SITUACIÓN FINANCIERA

Carlos Heller apuntó a la situación salarial: “El crédito no puede aumentar porque los salarios no aumentan”

El dirigente cooperativo analizó la compleja situación económica argentina bajo la gestión de Javier Milei y advirtió que la crisis actual responde principalmente al marcado deterioro de los ingresos y a la pérdida de empleos.

Créditos hipotecarios Foto: Cedoc

El rumbo del plan económico y su impacto directo en el entramado productivo local sostienen un intenso debate en torno a si la recesión actual responde a factores coyunturales del sistema financiero o a una transformación estructural regresiva. Ante este diagnóstico, en su entrevista en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), el dirigente cooperativo Carlos Heller cuestionó la viabilidad del modelo oficialista por centrarse en la apertura de importaciones y la reprimarización de la actividad, advirtiendo sobre el deterioro del poder adquisitivo al asegurar que “el crédito no puede aumentar porque los salarios no aumentan”.

El dirigente cooperativo, referente bancario y político, Carlos Heller, cuenta con una trayectoria en el sector financiero social, siendo fundador del Banco Credicoop, entidad cooperativa de la cual fue gerente general desde su creación en 1979 y presidente a partir de 2005. Sobre el ámbito político, ejerce la presidencia del Partido Solidario y se ha desempeñado como diputado nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante los períodos 2009-2017 y 2019-2025. Asimismo, posee un recorrido en la dirigencia deportiva, habiendo ocupado la vicepresidencia del club Atlético Boca Juniors entre 1985 y 1995, y participa de manera habitual como columnista económico.

No sé si estoy sobreestimando la importancia que tiene el crédito en el consumo, pero uno podría inferir que en 2024, en el ajuste más grande que produjo el Gobierno, hubo cierto rebote económico en la primavera de 2024 que duró hasta el otoño de 2025 y que coincide con la expansión del crédito. Al mismo tiempo, todo el proceso recesivo que se da desde el otoño de 2025 hasta hoy tiene que ver con el aumento de las tasas, el aumento de la mora de los créditos tomados en ese momento y la reducción del crédito. ¿Se podría decir que alrededor de más crédito o menos crédito, más mora y más atrasos en los pagos​, se resume de alguna manera el termómetro de la economía argentina?

Yo te diría que te falta un elemento fundamental: más ingresos o menos ingresos de la gente.

Porque históricamente se ha hablado de que la Argentina es un país con bajo nivel de endeudamiento bancario de la población y de las empresas. Siempre nos han dicho que los chilenos tienen mucho más crédito que los argentinos. En general, hay un montón de países que se toman como referencia y que muestran esto.

Pero el problema de los créditos radica en la capacidad de pago que tienen quienes toman los créditos. Y creo que el principal problema que hay en la Argentina hoy tiene que ver con la cantidad de gente que se quedó sin trabajo, con la cantidad de gente que perdió poder adquisitivo, desde el punto de vista de que sus salarios valen menos en términos de lo que pueden comprar, y con que también las tasas de interés han jugado de una determinada manera porque han sido positivas.

No es lo que tiende a pasar en este momento, porque se han ido recortando un poco, pero en un momento fueron altamente positivas. Cuando la tasa es altamente positiva, está sustrayéndole recursos a los tomadores de crédito, a los deudores.

Si vos tenés empresas en crisis endeudadas y personas endeudadas con salarios bajos, y además con altas tasas, el panorama termina siendo negativo. Porque el que saca crédito tiene dos formas de hacerlo. En una empresa, para ampliar, comprar una máquina, desarrollar un nuevo proceso productivo o lo que vos quieras. En las personas, para comprar bienes para su casa, cambiar el auto o refaccionar la vivienda.

Ahora, cuando vos tomás crédito para pagar sueldos en la empresa y la gente toma crédito para el supermercado, estamos en problemas.

Si obviamente las empresas no ganan dinero y si los sueldos de las personas bajan, no son sujetos de crédito porque no van a poder pagarlo después. Pero, ¿veo mal al decir que parte del cimbronazo del ajuste de 2024 fue amortiguado por la posibilidad de tomar crédito? O sea, que las personas se consumieron un poco el futuro para cruzar 2024 y luego, en 2025 y 2026, se nota que no lo pueden pagar. Pero el problema estaba en 2024, cuando usaron el crédito para morigerar el ajuste.

Pero no, el problema estaba en la falta de ingresos. Tenés razón, pero la gente no estaba endeudada en 2024 y resolvió la falta de ingresos tomando crédito.

Y ahora, cuando lo tiene que pagar, no tiene los ingresos suficientes para hacerlo.

En realidad estamos diciendo lo mismo, con un matiz. Yo te estoy poniendo el énfasis en eso.

Déjame sacarlo de la persona, del tomador de crédito y de las instituciones crediticias, e ir ahora a la macroeconomía. Cuando el Gobierno muestra que el ajuste fue resistido por la sociedad de una manera mucho menos dañina de lo que se decía o se suponía en 2023 que iba a producir, en gran medida fue porque la gente se endeudó y eso amortiguó.

Lo que se ve hoy es que no se vio en 2024 porque no estaba endeudada justamente, y los bancos no tenían mora porque la deuda era baja y además la gente tenía capacidad de pago. La mora era algo que habíamos sacado del radar.

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Pero dejame decirte esto. Lo estoy leyendo en los diarios de ayer: desde la llegada de Milei hay 24.437 empresas menos y la caída ya supera a la de la pandemia.

