REDEFINICIÓN DEL ESPACIO NO PERONISTA

Laura Alonso: "Mauricio Macri es presidente del PRO y tiene sus votantes"

La legisladora porteña, analiza la reconfiguración del tablero político tras la irrupción de La Libertad Avanza. La defensa de las PASO para cargos ejecutivos, las diferencias retóricas en materia institucional y el desafío de construir alianzas dentro del "modo no peronista" para captar al 40% de electores desencantados

Laura Alonso Foto: Redes sociales

En un escenario político dominado por la polarización y la aceleración de los tiempos electorales, la relación entre el PRO y La Libertad Avanza transita un delicado equilibrio entre la convergencia ideológica y la preservación de la identidad partidaria. Para analizar este tablero, resulta indispensable la mirada de Laura Alonso, una dirigente con credenciales para comprender en simultáneo la lógica estratégica de la Ciudad de Buenos Aires y la proyección nacional del espacio fundado por Mauricio Macri.

Alonso repasa en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), los desafíos institucionales de la Argentina actual. En este diálogo, profundiza sobre el rol de las elecciones primarias, la viabilidad de terceras vías frente a un electorado altamente polarizado y la necesidad imperiosa de construir alianzas para garantizar la gobernabilidad y el cambio cultural en el país.

Laura Alonso es legisladora de la Ciudad de Buenos Aires para el período 2025-2029. Se desempeñó como vocera institucional del Gobierno de Jorge Macri desde finales de 2024 hasta asumir su banca a finales del año pasado. Fue diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires en dos mandatos (2009-2013 y 2013-2017). Además, se desempeñó como titular de la Oficina Anticorrupción entre 2015 y 2019, durante la presidencia de Mauricio Macri.

Muy buenos días, Laura. Jorge Fontevecchia te saluda. Probablemente pocas personas como vos tienen las credenciales para permitirnos comprender simultáneamente la estrategia de la Ciudad de Buenos Aires y la estrategia nacional del PRO. Vos fuiste una funcionaria importante del gobierno de Mauricio Macri y lo sos ahora de Jorge Macri. Me gustaría una especie de balance tuyo sobre cómo creés que se van a tomar las decisiones del PRO de cara a 2027, de alguna manera coordinando las lógicas de la Ciudad con las lógicas nacionales.

Hola, Jorge, buen día. ¿Cómo estás? Siempre con tus preguntas así bien sesudas para empezar. Mirá, yo creo que el PRO, con la presidencia de Mauricio en el partido y con un calendario que empieza a acelerarse con vistas al 2027, va a empezar a ordenar su oferta: su oferta nacional, sus ofertas provinciales y locales para iniciar donde corresponda la construcción de alianzas electorales, porque siempre lo hemos hecho para ganar y, sobre todo, para evitar un paso atrás de la Argentina. Entendemos también... y vos sabés que por ejemplo en el caso de Santa Fe somos parte del gobierno provincial de Maximiliano Pullaro. En otras provincias estamos gobernando, además de la Ciudad de Buenos Aires con Jorge Macri, en Chubut, en Entre Ríos con Rogelio Frigerio, y en muchos otros municipios tenemos nuestros propios intendentes o colaboramos con otras gestiones. Así que creo que se va a ir armando ese tablero a lo largo de los próximos meses. Me parece que todavía, si bien hay mucha impaciencia en actores políticos y económicos, no es una preocupación de la gente, que recién se está sacando y despabilando del sueño mundialista.

