Parálisis burocrática

El diputado desarrollista Eduardo Falcone corre a LLA por derecha acusándola de ir lento con el Rigi

El legislador del MID advirtió que la gestión oficial tiene frenados proyectos por más de 100.000 millones de dólares en inversiones reales que "dinamizarían mucho la economía en el corto plazo".

Eduardo Falcone Foto: X (@dipfalcone)

"Este no es un país normal", sentenció Eduardo Falcone al justificar la necesidad de otorgar blindajes fiscales extraordinarios en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). El referente del Movimiento de Integración y Desarrollo apuró al gobierno nacional por tener congelados proyectos multimillonarios del Rigi original: "Si se aprobaran inmediatamente, eso ingresaría en los dos primeros años". En plena discusión por el "Super Rigi", el diputado defiende la baja impositiva al 15% que plantea la Casa Rosada, pero le impone una lógica productiva ajena al libre albedrío libertario. Su propuesta exige que las beneficiarias inviertan obligatoriamente en el territorio en investigación, desarrollo y educación "de modo que esas inversiones no tengan una baja de impuestos inmediata porque sí".

Eduardo Falcone es licenciado en Economía, contador público, graduado de la Universidad de Buenos Aires, dirigente político, que actualmente se desempeña como diputado de la Nación por la Provincia de Buenos Aires para el período 2023-2027. Es uno de los principales referentes del Movimiento de Integración y Desarrollo. Trabaja desde el año 87 en la Sociedad Argentina de Autores y Compositores, SADAIC, institución en la que asumió el cargo de gerente de licencias en el año 2000.

Acá la producción me cuenta que usted planteó que había 30.000 millones de dólares en inversiones reales con el Super RIGI. ¿Por qué lograría el Super RIGI lo que no logró el RIGI tradicional, por lo menos hasta ahora?

En realidad, lo que planteé es que los proyectos pendientes del RIGI son como 100 y pico mil millones de dólares, que son los que todavía no aprobó el gobierno. Y esos proyectos pendientes, desde el día que se aprueben, deberían tener como obligación que se desembolse el 40% en los dos primeros años. Con lo cual, si usted saca la cuenta de los 100.000 millones y se aprobaran inmediatamente, eso ingresaría en los dos primeros años.

Y son inversiones reales, no son inversiones de carry trade, sino que serían inversiones en construcción, en fierros, en cuestiones que dinamizarían mucho la economía en el corto plazo. Pero el gobierno va a paso de tortuga. Aprobó casi un 0% de los proyectos y tiene todos estos proyectos pendientes.

Pero eso tiene que ver con el RIGI, no con el Super RIGI.

Lo dije por el Rigi y también en el debate por el Super RIGI la semana pasada, cuando vino el funcionario del gobierno, que tiene a cargo la comisión evaluadora, le dije que mi crítica era que iban lentos con las aprobaciones. Pero en ese marco lo dije, pero claramente lo mencioné en relación a los proyectos pendientes del RIGI.

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 ¿Y respecto al Super Rigi, cuál es su posición?

En el Super Rigi es algo distinto que el Rigi, porque son para inversiones de más de 1.000 millones de dólares. Lo que le planteé al funcionario que fue la semana pasada, y ayer lo mencioné otra vez en la comisión, es que usted sabe que la tasa general de Ganancias es del 35% y el Rigi la baja al 25%. Y el Super Rigi, el proyecto prevé bajarlo al 15% sin ninguna condicionalidad.

Entonces lo que propuse, y ya presenté ese proyecto, es que para acceder a esa baja de impuestos del 25 al 15, que la empresa que resulta beneficiaria del Super Rigi invierta en investigación y desarrollo en ciencia y tecnología y becas Belgrano entre el 2 y el 4% de la inversión total. De modo que esas inversiones no tengan una baja de impuestos inmediata porque sí, porque no hay ninguna condición, sino que ayuden a promover la ciencia y la tecnología en el territorio argentino.

Cualquier persona normal paga 35% de impuestos a las ganancias; con el Rigi, 25; con el Super Rigi, 15. Entonces pasa algo parecido como la declaración ayer de Adorni con los impuestos, en el sentido de que viene un blanqueo, después el blanqueo del blanqueo, después la forma simplificada de presentar las declaraciones juradas, y la sensación es que cada vez el que se presenta después tiene mejor resultado.

¿No genera una sensación al mismo tiempo de espera hacia la próxima oferta? ¿O en un punto nos vamos a una Argentina en la que todo el mundo no pagará impuestos o pagará muy poquito? ¿Cómo se resuelve desde el punto de vista social esa estructura?

