En el marco de los comicios en la región, las diferencias entre los regímenes electorales de Argentina y Brasil reflejan dos concepciones distintas sobre la organización democrática. Entrevistado por Jorge Fontevecchia, en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el dirigente bonaerense y observador electoral Juan Carlos Juárez analiza los matices entre los procesos de ambos países, donde el modelo brasileño destaca por su unificación territorial, la obligatoriedad de la urna electrónica y la ausencia de veda proselitista previa, mientras que el sistema argentino preserva la autonomía de las provincias para desdoblar sus comicios y mantiene un período de reflexión sin propaganda. A partir de su experiencia en el terreno, Juárez explica cómo estas reglas impactan en la transparencia, la participación ciudadana y la calidad institucional.
Juan Carlos Juárez es abogado y dirigente político con una destacada trayectoria en la provincia de Buenos Aires, fuertemente vinculado históricamente al partido GEN. Se desempeñó como diputado provincial en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires durante dos mandatos consecutivos, desde diciembre de 2007 hasta diciembre de 2015. Además, se desempeñó como observador electoral internacional, habiendo participado formalmente a través del Observatorio de Estudios Electorales y Políticos Internacionales en comicios de diversos países, como las elecciones presidenciales en Estados Unidos y Chile, así como en Rusia.
Juan Carlos, muy buenos días. Jorge Fontevecchia lo saluda y fundamentalmente lo estamos entrevistando porque también le tocó a usted ser observador en las elecciones en Brasil. Creo que se encuentra allí en este momento. Uno de los temas que aparece como problemático es el grado de participación, que se supone más bajo de lo que va a ser en otros momentos. Cuéntenos cómo está viendo el clima electoral allí en Brasil. ¿ Es muy distinto al clima electoral argentino o al que usted se encontró en las otras elecciones que le tocó ser observador en Estados Unidos, Rusia y Chile?
¿Qué tal? Buenos días, Jorge. Sí, el clima es tranquilo en general, el debate es fuerte, una elección muy reñida, donde quien gane la primera vuelta va a ganar por muy poco y está asegurado prácticamente que haya una segunda vuelta electoral, porque quien gana necesita sacar más del 50% en una primera vuelta para que no haya una segunda elección. Y el tema es que en Brasil, digamos, como en Argentina, están obligados a votar las personas de los 18 años hasta los de 69; entre 16 y 17 no es obligatorio, y después de los 70 tampoco. El voto es electrónico, es una urna electrónica, hay un control biométrico. Las personas pueden votar con su DNI, con el carnet de conducir o con el pasaporte. Es decir, ofrecen multiplicidad de posibilidades. En Argentina solamente se puede con el DNI, en Chile también y en Rusia también. Hay una elección general porque se renuevan los 26 gobernadores más el Distrito Federal, más de 500 diputados, 54 senadores y los representantes estaduales. Casi todos los gobernadores tienen segunda vuelta, si no obtienen el 50% en la primera vuelta. Hay una elección ahí muy disputada y obviamente que la base de la discusión es la economía, es la estabilidad, la calidad de vida. Hay una elección de los ciudadanos en Brasil y un modelo, son dos modelos totalmente distintos, se replican claramente dos modelos totalmente distintos. Nosotros estamos haciendo una observación con representantes de Perú, Colombia, Rusia, Uganda, Líbano, España. Es decir, es muy amplia la organización que hemos llevado adelante para esta observación y lo que nosotros buscamos permanentemente es la transparencia, y asegurar, digamos, la voluntad. La voluntad de cada ciudadana de el voto que se selecciona o el candidato que se selecciona, y eso nos parece importante y sustantivo a la hora de que la democracia, digamos, no es un sistema delegativo de un día que se vota y nada más, sino que es un proceso permanente en el cual, digamos, quienes son elegidos tienen responsabilidad frente a quienes los votan y obviamente la ciudadanía mantiene siempre reclamar frente a las autoridades. El marco electoral es tranquilo, pero hay discusión muy fuerte. Se suspendió el debate porque ninguno de los dos candidatos quiso acceder al debate y hoy en Río de Janeiro está prevista una marcha muy importante del PT, del Partido de los Trabajadores, que es el partido del presidente Lula. Así que hay una fuerte disputa con matices mucho más urbanos y mucho más respetuosos que los que vemos hoy por la Argentina.
A horas de la elección en Brasil, última encuesta de Datafolha: Lula 42%, Bolsonaro 38%
Juan Carlos, déjeme hacer algunas preguntas. Usted decía que en todo Brasil se cambian simultáneamente todos los gobernadores y que en todos hay balotaje. No es así en el caso de Argentina, que sabemos que las elecciones pueden ser desdobladas en el caso de los gobernadores. En algunas provincias incluso obligadamente desdobladas; en algunos existe balotaje, en otros no hay balotaje. Es decir, extrañamente... Brasil, que es un país aún más federal que la Argentina, tiene un sistema electoral, podríamos decir, más unitario. Me gustaría que hiciera una comparación entre esa posibilidad de desdoblar, elegir gobernadores en distintas épocas con el presidente de Brasil y de Argentina.
Personalmente he trabajado siendo legislador, he proyectado leyes en el sentido, por ejemplo, que la provincia de Buenos Aires tiene que tener una fecha independiente de lo que es la elección presidencial. Es central para que la ciudadanía pueda analizar los distintos estamentos, digamos. No es lo mismo la elección de un presidente que de un gobernador que de un intendente. Inclusive los intendentes debieran tener fechas distintas. Yo avalo la posibilidad de tener fechas desdobladas.
