Carlos Burgueño: "Casi la mitad de las plantas industriales en el país no están produciendo"
Para el periodista, el oficialismo logró una victoria estratégica frente al Senado y el FMI, pero enfrenta un escenario de consumo deprimido y una industria con plantas desactivadas.
La aprobación de la reforma laboral en el Senado constituye, para Carlos Burgueño, “el principal logro político del gobierno”, una demostración de fortaleza en el terreno donde “todos los gobiernos democráticos la han pasado mal”. Sin embargo, en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), el periodista y analista económico advirtió que la macro no alcanza para revertir la situación social y productiva: “los salarios cayeron 2% en promedio en 2025”, acumulan un retroceso del 7% en dos años y el uso de la capacidad instalada industrial cerró en 53%, lo que implica que “casi la mitad de las plantas industriales del país están desactivadas”.
Carlos Burgueño es periodista, autor y analista económico especializado en finanzas públicas y política económica, licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Católica Argentina. Cuenta con una maestría en Economía Política y Sociología. Mantiene una extensa trayectoria periodística de más de 25 años, pasando por varias de las redacciones gráficas, radios y canales de TV más destacados del país.
¿Cómo analizás, desde la economía política, la aprobación en el Senado de la reforma laboral y qué implicancias creés que puede tener?
Primero es el principal logro político del gobierno. Yo creo que la economía sigue a la política, no al revés. Si vos tenés fortaleza política, la economía puede o no, pero puede tener logros. Si vos no tenés fortaleza política, no hay económico que funcione. Ahora, con respecto a lo que pasó esta semana en el Senado, creo que es el principal logro político del gobierno derivado del triunfo de octubre.
Es en el Senado donde todos los gobiernos democráticos han tenido dificultades o la han pasado mal, empezando por Alfonsín con la ley Mucci. Estoy hablando de leyes laborales, buenas o malas, pero en el Senado todos los gobiernos democráticos la han pasado mal: empezando por Alfonsín, siguiendo con Menem. Hay un mito con Menem y la flexibilidad laboral. Se hizo muy poco en el gobierno de Carlos Menem en este terreno, porque políticamente era difícil que avanzara para ese lado. Se lo pedía el Fondo, se lo pedían las fuerzas vivas de la economía argentina y Menem pudo avanzar poco. El kirchnerismo iba para otro lado y Mauricio Macri ni pudo acercarse al Congreso con este tipo de leyes. Y sin embargo Milei lo logra.
Y una característica: la ley se aprueba durante la semana en la que está el Fondo Monetario. O sea, con silencio esto, nadie se enteró, pero estaba el Fondo Monetario. Se fueron ayer. Estuvieron una semana. Se fueron ayer a la noche. Una semana de fiscalizaciones. Y en esa semana ocurren dos cosas importantes: la media sanción a esta ley en el Senado, un terreno muy difícil para cualquier gobierno, y la verdad que el gobierno consigue 44 votos, muy importante. Y después, si querés, hablamos de esto: una semana de un muy buen nivel de compra de dólares por parte del Central.
La reforma laboral y el debut del gobierno pragmático
Pero vuelvo a la reforma laboral. No le prestemos atención tanto a lo que quedó afuera. Al final la ley que se aprobó en el Senado, el 50% de las cosas que tenía dentro se eliminaron. Esto demuestra otra cosa del gobierno de Javier Milei, y que es estrategia de negociación. Sobre todo el tema Ganancias. Porque la verdad que el tema Ganancias no le convenía ni a nadie, ni al gobierno nacional, a las empresas nada más. Pero no le convenía a nadie. No le convenía a las provincias, pero tampoco le convenía al gobierno nacional. La recaudación impositiva está navegando siete puntos abajo de la inflación. No puede el gobierno perder mucha más recaudación.
Con lo cual, en el momento de entregar capítulos de una ley redactada originalmente en 100 y que quede en 50, lo de Ganancias -no tengo la información-, pero si fue una estrategia del gobierno de poner un capítulo para después sacarlo en una negociación, muy bien negociado está.
Entonces, había tres reformas que habían acordado: laboral, previsional y tributaria. La laboral quizás era la menos urgente, pero salió. Ahora, contame un poco cómo lo está viendo el Fondo.
A ver, ahí hay una curiosidad. Muy bien esto que decís. El Fondo quiere tres reformas: la laboral, la impositiva y la previsional. La laboral es la menos importante. Como dice el Turco Asís, con la información con la que cuento, que probablemente sea mala, si yo me paraba hace un año te diría: “El Fondo lo que va a pedir es la impositiva”. Si hay una bala, la impositiva. Si hay otra bala, la previsional. Si hay tres balas, la laboral, que es la verdad al Fondo la que menos le interesa estructuralmente.
Y acá puede pasar que esta intención del gobierno, que es tener como su principal logro de este 26 la reforma laboral, puede hacer que las otras dos no salgan durante esta gestión de Javier Milei. Ya te digo: o se hacen este año o no se hacen hasta una eventual reelección, si es que la hay. La impositiva creo que queda archivada. Por lo menos a los ojos del Fondo y de lo que le conviene a la Argentina, la impositiva tiene que quedar archivada porque no es el año. Lamentablemente la recaudación viene mal y una reforma en serio, impositiva, implica reducir y simplificar impuestos. Simplificar podría el gobierno hacerlo, pero reducirlos no.
