La socióloga e investigadora del CONICET Marina Larrondo dejó parcialmente su campo habitual de estudio para escribir un libro atravesado por una experiencia personal y por una pregunta sobre las formas en que las personas buscan respuestas frente a la incertidumbre. Invitada a Ronda de Escritores, por +Perfil, explicó que su investigación surgió después de atravesar una pérdida gestacional espontánea.
“Los que hacemos ciencias sociales a veces estamos muy hiper especializados y perdemos la vocación de meternos en otros campos que tienen que ver con las ciencias sociales”, señaló Larrondo. Desde hace más de 20 años estudia principalmente activismos políticos juveniles y movimiento estudiantil secundario, pero esta vez decidió avanzar hacia un terreno diferente.
Una experiencia personal como punto de partida
“Este libro parte de una experiencia personal que es la pérdida gestacional espontánea, que es un problema de salud bastante común, pero del que se sabe muy poco”, explicó. Sin embargo, aclaró que el libro no está centrado exclusivamente en esa experiencia. “En realidad quiere hablar de otra cosa, que son las terapias alternativas y las pseudociencias que están en el consumo cotidiano de un montón de personas”, sostuvo.
La investigación la llevó a estudiar aspectos de biología y a revisar qué respuestas ofrece actualmente la medicina frente a las pérdidas gestacionales. “Cuando pasa muchas veces, hay mucha impotencia, pues no hay causalidades”, explicó.
También señaló que “las probabilidades es que es por defectos cromosómicos, hay algunas condiciones muy raras”, pero remarcó que muchas veces no existe una explicación única capaz de resolver la incertidumbre. “Es muy increíble y muy difícil de entender que algo pasa y no hay explicaciones unívocas para eso”, afirmó.
“Una apuesta por volver a la ciencia”
Ese vacío de respuestas la llevó también hacia el universo de las nuevas espiritualidades y las prácticas alternativas. Larrondo mencionó la cultura del wellness, la medicina tradicional china, las constelaciones familiares y otros abordajes que conviven cada vez más con la medicina convencional.
“Las nuevas espiritualidades, la cultura del wellness, o sea, hay mucha gente que lo critica, pero tiene cada día más usuarios y cada día está más mixturado y mezclado con la medicina común”, explicó. Frente a ese crecimiento, la autora planteó el eje central de su trabajo: “Este libro hace una apuesta por volver a la ciencia”.
La propuesta, sin embargo, no consistió solamente en cuestionar esas prácticas desde afuera. Larrondo decidió entrar en esos espacios para comprender por qué resultan atractivos para tantas personas.
Investigar aquello que se mira con prejuicio
“Me puse en foros, me metí en espacios, leí a muchos colegas que trabajan esto en Argentina, en temas de nuevas espiritualidades y las prácticas terapéuticas alternativas”, contó. Ese trabajo de campo también modificó su propia mirada. “Un investigador del CONICET puede atravesar por esos espacios para darle una oportunidad a otro paradigma, a otro mundo de ideas, a los cuales desprecia”, reflexionó.
La autora explicó que la experiencia le permitió acercarse a esos universos no solamente desde la crítica, sino también intentando comprender qué ofrecen frente a situaciones en las que la ciencia no siempre puede brindar respuestas inmediatas o definitivas.
De una novela corta a una crónica
El libro tampoco nació inicialmente con su forma actual. “Yo no vengo de la literatura”, reconoció Larrondo, que primero imaginó el proyecto como una novela corta. Después de consultar con distintas editoriales, recibió una propuesta de El Gato y la Caja: “Te lo publicamos si te interesa transformarlo en una crónica”.
La decisión cambió por completo el proyecto. “Para mí fue la mejor propuesta que pude haber tenido, porque yo soy investigadora, me gusta escribir, me gusta divulgar, me gusta hablar de ciencia y la verdad es que me encantó”, afirmó.
Larrondo reescribió el material en apenas cuatro meses y terminó encontrando allí una forma capaz de reunir experiencia personal, investigación y divulgación. El resultado parte de una situación íntima, pero se expande hacia una pregunta más amplia sobre ciencia, creencias y la necesidad humana de encontrar respuestas cuando, como ella misma señaló, “algo pasa y no hay explicaciones unívocas para eso”.