O sea, le parece mejor el sistema argentino que el brasileño, entonces.
Sí, sí, sí. Me parece que el sistema argentino es un sistema en ese sentido... Pero sobre todo, salvo la provincia de Buenos Aires, prácticamente el resto del país, tiene elecciones desdobladas, no solo de gobernadores, sino de intendentes. Y eso me parece que mejora la calidad de la participación, de la selección y de las postulaciones. Porque el hecho de estar en una lista, que si bien no es única en Brasil, porque se elige en forma electrónica y está separada cada una de las elecciones que hacen las personas, pero bueno, tiene un impacto muy importante. De hecho, en Brasil se siente, digo, muchas veces el resultado nacional está emparentado con el resultado que se da a nivel de gobernación. Me parece que eso, en la Argentina, para mí eso es un valor sustantivo.
El segundo punto que quería hacer es: usted habló del debate que no se hizo. Si no tengo mal entendido, ayer O Globo tenía previsto el debate solo con Bolsonaro y una silla de Lula vacía. Pero luego el comité electoral consideró que era propaganda negativa y se lo prohibió. Y creo que O Globo se quejaba ayer de no haber podido hacer ese debate con la silla vacía. Usted tiene seguramente el recuerdo, aunque muy joven, de cuando Neustadt hizo ese debate con la silla vacía en el caso de... Creo que era la elección de...
Angeloz-Menem.
Exactamente, ¿no?
Exactamente, sí, en el año 89, sí. Sí, yo creo que el debate es importante. Hay una responsabilidad política e institucional de que los candidatos tienen... tienen que debatir, tienen que debatir, tienen que debatir temas que tienen que ver con los problemas cotidianos. Y con los macros también. Y a mí me parece siempre que la posibilidad del debate es buena. No existe, no comparto la idea de que no haya intercambio de posiciones. Con respeto, obviamente, ¿no? Eso va de suyo, pero yo creo que el debate es importante, es necesario.
Las elecciones en Brasil pueden cambiar el rumbo político de América Latina
Juan Carlos, otro tema que también puede llamar la atención visto desde la Argentina: usted decía "hoy está prevista una manifestación del PT por Río, mañana está previsto en San Pablo, en la avenida Paulista". De hecho, había una pelea con la prefectura, con el alcalde que designó contrario a Lula. En San Pablo gana normalmente la derecha, lo mismo el gobernador. Creo que incluso duplican en San Pablo los votos a Bolsonaro que a Lula. Pero lo sorprendente es: el día antes... El día antes de las elecciones sigue habiendo manifestaciones proselitistas de envergadura. Esta idea que tenemos en la Argentina de la veda electoral 48 horas antes, ¿allí no rige?
No, no. Y lo de Argentina para mí es vetusto. Digo, Estados Unidos tiene elección hasta el último momento de la votación. Uruguay también. También lo tiene... Bueno, lo vi en Rusia también, que hay campaña hasta el último momento. Rusia tiene un sistema particular porque votaron durante tres días.
Son 17 millones de kilómetros cuadrados. Tiene una diferencia de 17 horas entre una punta y la otra.
Y aparte se incentiva mucho en Rusia la posibilidad del voto, de distintas maneras. Pero bueno, yo comparto la idea. Porque en la Argentina se hace de manera subrepticia, se hace por debajo.
Con las redes sociales no se puede...
Exactamente, no se puede. Mire, yo recuerdo cuando Alfonsín decía que discutir sin los teléfonos debe ser del Estado o no, dijo, y los satélites nos despeinan. Entonces esto es más o menos lo mismo. Digo, las redes sociales nos pasan por encima. Digo, no hay ninguna posibilidad. Y de hecho, hay campaña. Yo creo que tenemos que ir... Es parte de la transparencia también. Decir: bueno, hay campaña hasta el día antes de la elección o hasta el mismo día. En Uruguay es un caso muy particular. Uno ve los gazebos en la puerta de los comicios, cada partido distribuyendo su boleta. Con respeto, sin ningún tipo de inconveniente. Entonces me parece que también tiene que haber un crecimiento en cuanto a la responsabilidad, la seriedad, la participación. Si no, seguimos haciendo política y es un almanaque viejo.
Y por último, Juan Carlos, su propio feeling. Más allá del resultado en primera vuelta, muy ajustado: según los datos últimos, hay una muy leve diferencia a favor de Lula, pero luego hay otros tres candidatos que son de derecha o de extrema derecha que en un balotaje le darían los votos a Bolsonaro. Y ahí, en segunda vuelta, las posibilidades de Lula son menores. Su feeling es que dentro de tres semanas, cuando sea la segunda vuelta, ¿quién gana? ¿Gana Lula o gana Bolsonaro?
Están los dos muy, muy, muy cerca en cuanto al nivel de rechazo y el nivel de aceptación, y en el nivel de intención de voto para una segunda vuelta. Están muy pegados. Yo creo que van a definir el resto de los candidatos si toman posiciones públicas y activas o no, después del domingo al 25 de octubre.
Yo supongo que sí, que después de la elección de este domingo, los de derecha, de ellos no cabe duda que van a tomar posición pública por Bolsonaro.
Sí, van a tomar posición y el resto también, yo creo que también hay una... Va a ser una discusión, otra vez, blanco o negro, digamos, es la discusión.
Juan Carlos, muchísimas gracias. Le mandamos un abrazo.
No, gracias a usted, Jorge, y un placer poder conversar con usted. Hasta la próxima.
De la misma forma, muchas gracias.
MEG