Eso es del diario La Nación.

La deuda pública volvió a crecer en abril y tocó un máximo en la gestión de Milei. La deuda bruta total ascendió a 496.600 millones de dólares a fines de abril, lo que significa un crecimiento de 12.829 millones durante el último período.

¿Por qué lo vinculo? Porque creo que todo tiene que ver con todo. El país se está endeudando, no es cierto que se está desendeudando. La gente se está endeudando, cierran las empresas, hay más de 300 mil empleados registrados menos que antes. No hay un solo dato que pueda darle sustento a la idea de que estamos en el buen camino y mejorando.

Escuché también discusiones respecto de que uno de los planes del Gobierno para tratar de generar mayor consumo y mayor movimiento económico tiene que ver con bajar el porcentaje total de los encajes de los depósitos, que subieron el año pasado, casualmente en el momento electoral y de la corrida cambiaria. ¿Vos le asignás alguna posibilidad a que la baja de los encajes genere aumento del crédito y, por lo tanto, movimiento en la economía? ¿O el hecho de que los salarios son bajos y las empresas no ganan dinero hace que finalmente bajar los encajes sea un problema para los bancos porque no van a tener a quién prestarle?

Las cosas son un poquito más complejas. Que bajen los encajes estaría bien porque hay dos tipos de encajes. Los encajes técnicos, los que son necesarios para poder estar cubiertos ante las oscilaciones normales que puede haber en los volúmenes de los depósitos, y lo que llamaríamos encajes políticos, que tienen que ver con esto que vos acabás de decir.

En la política que hizo el Gobierno hasta ahora, subió muchísimo los encajes. Después de las elecciones los subió más y ahora los bajó un poco. Es decir, tiende a una cierta normalización.

Pero vos tenés además un factor que no estamos considerando en la conversación y que es la tasa de interés que le pagás a los ahorristas. Si la tasa de interés baja y se pone negativa, la gente busca otras opciones. Por ejemplo, se va al dólar o invierte en otro tipo de cosas.

Entonces, para mantener un flujo adecuado de liquidez del sistema financiero, el sistema estaba pagando tasas que estaban por encima de la inflación. En este momento eso se ha revertido. El sistema está pagando tasas que están por debajo de la proyección de la inflación.

Si las tasas son negativas, es muy probable que los depósitos del sistema financiero caigan. Y si los depósitos caen, eso tiene un efecto mayor que la reducción de los encajes, porque lo que cae es el total de los depósitos y no solamente la parte que se va a prestar. 

O sea, podrían bajar los encajes y compensarse simplemente con que bajen los depósitos y finalmente el total de dinero para prestar sea el mismo. Pero, ¿vos percibís una intención de bajar los encajes con el objetivo de ver si pueden dinamizar la economía?

Yo tengo la convicción de que el Gobierno tiene una apuesta al modelo que quiere desarrollar, que es un modelo de cuatro sectores. Además, lo dicen, no es una interpretación crítica: minería, combustibles, sector financiero y agro.

Y nos dicen claramente que todo lo demás puede ser producto de la apertura de la economía y que sobrevivan aquellos que puedan resistir esa apertura.

En ese escenario, el crédito es un factor más. Pero si a eso se le suman las políticas impositivas, el bajo nivel de ingresos y la apertura indiscriminada de importaciones compiten con la industria local en condiciones absolutamente desventajosas para la industria argentina, no cierra la ecuación.

Si la Argentina se desarrolló como un país con fuerte desarrollo industrial y pyme, es porque tuvo políticas de protección de esos sectores frente a importaciones de países que tienen otra escala y costos absolutamente distintos.

Entonces, si vos abrís la importación de electrodomésticos, las fábricas argentinas de electrodomésticos se funden. Si abrís la importación textil, las empresas textiles se funden. Y cuando se funden las empresas textiles, los trabajadores se quedan sin trabajo y dejan de consumir.

Eso es lo que no terminan de entender quienes hacen el otro análisis de los cuatro sectores. Nos están llevando —y lo han dicho alguna vez— a un país con una estructura económica tipo Perú, donde hay un 20% de la población que tiene ingresos para darse todos los gustos, comer en restaurantes de alta gama y viajar, mientras el 80% es pobre.

Y ese esquema es el que están tratando de instalar en la Argentina. Yo creo que eso es malo, más allá de cualquier indicador macroeconómico.

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Inclusive podríamos tener un fenómeno, de que les vaya bien y que vengan inversiones con todas las facilidades que están dando para la minería o los combustibles. Venimos de escuchar una reunión de Trump hablando de tierras raras, litio y otras cosas que la Argentina tiene. Por lo tanto, no sería anormal que esos sectores progresen y les vaya bien.

Lo que yo no creo es que esos sectores puedan reemplazar todo lo otro que van a destruir para que a esos sectores les vaya bien con la disminución impositiva y las facilidades que están dando.

Porque todo eso genera que muchas empresas cierren y mucha gente se quede sin trabajo. Yo siempre digo: Fate sobrevivió más de 80 años. ¿Por qué? Porque tenía una protección. Hoy se abrió la importación de neumáticos. Las otras empresas que fabrican neumáticos en la Argentina no tienen problema porque dejan de fabricar e importan. Fate tuvo que cerrar porque no puede competir.

Ese ejemplo ejemplifica mejor el modelo que se está instalando.

MV / EM