Las imágenes del allanamiento realizado en 2018 en la casa de Cristina Kirchner en El Calafate volvieron al centro de la escena durante el juicio oral por el caso Cuadernos. A pedido de la Fiscalía, durante la declaración del comisario retirado Adrián Martín Lotocki se exhibieron fotografías y videos del procedimiento, con especial atención sobre un ambiente del subsuelo que había sido definido años atrás como una posible “bóveda”.
María Helena Ripetta explicó en Ronda de Editores, por +Perfil, que este tipo de procedimientos queda registrado como parte de la investigación y que ahora ese material fue incorporado a una audiencia pública. “En este caso, es en el marco de un juicio donde se muestran estas pruebas como se muestran otras”, señaló al explicar por qué las imágenes adquirieron difusión ocho años después.
La puerta que llamó la atención de los investigadores
Buena parte de la declaración de Lotocki se concentró en una puerta ubicada en un sector del subsuelo. Las imágenes mostraron una estructura con una primera puerta y un revestimiento adicional detrás, que debió ser desmontado por personal de Gendarmería para poder ingresar.
“Era un recipiente, no sé cómo llamarlo, si bóveda o ambiente privatizado, donde había elementos de interés de la familia”, declaró el excomisario durante la audiencia. Cuando la Fiscalía le preguntó si la puerta era blindada, respondió: “Aparentemente sí”.
El material permitió observar además que la estructura tenía una protección adicional detrás de la puerta. Consultado sobre su composición, Lotocki evitó afirmarlo con certeza: “Puede ser hierro”, respondió, y aclaró que no era especialista en determinar el material.
Ripetta puso en duda, sin embargo, que las dimensiones del lugar coincidan con la imagen que habitualmente se asocia con una bóveda. “No parece una bóveda como fue descripta en su momento por el juez Bonadio”, sostuvo.
Qué había dentro del ambiente
Durante el operativo no se encontró dinero en efectivo en ese espacio. Según explicó Lotocki, sí había documentación, cajas y objetos de valor que fueron remitidos a la Justicia.
“Mucha documentación, biblioratos, una carta de San Martín a O’Higgins, elementos de valor, bastones presidenciales”, enumeró el excomisario al recordar qué había en el interior.
Parte de esa documentación había llamado la atención de los investigadores desde 2018 porque contenía referencias a políticos, empresarios y funcionarios judiciales. En aquel momento, Bonadio sostuvo además que el subsuelo había sufrido modificaciones y describió una estructura cuya entrada presentaba una puerta de madera y un contramarco de acero.
Ripetta remarcó que el valor de esas imágenes debe analizarse dentro del conjunto de evidencia del juicio. “Esta es una prueba que está presentando la Fiscalía, con lo cual ellos le están dando valor. No es la única prueba que tienen”, explicó.
La comparación con otros allanamientos
Durante el programa también apareció la comparación con otros procedimientos realizados en propiedades de la familia Kirchner. En el departamento de Recoleta, allanado también en agosto de 2018, los investigadores habían registrado un vestidor con características de seguridad detrás de la habitación principal. Aquel operativo se extendió durante unas 13 horas.
En El Calafate, en cambio, el procedimiento se prolongó durante tres jornadas y participaron efectivos de fuerzas federales y especialistas que revisaron distintas estructuras de la vivienda. La medida había sido ordenada por el juez Claudio Bonadio después de que el Senado autorizara por unanimidad los allanamientos a las propiedades de la entonces senadora.
Durante la audiencia, Lotocki también fue interrogado sobre si había encontrado anteriormente un acceso con características similares. “No, nunca lo había visto”, respondió. La defensa replicó preguntándole cuántos allanamientos había realizado en domicilios de expresidentes. “Este nomás”, contestó.
Por qué las imágenes aparecen ahora
Ripetta explicó que la exhibición actual debe entenderse como parte de la dinámica del juicio oral, donde Fiscalía, defensas y querellas presentan y discuten elementos incorporados durante la investigación. “En este caso, es en el marco de un juicio donde se muestran estas pruebas como se muestran otras”, insistió. La periodista diferenció así la difusión periodística de material privado de su presentación formal durante una audiencia judicial pública.
La discusión sobre si aquel espacio debe llamarse “bóveda” también quedó abierta. Lotocki evitó una definición categórica y la propia Ripetta sostuvo que las imágenes muestran algo más pequeño de lo que esa palabra podría sugerir.
Lo concreto es que la Fiscalía decidió volver sobre aquel ambiente y sobre las dificultades que tuvieron los efectivos para ingresar. Como resumió Ripetta, su importancia deberá evaluarse junto con el resto del expediente: “No es la única prueba que tienen”.