Ex asesor de Lula: “El antipetismo en Brasil es mucho más débil que el antiperonismo en Argentina”
El ex asesor de Lula, Emir Sader, analizó el escenario electoral de Brasil, cuestionó el impacto del bolsonarismo y comparó el antipetismo brasileño con el antiperonismo argentino.
Emir Sader, reconocido sociólogo, politólogo y filósofo brasileño, fue asesor de Lula da Silva y del Partido de los Trabajadores. En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), analizó el escenario político de Brasil y sostuvo que Lula mantiene una posición favorable de cara a las elecciones, pese a la polarización y al fuerte enfrentamiento con el bolsonarismo.
Sader también comparó las dinámicas políticas de Brasil y Argentina, especialmente el peso del antipetismo y el antiperonismo. En ese sentido, planteó que el rechazo al PT tiene en Brasil una incidencia menor que la que históricamente tuvo el antiperonismo en la Argentina y destacó, además, el escenario económico que atraviesa actualmente el país vecino.
Emir Sader es un reconocido sociólogo, politólogo y filósofo brasileño, considerado uno de los intelectuales más lúcidos y con mayor influencia en el pensamiento crítico latinoamericano de las últimas décadas. Destacado por haber sido asesor de Luis Inácio Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores.
Buenos días, Jorge Fontevecchia los saluda. Revisaba su amplísima biografía, así que creo que estamos con alguien de enorme trayectoria en Brasil para podernos explicar el título de uno de sus libros de hace un tiempo: ¿qué Brasil es este en el que Bolsonaro puede terminar ganando las elecciones, donde la sociedad está tan dividida? Le estoy hablando en español porque me dicen aquí, en la producción, que usted lo habla o lo entiende perfectamente, y lo escuchamos con atención.
Bueno, hasta ayer estuve ahí, en Buenos Aires, estuve con Cristina Conácel, ahí me vine para acá. Estoy en Río de Janeiro ahora, vamos.
Bueno, ¿qué Brasil es este? Le pregunto.
No, no, no, no se preocupe, va a ganar Lula, a lo mejor hasta en primera vuelta, no se preocupe. Y ayer incluso hubo una situación impresionante, porque el hijo de Bolsonaro tuvo reveladas sus fotos en una orgía con prostitutas y, por otro lado, Lula tuvo a su favor el tema de las VECs, ¿no?, que ustedes saben. Y además, ¿qué tipo de Bolsonaro, un diputado, dijo que si ganan van a sacar a Nuestra Señora de Aparecida de patrona de Brasil?
¿Y por qué hace esto Bolsonaro? ¿Se tira un tiro en los pies? Porque, bueno, Nuestra Señora Aparecida es aquí como la Virgen María, Nuestra Señora de Luján, son íconos históricos que atraviesan todos los sectores políticos, ¿por qué hace eso?
Porque son de otra religión, ¿no? Son evangélicos, ¿no? Entonces quieren afectar hasta eso. Es una tontería, un regalo que le dio, otro regalo que le dio a Lula, ¿no? Además, ayer hubo una cosa impresionante también, porque TV Globo tenía programado su último gran...
El debate.
Sí, el último gran debate. Lula dijo: “No voy”, hasta porque voy a tener como 24 minutos de acusación y voy a tener seis minutos para contestar. Entonces, no voy. Y en el mismo momento de ese programa hizo una gran entrevista con otro tipo en un canal alternativo. A tal punto que, finalmente, el hijo de Bolsonaro también desistió de ir y TV Globo canceló su programa. Era tradicional que hicieran el último, intentar interferir en el resultado, con maniobras, etcétera, pero no pudieron hacer. Lula ganó eso, hizo una gran entrevista que tuvo ya 10 millones de personas que la vieron y TV Globo tuvo que cancelar su programa. Entonces, fue otra victoria importante de Lula, esta vez sobre Globo, ¿no?
Diferencias entre el sistema electoral de Brasil y Argentina
Ahora, Emir, creo que vale la pregunta. Ojalá sus pronósticos se corroboren luego también en la primera y, si hubiera segunda vuelta, como todo parece indicar, en la segunda vuelta. Pero, de cualquier forma, cuando uno va cuatro años para atrás, Lula, con todo el apoyo que tenía, ganó. La diferencia fue un por ciento de diferencia en un balotaje.
No, no, no, no fue uno, fue poco, fue siete, pero es poco.
No, no, me refiero en el balotaje.
No, siete, imagínese uno. Uno está encontrando el resultado hasta hoy día, ¿no? Fue siete puntos, lo cual es poco. Ahora, entonces, la economía va bien, la inflación está controlada, menor nivel de desempleo en 20 años. Lo que pasa es que los medios de comunicación hacen un trabajo durísimo contra Lula, ¿no? Siempre cuestionando, siempre escondiendo las cosas, etcétera. Le cae muy mal un Lula fuerte y un Lula que gana en primera vuelta. Entonces, hace de todo para que eso no se vea.
Entonces, probablemente nosotros te hemos influido también por esa misma difusión, pero bueno, aunque hubiera sido 54 a 47, ese país dividido ¿era el Brasil que usted conoció siempre? Hay un aspecto en el cual la polarización, no sé si atribuirlo a los nuevos sistemas de comunicación, a las redes sociales, a la interferencia de Trump, o no es así, no está dividido como pocas veces en la vida.
Bueno, lo de Trump favorece a Lula, a tal punto que el hijo de Bolsonaro le pidió a Trump que no hiciera nada más porque todo eso capitaliza a Lula. Le voy a contar una cosa. La gente que menos se interesa dramáticamente son los jóvenes, que están en otro mundo, en otras cosas, en su universo, ¿no? Entonces, son gente que está menos interesada en la política. Ese es un problema, ¿no? Porque son una gran cantidad, son jóvenes, el futuro del país es de ellos, pero no están interesados en política. Nosotros peleamos para que Lula se reelija, pero para ellos no significa nada. Es la vieja política, no les interesa. Ese es un problema, sí, que hay en Brasil.
