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RDEsc: Sara Gallardo, la escritora que transformó la mirada sobre los años 60

La investigadora Lucía de Leone repasó en Ronda de Escritores (RDEsc) la obra y la trayectoria de Sara Gallardo y destacó el valor de sus columnas en la revista Confirmado, reunidas en el libro Macaneos. Su escritura, su origen social y su particular mirada sobre la actualidad permitieron construir una perspectiva diferente sobre la Argentina de los años 60.

Sara Gallardo, la escritora que transformó la mirada sobre los años 60. Foto: reperfilar

La investigadora y doctora en Letras por la UBA Lucía de Leone habló sobre su vínculo con la obra de Sara Gallardo y explicó que una de las razones que despertaron su interés fue precisamente la distancia que existía entre ambas. “Somos de generaciones muy distintas y de orígenes sociales distintos y de vidas distintas”, señaló en +Perfil. Lejos de convertirse en un obstáculo, esa diferencia terminó alimentando su fascinación por una autora cuya trayectoria, sostuvo, no puede separarse completamente de su producción literaria.

“Creo que es una escritora, Sara Gallardo, en la que la vida, la bios, es realmente importante, a la vez que su literatura”, explicó De Leone. Para la investigadora, conocer determinados aspectos de su recorrido personal y familiar permite iluminar zonas de una obra atravesada por distintos mundos sociales.

Macaneos y otra forma de hacer periodismo

Uno de los ejes de la conversación fue Macaneos, el libro que reúne las columnas que Gallardo publicó durante los años 60 en la revista Confirmado. El volumen fue trabajado por De Leone junto con Paula Pico Estrada, hija mayor de la escritora. “Era una de las pocas mujeres que escribía en estos tipos de semanarios, y su columna era sobre actualidad”, explicó.

La elección del título Macaneos surgió de la propia forma en que Gallardo abordaba aquello que sucedía a su alrededor. “Ella ejercía ahí un modo de hacer periodismo que me gustó llamar Macaneos, porque macaneaba sobre esa actualidad de la que le pedían que estuviera informada”, señaló De Leone. Ese registro le permitió construir una voz que no respondía necesariamente a las formas tradicionales del análisis político o periodístico.

“Leer los 60 de otra manera”

Para De Leone, aquellas columnas también ofrecen una entrada singular a una década atravesada por profundas transformaciones culturales y políticas. “Desde las columnas de Confirmado de Sara Gallardo se puede también leer los 60 de otra manera”, afirmó.

La investigadora definió el lugar de enunciación de Gallardo como “disparatado, irreverente” y destacó que, al mismo tiempo que escribía sobre la actualidad, la autora desarrollaba algunas de sus principales obras literarias. Durante esos años trabajaba, entre otros textos, en Los galgos, los galgos. Esa simultaneidad permite observar cómo convivían en Gallardo la escritora y la periodista, sin que una faceta necesariamente quedara subordinada a la otra.

Una mujer en revistas dominadas por hombres

De Leone también contextualizó la participación de Gallardo en revistas como Confirmado, dentro de un ambiente periodístico mayoritariamente masculino y en una Argentina atravesada por golpes de Estado y discusiones sobre modernización. Para describir su presencia en ese universo, recuperó una expresión de Felisa Pinto, quien hablaba de “un aire femenino y una distracción que no era tal”.

La investigadora repasó además el origen social de Gallardo, vinculada con una burguesía urbana de tradición rural. Sin embargo, remarcó que esa pertenencia no limitó su capacidad para mirar otros espacios y construir una literatura propia. “Sin embargo, ese origen de clase no le trabó, diría yo, nada”, sostuvo.

De La Nación a Roma

La trayectoria de Gallardo estuvo también estrechamente vinculada con La Nación, donde publicó durante distintos momentos de su vida. Osvaldo Quiroga recordó el lugar que la autora ocupaba dentro del ambiente cultural del diario y destacó que era reconocida y admirada por sus colegas.

De Leone señaló que esa relación continuó incluso durante los años en que Gallardo vivió en Europa. “Vivió en Roma hasta que muere. Bueno, muere en Buenos Aires, pero toda esa etapa romana es la etapa en que ella escribe para La Nación”, explicó.

Desde Italia escribió sobre cine, cultura y vida cotidiana, mientras mantenía una producción que seguía moviéndose entre literatura y periodismo. Para De Leone, justamente allí permanece una de las claves de Gallardo: una autora capaz de convertir la actualidad, la experiencia personal y la observación en una escritura “disparatada, irreverente” que todavía permite leer una época desde otro lugar.