Criptoactivos, poder y corrupción

Experto mundial en integridad financiera explica cómo probar las denuncias de corrupción cripto en los casos $Libra y Adorni

El experto internacional en integridad financiera Mariano Federici, aseguró que en la causa $LIBRA está todo registrado e ironizó sobre las justificaciones de Manuel Adorni respecto a sus inversiones cripto.

Javier Milei, Karina Milei y Manuel Adorni. Foto: Cedoc

En diálogo con  Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190)), el abogado y especialista en integridad financiera Mariano Federici explicó el anonimato de las billeteras virtuales y aseguró que el registro público del blockchain ya ofrece elementos suficientes para que la Justicia saque conclusiones en el caso $LIBRA. A lo largo de la conversación, el extitular de la UIF también analizó los argumentos del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Mariano Federici es abogado y experto internacional en integridad financiera, prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo. Se desempeñó como presidente de la Unidad de Información Financiera entre los años 2016 y 2019. Previamente trabajó como asesor del Fondo Monetario Internacional durante más de una década. Allí se desempeñó como abogado senior del Departamento Jurídico del organismo internacional y asesor regional del Grupo de Integridad Financiera del FMI para Latinoamérica y el Caribe. Actualmente ejerce en el sector privado como director ejecutivo senior de la firma internacional K2 Integrity en Washington D. C.

Mariano, muy buenos días. Un gusto volver a hablar con usted. La primera pregunta que nos surge es: con el uso creciente de los criptoactivos, las finanzas descentralizadas y el rastreo patrimonial de los funcionarios públicos se enfrenta a nuevos desafíos técnicos. ¿Cuáles son los estándares de trazabilidad en el blockchain, en el blockchain analítica? ¿La cooperación internacional es indispensable para evitar que las billeteras virtuales sean utilizadas como refugio de enriquecimiento ilícito?

Bueno, ante todo, muchas gracias. Un placer volver a hablar con usted, Jorge. La cuestión de los criptoactivos evidentemente ha planteado un desafío importante a quienes se encargan de regular, desde los estándares internacionales y desde las legislaciones nacionales, la lucha contra los delitos financieros, en particular el lavado de activos. Sin embargo, ya hace varios años que la comunidad internacional, reunida en torno al Grupo de Acción Financiera, ha consensuado estándares internacionales que exigen a los proveedores de servicios de activos virtuales cumplir con obligaciones muy similares a las de las entidades financieras: tener programas de prevención de lavado, tener, digamos, un entendimiento de los riesgos, cumplir con obligaciones de debida diligencia del cliente, monitorear transacciones y reportar operaciones sospechosas a las unidades de inteligencia financiera. Claramente, la velocidad transaccional que facilita, digamos, este tipo de activos, este sector, la capacidad de mover valores de una jurisdicción a otra con esa velocidad, digamos, obviamente plantean desafíos muy grandes a la hora de rastrear. Sin embargo, debo decir —y acá hablando ya como extitular de una UIF— que el blockchain tiene la virtud de que deja todo registrado, Jorge. Entonces, imagínense un gran registro público donde cada operación, cada transacción queda registrada y donde quien quiera consultarlo desde cualquier parte del mundo puede ver toda la trazabilidad. Obviamente, con la capacitación y con las herramientas correspondientes. Pero es mucho más fácil, en definitiva, rastrear operaciones en el blockchain que hacerlo a través del sistema financiero internacional, donde se requiere, por supuesto, la cooperación internacional, el levantamiento de secretos y el tiempo que toda esa cooperación demora.

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Y, por ejemplo, en el caso $LIBRA, ¿qué tipo de resultado nos puede permitir ver esa trazabilidad? ¿Permite también comprender en la trazabilidad intenciones o la propia lógica de un mercado más especulativo deja libre la interpretación si hubo fraude o no?

No. La tecnología y, sobre todo, las herramientas de blockchain analítica lo que permiten es rastrear la operación, ¿no? Después es el rol de la fiscalía, de la acusación, eventualmente de las querellas que hubieren, demostrar, digamos, los elementos subjetivos detrás de las maniobras: la intencionalidad, el dolo. Yo creo que —no estoy ahora, digamos, en funciones ni tengo el detalle de lo que se ha reunido en esta causa en particular—, pero creo que hay mucho que se puede lograr con la ayuda de tecnología, y el fiscal deberá después combinar las técnicas tradicionales de investigación con lo que incorpore a través del uso de la tecnología para demostrar, digamos, la intencionalidad que pudo haber habido detrás de las maniobras, ¿no?

O sea, concretamente, que el dinero no le llegase ni a Milei ni a Karina Milei, ¿eso se puede demostrar fácilmente con la trazabilidad y a partir de ahí desaparece cualquier hermenéutica? Si no recibieron dinero, no fueron beneficiados, ¿no se los puede considerar, entonces, actores de una estafa?

Bueno, hay que ver quién recibió el dinero, ¿no? Qué billeteras recibieron, mantuvieron y movieron el dinero proveniente de la maniobra. ¿Qué relación guardan los titulares de esas billeteras con, eventualmente, funcionarios públicos o con personas allegadas a funcionarios públicos? Ahí es donde empieza a, digamos, operar también el valor de la prueba indiciaria, ¿no es cierto? Entonces, las conexiones, los puntos de contacto que puedan haber directos o indirectos con personas vinculadas a la maniobra y funcionarios públicos podrían permitir inferir el grado de responsabilidad que le compete al Presidente.