Mirá, escuchamos, dos entrevistas atrás, a uno de los directivos de Poliarquía referirse a una nueva encuesta de Poliarquía, podríamos decir casi una encuesta ontológica, porque lo que planteaba eran valores que definían a las personas en distintos campos políticos: estatistas, privatistas, progresistas, liberales; distintas formas de construir características que establezcan grupos de afinidad. Planteaban que hay un 40% de la población que no se siente cercana ni a Milei ni al kirchnerismo, que ese 40% era 30% el año pasado y que la pérdida de ese 10% surgió fundamentalmente del mileísmo. Hoy más que nunca hay un 40% de gente que no se siente representada ni por Milei ni por el kirchnerismo, donde pareciera ser que hay una enorme oportunidad en lo que fue el ex Juntos por el Cambio o Cambiemos, que podría representar esa interpretación. Avanzo, sin ánimo de ser conflictivo, pero digo: ¿hay de alguna forma una extorsión de la Presidencia respecto de Mauricio Macri de que, para no competirle en la Ciudad, tiene que no competir a nivel nacional?

No, no me parece que exista esa situación. Sí, y no podemos obviarlos. Mauricio Macri es el presidente del PRO, es una figura de la política nacional y también es un interlocutor internacional para defender los intereses de la Argentina. Porque más allá de las orientaciones hacia un extremo u otro, nosotros creemos que la Argentina sigue necesitando un tsunami institucionalista tras una etapa de mucho estatismo exacerbado. Creo que hay roles privados y de imparcialidad ante la ley, pero también ha habido mucha interferencia en la vida privada y en la vida económica de la sociedad argentina por parte del Estado. Y me refiero no solo a los años del kirchnerismo; si me voy más amplio en la historia, también a los años del peronismo. Me parece que una parte de la sociedad empieza a ver que es capaz de desarrollarse económicamente si se la ayuda sacándole la pata del Estado de la cabeza. La verdad es que cuando uno habla con empresarios que han tenido que sufrir la interferencia de la violencia estatista del kirchnerismo, y lo pongo en la figura de Guillermo Moreno porque es la que todos conocimos, pero también los últimos años de las famosas SIRA y toda esa causa judicial que todavía tiene que desvelar la Justicia, me parece que una etapa de libertad económica le va a hacer bien al país. Creo que es el camino correcto. Después habrá otras cuestiones que habrá que ir acomodando, pero la gran corrección de salir del estatismo y entrar hacia un libre mercado, un libre cambio más normal, orientado al capitalismo normal, creo que era lo que la Argentina necesitaba. Después, otros desequilibrios que puedan surgir se irán corrigiendo, pero el camino me parece que en términos económicos o macroeconómicos era doloroso, pero era el que la mayor parte de la Argentina entendía que teníamos que tomar en esta etapa de la historia.

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Coincido y agrego en el tema institucionalista que la sociedad debe comprender que en realidad el éxito económico depende de que haya instituciones, y que no es un tema simplemente declamativo, sino que tiene consecuencias no ser institucionalista. Avanzando en el tema electoral del año próximo, no es simplemente un tema con el PRO que está instalado de que La Libertad Avanza tiene que decidir presentar o no candidaturas competitivas en cada uno de los territorios de los gobernadores de las provincias, 16 de los cuales aspiran a ser reelectos o podrían serlo, de ponerle o no un candidato a gobernador que pueda diluir su posibilidad de ser reelecto. La discusión respecto de eliminar las PASO y colocar colectoras; digo, no es simplemente con el PRO la amenaza de "si no me apoyás, te pongo un candidato que compita en tu territorio para dificultar tu reelección", es a nivel de todos los demás partidos. ¿Cuál es tu propia opinión respecto de eliminar las PASO y de que haya colectoras?

