En la madrugada de este jueves, el Gobierno de Javier Milei logró que el Senado diera media sanción a la ley de "Modernización laboral", luego de haber realizado una serie de modificaciones clave en el proyecto original. Entre algunos de esos cambios, se postergó hasta el 1 de enero de 2028 las derogaciones de las asignaciones específicas del fondo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), que encendió las alarmas en el sector audiovisual.
El dictamen original proponía eliminar de forma inmediata las fuentes que nutren al Fondo de Fomento Cinematográfico, conformado por el 10% de la venta de entradas de cine, 10% de la comercialización de DVDs y el 25% de lo recaudado por el Enacom, a partir de un impuesto específico a la facturación de radios, canales y servicios de televisión paga. Sin embargo, antes de que la iniciativa llegara a la Cámara Alta, el Ejecutivo decidió que la derogación se haga efectiva dentro de dos años, en caso de que sea aprobada.
Campanella y Francella acompañaron el reclamo para que no se desfinancie al INCAA
"La maniobra busca dejar vigentes las asignaciones específicas para que caduquen automáticamente dentro de dos años, como hicieron en 2023. En este momento nosotros seguimos totalmente firmes con el rechazo, y que saquen esos dos artículos de la ley”, señalaron desde el Espacio Audiovisual Nacional (EAN), en relación a los puntos 210 y 211, incluidos en el último capítulo de la reforma.
La semana pasada, el grupo que nuclea a las organizaciones más representativas del sector realizó una conferencia en Anexo A de la Cámara de Diputados para pedir que se rechacen ambos artículos. Durante la audiencia, se leyó un documento de la Federación Iberoamericana de la Producción Cinematográfica y Audiovisual (FIPCA) que pedía "evitar el apagón audiovisual en Argentina" y fue firmado por artistas como Juan José Campanella, Oscar Martínez, Adrián Suar, Diego Peretti, Soledad Villamil y Mercedes Morán, entre otros.
Mientras el proyecto era tratado por los senadores, la comunidad audiovisual se congregó en la puerta del Cine Gaumont, ubicado a metros del Congreso, para oponerse a las derogaciones que generarían que el ente autárquico pase a depender exclusivamente de las partidas discrecionales que le asigne el Gobierno de turno mediante la ley de Presupuesto anual.

“Si estos dos artículos prosperan, decretan el fin de la industria del cine argentino”, afirmó el director Bruno Stagnaro (Okupas, El Eternauta), quien estuvo presente en la movilización. “El cine tiene un correlato inmediato con la manera en que nos vemos y nos percibimos como sociedad. Una sociedad sin héroes es una sociedad dócil”.
Vanessa Ragone, productora de películas como El secreto de sus ojos y El último traje, dijo a PERFIL que se intentará que los diputados quiten estos puntos del proyecto, pero lo ve difícil. "Personalmente creo que es poner a la actividad en una cuerda floja innecesaria y que nos lleva a tener que seguir debatiendo esto y tratando de que se cambie en lugar de hacer avanzar la actividad", añadió.
En ese sentido, Daniel Pensa, presidente de la Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica (CAIC), comentó: "Hace un par de meses pensamos que nos quedábamos inmediatamente sin los fondos previstos para este mismo año y que ahora tenemos todo el 2026 y el 2027 para acercarnos al Poder Ejecutivo y proponer, desde todo el sector, una nueva Ley de Fomento a la producción audiovisual".

"Es algo en lo que venimos trabajando desde hace muchos años", expresó el productor y realizador al explicar que el Fondo de Fomento del INCAA quedó "muy chico" en comparación al volumen de producción que comenzó a realizarse en Argentina por el crecimiento de productoras y técnicos que se habían generado hasta hace dos años. "El audiovisual creció mucho, a nivel global, y varios países están pidiendo inversión a las plataformas en los fondos nacionales".
Reforma laboral 2026: los artículos que involucran al Cine
El artículo 210 apunta contra el mencionado Fondo de Fomento al quitar sus tres principales fuentes de financiamiento (procentajes de entradas, ventas de DVDs y lo recaudado por el Enacom). “El sistema actual de financiamiento del cine no depende del presupuesto general del Estado. Paradójicamente, la modificación propuesta implicaría la pérdida de la autarquía financiera”, advirtió la productora y contadora Vanesa Pagani, presidenta de APIMA.
Si se aprueba la reforma, el INCAA seguiría administrando este fonde de manera autárquica durante 2026 y 2027, pero con la fecha de caducidad automática para el primer día del año 2028. “El desarrollo de una obra audiovisual requiere varios años de planificación financiera. Sin previsión a largo plazo, la industria queda expuesta a la arbitrariedad del Poder Ejecutivo de turno”, indicó sobre este tema Carlos Jaureguialzo, integrante del EAN.
El 211, en tanto, deroga los incisos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (Nº 26.522) que asignan recursos específicos al INCAA y a Radio y Televisión Argentina, pero mantiene intactos las de otros sectores (tabacaleras, combustibles, apuestas on-line).

Sobre el impacto económico que podría provocar el desfinanciamiento del ente que regula la actividad cinematográfica en todo el país, desde el sector citaron el informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), realizado junto a Netflix, que señala que por cada diez millones de pesos invertidos directamente en la industria audiovisual se generan casi 19 millones adicionales en otros sectores como textil, construcción, hotelería y transporte.
En esa línea, desde el espacio audiovisual expresaron que defender el Fondo de Fomento Cinematográfico es "defender el trabajo, la identidad cultural y el desarrollo económico federal".
La decisión sobre el INCAA sigue en debate
A pesar de la aprobación de la Reforma Laboral en el Senado, que incluye la prórroga en la derogación de las asignaciones específicas del ente, la comunidad audiovisual ratificó que la única garantía para el cine argentino es la eliminación definitiva de los artículos 210 y 211. Este reclamo volverá a ser llevado ante los representantes de la Cámara de Diputados, que tendrán en sus manos la definición.
“Este gobierno ha decidido hacer de nosotros un enemigo”, declaró la directora Carmen Guarini (La Noche Eterna), presidenta de DAC – Directores Argentinos Cinematográficos. “Quieren desfinanciar el audiovisual y la cultura toda, porque saben que es un arma potente para construir identidad”.
Además, el director y guionista Benjamín Naishtat (Rojo, Puan) sostuvo que la presencia en la movilización de este miércoles en las inmediaciones del palacio legislativo fue para “defender una cuestión existencial", que implica "el derecho del cine argentino a tener un espacio dentro del imaginario social y dentro de la producción”.
Por último, el actor Jorge Sesán destacó que la prórroga ocurrió debido a la protesta del sector. "Se tienen que eliminar los artículos directamente, no podemos estar esperando dos años a ver si se destruyen”, concluyó.
FP cp