Luis Rosales: “Para el votante de EE. UU., la caída del régimen cubano haría olvidar la derrota en Irán”
El analista internacional sostiene que “algo se va a decidir antes de las elecciones respecto de Cuba” y asegura que Javier Milei “es bastante popular dentro de Estados Unidos, sobre todo en los sectores republicanos”.
“Algo se va a decidir antes de las elecciones respecto de Cuba”, afirmó Luis Rosales en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). “Siempre, cuando hay elecciones en Estados Unidos, vos tenés que pensar la política exterior en base a qué sector del electorado se modifica su voto”, agregó el periodista internacional. Además, analizó el posible efecto político de una caída del régimen cubano, el ascenso global de líderes antisistémicos y el lugar que ocupa hoy la Argentina en la agenda estratégica norteamericana.
Luis Rosales es periodista, analista internacional y consultor político. Licenciado en Administración por la Universidad Nacional de Cuyo, posee un magíster en Relaciones Internacionales de la Universidad de Belgrano. En 1989 fue elegido como el diputado provincial más joven en la historia de Mendoza y posteriormente ejerció como secretario de Turismo de dicha provincia. En el año 2000 fue designado agregado turístico argentino para los Estados Unidos y Canadá, desempeñándose en funciones desde el Consulado Argentino en New York. Además, fue candidato a vicepresidente de la Nación en las elecciones presidenciales de 2019 junto a José Luis Espert.
Falta agregar en la presentación que Luis trabaja con Dick Morris, el presidente norteamericano, que es también asesor de Donald Trump. ¿Cómo es una comunicación entre un asesor político y el presidente norteamericano?
Primero señalar que Morris y Trump se conocen de hace años. El padre de Dick Morris era el abogado de la familia Trump, del padre de Trump y del propio Donald Trump. Así que hay una relación añeja y de mucha confianza. Cuando Trump se dedicó a la política, lo convocó a Morris, que era su conocido consultor político. Hablan por teléfono de línea. No existe intimidad. Esa llamada va a ser escuchada por todo el mundo.
Cuando vos estás en la Trump Tower y ves la cantidad de departamentos que hay enfrente, de edificios altísimos, decís: “¿Cuántos franceses, vietnamitas, chinos, japoneses estarán escuchando lo que pasa acá?”. Me refiero a servicios de inteligencia. La primera vez que escuché: “Mr. President”. “Yes”. En la campaña era: “We are winning”. “Estamos ganando”. “¿Estamos ganando por qué?” “¿Por qué, Dick?”. Primero, esa era como la contraseña que tenía que dar para que te prestara atención: “Estamos ganando”.
A partir de ahí: “Ok, what’s up, Dick? ¿Qué pasa? ¿Qué querés?”. Una idea. Diez segundos. Y había dos posibilidades: que Trump te dijera “La tengo, I got it”, y cortara. O: “Dejame pensar sobre esto”. Como en esta primera llamada le contestó con “lo tengo”, al tema, Morris estaba muy contento. Yo me acuerdo que le digo: “Dick, fue una llamada de quince segundos”. “No, pero esto es muy importante. El tema entró”.
Y efectivamente, esa tarde, el tema en cuestión se ponía en práctica. En algún momento, en algún discurso, en algún acto político, en lo que sea. Así que es todo así. Muy cortito.
O sea, inorgánico.
Algo inorgánico. Y se me ocurre que deben haber varios que ocupan el lugar de Morris, o parecidos a Dick Morris, que lo asesoran de esta forma. Y él toma sus decisiones, el presidente Trump, en base al aporte de una gran cantidad de asesores o de comentarios que le van haciendo durante el día, seguramente.
Además participaste en la campaña en Honduras, alguna participación también en la de Keiko Fujimori en Perú, cierto conocimiento del proceso electoral en Colombia. ¿Qué balance hacés de lo que está pasando en la política, específicamente en Latinoamérica, y en la consultoría política?
En la consultoría política está cambiando a pasos agigantados. Van apareciendo una serie de dinosaurios, entre los que me incluyo. Todavía no cayó el meteorito, pero en cualquier momento cae. Toda la irrupción de lo que han significado las redes sociales ha sido un cambio copernicano, prácticamente.
Y ahora la inteligencia artificial. No va a haber un reemplazo directo del consultor político por un robot, pero sí una gran cantidad de herramientas nuevas que, si no te adaptás, quedás fuera de juego prácticamente.
Creo que la influencia enorme de las redes sociales y la tribalización que estamos viviendo como ciudadanos, como sociedad, en el mundo entero, sumado a eso el disgusto de las clases medias sobre todo con las democracias, que no satisfacen lo que prometen que van a satisfacer... Ese cóctel es bastante explosivo. Y está haciendo que en las democracias donde hay la posibilidad de elegir candidatos y elegir gobernantes, se elijan de una forma completamente distinta a como estábamos acostumbrados. Es decir: se ha caído la biblioteca.