Emir, perdóneme, aquí fuimos a chequear la diferencia. Yo estaba buscándolo en este momento en internet y me lo pasé a la producción. Fue 1,8 la diferencia en la elección de 2022-2021.
No, no es cierto. No es cierto eso, no es cierto. Si fuera, estaría cuestionando el resultado hasta hoy día. Fue poco, pero fue más que eso, no lo tengo acá, tipo siete puntos. Esta vez va a ser un resultado más o menos similar.
Bueno, ojalá sea esta vez. Usted recordará que la vez anterior, inclusive, ese fue el argumento con el que tomaron el Planalto y la Plaza de los Tres Poderes, ¿no? O sea, casualmente, que la diferencia no era lo suficientemente grande. Igual es cierto que no es lo mismo el padre que el hijo no es lo mismo quien tiene la presidencia, que en aquel momento la tenía Bolsonaro, como candidato que quien no la tiene. ¿Cómo juega el hecho de...? Usted vio que en política siempre el axioma prohibido es aburrir y que la repetición produce aburrimiento. ¿Cómo juega el hecho de la cierta repetición de siempre Lula en la población? ¿Produce una especie de aburrimiento? ¿Un cuarto período del mismo presidente le juega a favor o en contra eso a Lula? Y obviamente, Emir, está preguntado con el mejor de los ánimos y la mayor simpatía respecto de Lula.
No, lo que pasa es que la economía va muy bien. El más bajo nivel de desempleo en 20 años. Inflación de 3% al año. Entonces la gente se da cuenta que hay resultados buenos, ¿no? No sé si habría otra gente que pudiera producir una situación tan buena para el país como esa. Entonces hay resultados para que la gente lo sienta. O sea, tú vas a cualquier lado y te das cuenta que la gente está comprando, está teniendo acceso a bienes. Hubo una distribución de renta real en el país. Real. No hay miseria abandonada, etcétera. Hay en la periferia cosas así muy lejanas, pero el país está mucho mejor de lo que estaba antes. Entonces la gente se da cuenta que es mejor con Lula que con otro cualquiera. Incluso porque se vivió la situación de Bolsonaro y fue dramática, ¿no? 700 mil muertos, sin vacunas, sin nada. No hay herencia positiva de la alternativa que es Bolsonaro. El padre, el hijo, dice que va a recoger la herencia del padre. Pero los medios de comunicación en ese sentido son unánimes. Destrozar lo que es la imagen, lo que fue el gobierno. El gobierno de Bolsonaro.
Emir, usted cuenta que estuvo hace nada, en esta semana misma, aquí en la Argentina, que estuvo tanto con Axel Kicillof como con Cristina Kirchner. ¿Cómo percibe, cómo podría explicarnos a los argentinos el antilulismo o el antiperonismo? Se decía que Perón se ufanaba de que su mejor invento era el antiperonismo, que el antiperonismo había construido al peronismo, incluso que era anterior a la existencia del peronismo mismo, porque en realidad era un antipopulismo, para decirlo de alguna manera, de las élites argentinas. ¿Cómo se explica o cómo explica usted en Brasil el antilulismo? ¿Qué puntos de comparación para un argentino tiene con el antiperonismo?
No, el antiperonismo fue suficiente para elegir un tipo como Milei. En Brasil no es suficiente para derrotar a Lula. Lula solo no ganó cuando estaba preso. Cuando estaba preso. Por la UFER, etcétera, etcétera, etcétera. Solo en ese momento no se pudo candidatear. Desde que ganó en 2002, siempre fue victorioso en las elecciones. Es decir, el antipetismo en Brasil es mucho más débil que el antiperonismo en Argentina.
Muy interesante. Y una pregunta más. Usted, en el exilio, tengo entendido que fue profesor en Chile.
Sí, sí, sí, viví en Chile. Salí de Chile en 1973 y me encontré con el mejor huracán de todos los tiempos, de Hosmer, de Inverindice. Cuando estuve ahí, fui a ver el estadio de nuevo, porque yo soy del Globo y del Ringo Bonavena.
Y dígame, ¿le tocó ser en Chile profesor también con Fernando Henrique Cardoso o fueron de momentos diferentes?
Bueno, él salió antes de Brasil. Él salió antes de Brasil. Después coincidimos allá. Él estaba, claro, en una onda, yo estaba en la onda del MIR. Pero sí, coincidimos. Lula hecha de menos cuando el adversario era Fernando Henrique, que tenía una postura neoliberal. Pero todo en el marco de la democracia, que no es ahora. Déjame decirle que yo tengo un libro publicado en Argentina, Lula y la izquierda del siglo XXI, publicado por Colihue. Si alguien se interesa en las cosas que yo digo, Lula y la izquierda del siglo XXI.
Perfecto, Emir, déjeme decir, ¿cuántos libros tiene publicados? Varias decenas, por lo que yo veo.
Sí, sí.
¿Cuántos son?
Varios, varios.
Varios, varios. No, pero veo que son como 40.
80, 80.
Emir, bueno, lo felicito.
Pero, perdón, yo tengo 83 años. Muy bien de salud. Pero igual. Voy a los 100, Lula dice que va a los 120. Corre, corre, Lula, corre, corre esa cosa inclinada ahí cerca del Planalto. Tiene una salud inmensa.
Bueno, lo felicito por su actitud prolífica, tanto en lo académico como en la vida. Le mandamos un abrazo y espero que tenga razón.
Bueno, gracias, un abrazo.
LMM
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