Mirá, nosotros creemos en las PASO. Creemos que es un instrumento que ha servido para el ordenamiento en su momento de sectores antikirchneristas que nos permitieron tener una candidatura competitiva en Cambiemos con Mauricio Macri, que fue una candidatura ganadora. La verdad es que la PASO sirvió para ordenar esas preferencias del electorado que estaban muy sueltas y que algunas veces por ahí las cúpulas políticas no se ponen de acuerdo. Yo también creo que hay un ejercicio que viene haciendo la sociedad argentina, al menos en el caso de los cargos ejecutivos, que tiene un valor: "Bueno, yo quiero ser escuchado" porque si no son acuerdos de cúpulas. En una época donde todo el mundo quiere que su opinión sea escuchada, entiendo que las PASO todavía tienen un objetivo en la selección de las candidaturas ejecutivas. En el caso de las legislativas, la suspensión a mí me pareció correcta el año pasado y creo que es el sentido correcto; quizás debería ser permanente, pero para lo ejecutivo a la Argentina le han servido. Te voy a hacer un doble clic a lo que nosotros en la ciencia política llamamos el "modo no peronista". Y ahí sí creo que en el modo no peronista, donde hay un sector de la sociedad argentina muy amplio que se reconoce como no peronista, no estatista, no intervencionista, no solo se necesita de PASO para dirimir ese tipo de candidaturas ejecutivas, sino que además se necesita de la construcción de alianzas. Nadie de este gran espectro de la sociedad electoral argentina que no sea peronista ha podido llegar solo. Por eso hay que trabajar en la construcción de esas alianzas. ¿Cómo se va a hacer? Bueno, eso dependerá de los partidos, de los liderazgos, de las necesidades, y me parece que es demasiado pronto para hablar de eso. Sí, como definición, te diría que nadie llega solo si no se sienta, conversa con otros y construye.

Es el que termina decidiendo, como vos decís, la votación se va a polarizar por uno o por otro sin necesidad de una tercera vía.

Mirá, si uno mira los antecedentes, la sociedad electoral argentina y la política, como en todas partes del mundo, está hiperpolarizada. Eso no quiere decir que ese 40% no tenga el peso suficiente como para generar determinados escenarios de negociación. Después se verá cómo se dan esos escenarios. Yo creo que sí hay una porción importante del electorado que tiene casi una acción de oro y lo sabe; volcó la balanza en las últimas tres elecciones nacionales. Eso no quiere decir que se repita un escenario de tres tercios, porque a mí me parece que la polarización ahora sí está muy profunda. Creo que también la conversación pública está hiperpolarizada y entonces te cuesta un poco el discurso común; la racionalidad está muy emocional y la política está muy polarizada en todas partes. Ahí hay que ver cómo esa porción importante del electorado logra que su demanda, en el camino de las alianzas y las negociaciones que van a venir probablemente a inicios del año próximo, puedan tener una canalización electoral. Seguramente sea el sector que termine definiendo el resultado.

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La cuestión institucional es fundamental y nosotros vamos a seguir trabajando, y lo hacemos en el Congreso, para garantizar que todos los cambios que se están dando se den dentro del marco de las reglas y que las reglas sean respetadas: las reglas que establece la Constitución, nuestras leyes nacionales y los códigos. En ese sentido, entendemos que no ha habido grandes escándalos. Después puede haber rimbombancias en el léxico o en las formas, pero los límites institucionales, cuando se han encontrado, se han respetado, y eso me parece que es importante.

¿No ves diferencia institucional o en la valoración institucional entre el PRO y La Libertad Avanza?

Creo que hay retóricas. Creo que hay una narrativa. Obviamente, nosotros hemos hablado siempre en favor de la libertad de expresión, de la libertad de prensa y del respeto al periodismo, y ahí sí hay una diferencia por ahí ideológica. Nosotros vamos a seguir sosteniendo este proceso económico que hasta ahora ha sido una corrección impresionante. La mirada tan amplia y macroeconómica ahora hay que empezar a tenerla sector por sector: hay que ser mucho más cuidadoso y analizar con lupa cómo está cada sector, mirar cada territorio y generar equilibrios económicos y sociales que ayuden a que la mayoría de los argentinos sientan que son parte de este barco de cambio.

Laura Alonso, muchas gracias. Te mandamos un abrazo y nos mantenemos en contacto. Muy gentil.

Chau, Jorge. Gracias.

Hasta pronto. Gracias.