Sturzenegger detalló los grandes cambios que introduce la reforma laboral
Y acá hay un capítulo clave: el impuesto a los Ingresos Brutos. Es el peor impuesto de todo el sistema impositivo. Si una reforma impositiva no incluye la eliminación, modificación y todo lo que tiene alrededor ese impuesto, no importa casi el resto, porque el grave problema hoy del sistema tributario argentino es la cantidad de impuestos y dos o tres impuestos que son muy regresivos, empezando por Ingresos Brutos, después impuesto al cheque.
Ahora, ¿cuál es el problema de Ingresos Brutos? Que es el impuesto de los gobernadores. Y la llave de las aprobaciones de las leyes que ha demostrado esta semana la tienen los gobernadores. Y yo no veo al gobernador de San Juan, de Tucumán, de Salta, de Misiones, de Río Negro, de Santiago del Estero, los gobernadores que eventualmente podrían acompañar a este gobierno, votando en contra de su fuente de ingresos, que es Ingresos Brutos.
Parece que un gran problema de fondo tiene que ver finalmente con la actividad. Porque el argumento que daban en un momento de reducir impuestos en la reforma laboral era: “Como vamos a incluir tantos más trabajadores en el esquema formal, va a haber más actividad, va a haber más personas pagando impuestos, no se preocupen”. Era un chamuyo, si querés, en algún sentido, pero era el argumento conceptual.
Ahora, en la condición en la que estamos, en la que vemos que el sector industrial está en una fuerte recesión y el gobierno tiene un sesgo ideológico totalmente contrario a política industrial, que es donde se generan los mayores empleos, y que el modelo económico parecería apuntar a los sectores extractivistas, y después Milei dice: “Bueno, que la economía se convierta en una economía de servicios”, pero vemos que una economía sin consumo no puede ser de servicios, ¿dónde estamos parados yendo hacia adelante en ese ecosistema? Porque está bien, hacer las reformas, acomodás un poco la macro, acumulás reservas, pero tenés tres cuartos de los sectores de la economía o más en recesión.
Lo de acumular reservas, perfecto. Nosotros, los mandriles, que durante todo el año pasado decíamos “hay que acumular reservas”, nos decían mandril y terminamos en el rescate de Bessent Ahora vemos que el Banco Central está comprando reservas de manera fuerte, tenemos que decir que era por ahí. Ahora, vamos a tu otra pregunta, que es la clave de todo: la gente. Y ayer hubo dos malas noticias, esperadas, encima de cierre del 2025. El índice de la evolución de los salarios el año pasado y el uso de capacidad instalada a diciembre del 2025. Los dos datos oficiales.
En el caso de los salarios, el año pasado hubo una caída de salarios del 2%. Los salarios de todos nosotros que vivimos de un salario, alto, medio, bajo, en promedio cayeron un 2% en toda la economía, en todo el país, en todo el 2025. Datos oficiales. Obviamente, los salarios privados con todos los faroles en blanco cayeron menos o no cayeron, contra los salarios informales y los salarios públicos. Entre paréntesis: los salarios públicos durante los dos años del gobierno de Javier Milei fueron una masacre. Han perdido casi 20% de su poder adquisitivo los empleados públicos. Creo que eso es algo que se buscaba.
Los salarios cayeron 2% en promedio y habían caído 5% en el 2024. Esto quiere decir que en los dos primeros años de gestión de Javier Milei el poder adquisitivo de la familia, la capacidad de consumo, cayó en un 7%. Ahí tenés por qué cae el consumo o por qué no se reactiva el consumo, no se reactiva la construcción, etcétera.
La otra mala noticia es el uso de la capacidad instalada industrial, que cerró el año en un 53%. Casi la mitad, en promedio, de las plantas industriales del país están desactivadas, no están trabajando. Y ahí tenés lo que vos decías de extractivismo: la refinación de petróleo está arriba del 90%. Ahí tenés las noticias del gasoducto, los miles de millones de dólares en GNL, la novedad muy positiva del anuncio de la sociedad entre YPF y los italianos y la empresa de gas de los Emiratos Árabes, que por primera vez van a invertir en la Argentina. Bueno, el petróleo, oil and gas, en su mejor momento histórico del país, más de 90% del uso de la capacidad instalada.
Ahora, el segundo sector, alimentos y bebidas, está en un 63. O sea, vos pasás de un 90 y pico a un 63. Y del otro lado del uso de la capacidad instalada vos tenés a los textiles peleando el 30% y una sorpresa preocupante, que es la industria automotriz en diciembre, casi el 30% también. Y el sector neumático, que también está en un 31 o 32%. Tenés plantas trabajando al 30, 40, 50% en la industria. ¿Qué es lo importante de este dato, por lo negativo? ¿Cuándo empieza un industrial a pensar en invertir? Cuando su planta está trabajando casi a full. Cuando vos la tenés al 70, al 80, decís: “Voy a ampliar la planta porque me está yendo bien”. Si la tenés al 50, a lo que podés aspirar es a ver si podés usar lo que ya tenés instalado, lo que ya invertiste.
Ahora, como vos muy bien decías, me parece que al gobierno no le importa. Me parece que al gobierno estos datos preocupantes de la industria, del uso de la capacidad instalada, no le importan. Dice: “Bueno, será un país de servicios. Será un país donde la cantidad de dólares que entren por la exportación de oil and gas, minería, el campo, la pesca, algún otro sector, compense lo suficiente como para que la demanda de productos de bienes finales se cubra con importaciones y algo de producción local, y el resto servicios”.
LT
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