Pero usted dice que aquí queda registrado; no es como en la época de los bolsos y el dinero físico, aquí queda registrado.

Exacto, exacto, todo está registrado. Y es más: si esto hubiese pasado por un sistema financiero tradicional, habría que recurrir a, digamos, la cooperación jurídica recíproca, esperar que en las otras jurisdicciones se levanten los secretos, se aporte la información. En cambio acá, a través de la herramienta del Blockchain Analytics, cualquiera, desde cualquier parte del mundo, puede trazar toda la operación, ¿no? Esto ya se ha hecho, esto se ha aportado a la causa. Yo creo que los elementos de prueba —no me quiero meter en valorarlos y en juzgar, porque no es mi rol en este momento—, pero creo que está todo en manos del fiscal como para que ya a esta altura se puedan sacar conclusiones.

Mariano, y cuando usted escucha los argumentos del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, respecto de la compra de criptomonedas hechas con dinero físico en efectivo, sin generar registro, ¿en ese caso es porque en aquel momento la trazabilidad no estaba lo suficientemente desarrollada como hoy, o cómo se explica?

No, para nada. La trazabilidad en el blockchain está, digamos, desde su origen, desde el inicio de la circulación de este activo. Cuando yo escucho las explicaciones del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la verdad que me causan gracia, Jorge, se lo digo con todo respeto. Primero, resulta muy poco creíble para mí que haya, digamos... toda su defensa, y sobre todo que haya tenido acceso a estos activos en los tiempos en los que él dice haber invertido, que eran tiempos para realmente conocedores. El otro día recordaba con amigos —yo estoy metido en este mundo de lo financiero; en ese momento trabajaba en el Fondo Monetario Internacional, que veníamos siguiendo la evolución de los criptoactivos— y recuerdo que eran muy pocos los conocedores que se, digamos, aventuraban al mundo de los criptoactivos, y en general todos de un perfil muy sofisticado en el mundo financiero, que dista mucho del perfil de Adorni. Entonces, resulta muy poco creíble toda su defensa. Habrá que... obviamente, tiene su derecho a ejercerla y habrá que valorarla, pero, francamente, desde mi lugar como observador experto, me causa gracia.

Usted dio una conferencia este año: "Lavado de dinero, política y democracia". Me gustaría un balance de... dado que la corrupción —fíjese que ayer en el debate entre Lula y Bolsonaro en Brasil también fue el núcleo de la discusión, creo que lo va a ser el año próximo también en la Argentina—, ¿cuál es su visión de cuánto se avanzó en la lucha contra la corrupción a partir de la mejor posibilidad de identificar de dónde viene el dinero, la trazabilidad, el famoso show me the money de otra época hoy en día?

La verdad que, desde el punto de vista de las herramientas legales, regulatorias, de las capacidades institucionales con las que cuenta el Estado, bueno, obviamente se avanzó mucho, porque el país se fue alineando a los requerimientos de estándares internacionales. Donde no se avanzó —y creo que ahí es donde hay que hacer hincapié— es en todo lo que tiene que ver con lo que yo llamo los factores estructurales o de contexto, ¿no es cierto?, en los cuales se enmarca un sistema antilavado. El sistema antilavado no es una galaxia distinta o no opera, digamos, de manera separada o ajena a lo que es el universo institucional donde se mueve, ¿no? Y ahí es donde vemos los problemas: la falta de voluntad política para perseguir este delito, la falta de independencia de los organismos de control, la falta de independencia en parte también, de efectividad del Poder Judicial, ¿no?, para avanzar con las investigaciones de lavado. Fíjense lo que cuesta, digamos, darle impulso y avance a causas donde la prueba es tan contundente como Hotesur y Los Sauces, ¿no es cierto?, que todavía estamos discutiendo si tienen que ir a juicio de manera unificada.



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Entonces, yo creo que las herramientas están, las capacidades están, las leyes están en su lugar; ahora lo que hace falta es aplicarlas, mostrar efectividad en la implementación de todo este sistema, ¿no? Y ahí es donde, digamos, el compromiso político, la voluntad política —la voluntad política, además, de respetar la autonomía de estas instituciones como la UIF, la Oficina Anticorrupción, de no interferir indebidamente en causas, este, de alto voltaje político— se torna realmente muy importante. Creo que ahí es donde tenemos la deuda pendiente más grande y donde menos se ha avanzado, lamentablemente, ¿no? Porque hechos de lavado de activos que hayan causado problemas a nivel sistémico, con impacto macroeconómico, con inestabilidad política como consecuencia, venimos teniendo desde hace muchas décadas ya, ¿no? El otro día recordábamos con amigos los paralelos que hay también con la época que se vivió en el menemismo, ¿no?, donde, digamos, este, grandes reformas a nivel de mercado, reformas muy positivas que permitieron un crecimiento importante a nivel macroeconómico, pero que terminaron, digamos, este, impactadas... terminaron llevando, digamos, al país a una crisis en gran parte a raíz, digamos, de hechos de corrupción que el Gobierno no pudo evitar, no supo evitar, no quiso evitar. Entonces, esa creo que es una lección sobre la cual todavía no hemos reflexionado lo suficiente y se vuelven a cometer, lamentablemente, errores de los cuales ya deberíamos haber aprendido.

Mariano Federici, muchísimas gracias. Le mandamos un saludo y volveremos a comunicarnos. 

 

 

LP