En el caso del Super Rigi, son promociones de inversiones que no se desarrollan en la Argentina y que tienen que competir con estas tasas de impuestos en otros países del mundo. Vos imaginate que el Super Rigi son inversiones de mil millones de dólares en industrias que no existen en la Argentina, porque no va a competir con nadie, que pague otro tipo de impuestos el que invierta en el Super Rigi, si es que se aprueba. Y entonces, para que se radiquen en la Argentina, entonces se propone esa baja de impuestos, que para mí es muy alta, por eso la estoy condicionando a que gasten en inversión y desarrollo.

Y aparte, vos pensá que el Super Rigi son necesarios en la Argentina porque este no es un país normal. En ningún país vos tenés restricciones para poder retirar lo que vos invertís. Si vos invertís mil millones de dólares, nosotros le estamos dando seguridad jurídica por 30 años como si fuera algo extraordinario. En otro país eso no existe, porque son condiciones normales.

Volviendo a lo de Adorni, es una vergüenza. Lo que hizo, más allá de que safe de la cuestión fiscal, para mí está políticamente terminado Adorni. No puede ejercer ni como vocero, ni como jefe de gabinete. Esto que hizo ayer, que lo dirima la justicia, parece muy tirada de los pelos. Es una declaración, pero en definitiva, hasta ahora es una declaración que hizo impositiva. Eso no le va a tapar nada, ni jurídicamente, ni judicialmente, ni políticamente. Te reitero, para mí está agotado Adorni como jefe de gabinete.

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Asocio el Rigi con la carga tributaria general de la economía con el sistema del gasto público. Es decir, hay una búsqueda por parte del gobierno de reducir la carga tributaria a que el gasto público no sea más que el 25%, y que finalmente lo que uno percibe es que, para que así sea, obviamente la baja de impuestos a las ganancias tendría que ser bien dramática, y que el Rigi y el Super Rigi van en camino a sistematizar una Argentina con una carga tributaria infinitamente menor.

No es simplemente el Rigi y el Super Rigi; la ideología del gobierno plantea querer una Irlanda de la Argentina. Es decir, una estructura en la cual pasemos de ser uno de los países con más carga tributaria a uno de los que tengan menos carga tributaria. ¿Cómo imagina usted, siendo además desarrollista, que se crea una sociedad que se desarrolle con el sistema tributario?

En general estoy de acuerdo con que el gasto público se baje a un nivel del 25% del PBI, porque el 50% que teníamos era agobiante. Y si bien el presidente dice que es un topo del Estado y quiere destruir al Estado, los desarrollistas creemos que el Estado tiene que ser racional y tener un nivel suficiente como para hacer las cosas que tiene que hacer, y no gastar en ñoquis y oficinas improductivas. Ahora, es cierto lo que vos decís de que el gobierno quiere bajar impuestos, pero tiene un límite. Todavía no puede bajar ni las retenciones.

En relación al Rigi, al Super Rigi, yo lo que quiero aclarar es que acá no se invierte en proyectos productivos, porque no estamos hablando de financieros ni de capitales golondrinas. Son inversiones físicas en sectores estratégicos de la economía nacional que los desarrollistas hubiéramos aprobado desde la época de Frondizi. Estamos bancando o proponiendo que se hagan inversiones en siderurgia, petróleo, para terminar con la importación que nos desangra.

Así que, dos cosas: está bien que se bajen los impuestos, me parece que tiene un límite, ya está agotado y ahora el gobierno tiene que adoptar medidas que complementen las del Rigi, porque son reactivantes o son positivas, pero para la zona cordillera o de la Patagonia, que demandan poco empleo. Así que considero que ahora el gobierno tiene que adoptar otras medidas para hacer reactivar la economía, porque te reitero, el ajuste ya no da más.

¿Por qué usted dice 25%? "Me parece muy bien". ¿Y qué piensa Frondizi que diría de lo que usted acaba de decir?

Frondizi adoptó una política de racionalización del gasto público porque venía de un gobierno, el de la Libertadora y el peronismo, que tenía un gasto público galopante. Tuvo que privatizar hasta un frigorífico. Usted recordará que se hizo una huelga porque había un frigorífico que era del Estado, el frigorífico, el Lisandro de la Torre, o formaciones ferroviarias que eran obsoletas. Entonces, el Estado tiene que racionalizarse. Respecto de países que tienen un mayor gasto público, son países que ya están desarrollados; entonces, se hicieron las inversiones, ya están funcionando. Entonces, esa riqueza que tienen, me parece que ha sido una decisión política distribuirla, dar beneficios de cobertura del Estado.

RM / EM