queda afuera también implica una forma de influencia cultural.

Frente a esa lógica, propuso una mirada diferente. “A mí no me interesa construir un canon. Me interesa construir tradiciones, miradas, propuestas”, sostuvo. La idea supone reemplazar una estructura jerárquica por una convivencia de corrientes, estilos y autores capaces de representar distintos momentos de la literatura argentina.

Las escritoras contemporáneas

Segreti utilizó como ejemplo la presencia internacional que alcanzaron varias escritoras argentinas contemporáneas. Mencionó a Gabriela Cabezón Cámara, Samanta Schweblin y Selva Almada, entre otras. “¿Ese es nuestro canon? No. Es una tradición, es una parte de nuestra literatura nacional. Pero rompería la idea del canon”, explicó.

La enumeración generó una reacción inmediata de Quiroga. “Me vuelve loco. Me cambia. Porque además nombró tres autoras estupendas”, respondió el conductor, que destacó especialmente a Cabezón Cámara y Schweblin.

La conversación incorporó luego otros nombres, entre ellos el de Luciana de Lucca. Segreti fue categórico al referirse a su obra: “Sí. Que es brillante. Tendría que salir de acá y sentarla a ella”.

El intercambio terminó así alejándose de la búsqueda de una lista definitiva. Para Segreti, la literatura argentina puede pensarse mejor como un territorio en movimiento, atravesado por múltiples tradiciones y voces. “No me interesa construir un canon”, insistió, sino “construir tradiciones, miradas, propuestas”.