Vos me mencionabas que en Colombia uno de los candidatos es un Milei recargado.
Y De la Espriella, que tiene grandes posibilidades de ser presidente de Colombia. Ellos están todavía peleando la primera vuelta, que viene ahora dentro de unos días. Y en la primera vuelta el candidato de Petro, el senador Cepeda, está aproximadamente en unos 38 puntos. Pero en 37 puntos está este señor Abelardo de la Espriella: un abogado muy importante, mediático, muy rico, un millonario de derecha. Candidato muy de la derecha colombiana, pero absolutamente antisistémico.
Es decir, la derecha colombiana tenía los partidos tradicionales. Todos estos partidos tradicionales están unidos y representados por Paloma Valencia, que es la tercera candidata con apenas 18 o 17% de los votos. Así que es altamente probable que el señor Abelardo de la Espriella gane.
Bill y Hillary Clinton testificarán en el Congreso de EE.UU. por el caso Epstein
O sea, pase a la segunda vuelta y, sumando los otros votos de la derecha, el que está tercero gane. Pero me decías que era un personaje excéntrico, que deja a Milei chiquito.
Todo bastante militarizado su liturgia. ¿Te acordás cuando acá las Fuerzas del Cielo sacaron esos tipos de legión romana, los carteles? Bueno, algo parecido. Muy como Castrense, te diría. Vas a un acto de él y da a la sensación, da esa sensación. de fuerza casi militar, te diría. Fuerza casi militar.
¿Hay entonces un hilo conductor entre Trump, Milei, este señor De la Espriella, distintos candidatos, que lo que transmiten es una idea de fuerza? Como si las sociedades estuvieran pidiendo decisionismo. No dictaduras, como se pedía hace 50 o 60 años, pero sí una forma de dicta blanda, para decirlo de alguna manera.
La mayor fuerza que se pueda dentro de la democracia. Dentro del cumplimiento de la ley y de las constituciones. Ahora, hay un elemento en común más profundo. Todos estos candidatos son del mismo club. ¿Y el club qué es? El club es una especie de club anti-woke, antisistémico. Pero como los sistemas estaban muy corridos a la izquierda en todas partes, los antisistémicos en general son de derecha. En todas partes.
Porque tanto el sistema político como el sistema de los medios, como el sistema de la academia universitaria, lo que fuere, estaba bastante corrido a la izquierda. Ahora, en cada país surge el antisistémico en base a la necesidad prioritaria de esa sociedad. A ver: en los Estados Unidos, por la falta de empleo, el traslado de industrias a China, hacía falta un empresario. Y apareció el empresario de pelo naranja. En Brasil hacía falta un militar. Porque el tema era el orden. La violencia callejera. Bolsonaro.
En la Argentina, un economista liberal tenía que ser. El tema era económico y claramente tenía que ser un ortodoxo. O macroeconómico. Colombia ahora, el gran tema es la inseguridad de vuelta, que con Petro se ha agravado un poco. En Europa, el tema de la inmigración, que parece ser el tema central que preocupa a las clases medias de muchos países.
Lo que unifica a todos estos malestares de la cultura es que lo que piden es un líder fuerte y decisionista. Es el método más que la ideología. Alguien que venga a imponer de manera vertical la autoridad.
Y es peligroso en un punto si estas alternativas fracasan, es peligroso porque queda poco. ¿Qué viene después de eso? Porque eso responde al hartazgo de sectores muy grandes de la sociedad respecto de los sistemas democráticos que en realidad se han burlado de las clases medias y de los votantes. Las clases populares en general están atendidas clientelarmente en casi todos los países. Estoy refiriéndome descriptivamente.
Están contenidas en cierta forma. Las clases medias son las que están desprotegidas y creyendo en opciones electorales que en realidad se burlan de ellas.
¿Qué dice Dick Morris de cuál puede ser el posible resultado de las elecciones de medio término a fin de este año de Estados Unidos?
Él dice que va a ganar. Que va a ganar Trump o los republicanos van a hacer una buena elección. Y con Trump hay que tener cuidado en este sentido. Porque Trump va a contracorriente. Es decir, nadie podía imaginar que Trump iba a protagonizar un segundo mandato hace dos años antes de lo que pasó. Y lo protagonizó. Le ganó a Biden, como sea, por el camino que fuere. Y fue presidente por una rareza de Estados Unidos después de haber sido derrotado en su reelección. Aparece nuevamente como presidente. Ahora, prácticamente todos los medios están en contra.
Dicen que va a perder. Y Dick Morris te dice que va a ganar.
Vamos a ver qué pasa. En realidad, ahora estaba viendo, para estar actualizado con tu entrevista, lo último. Porque con Trump tenés que ver el último minuto. Hace dos días tal vez dijo otra cosa completamente distinta respecto del Medio Oriente, de Irán. Tal vez eso se cierre de una forma que no sea ni un gran triunfo, pero tampoco una gran derrota. Desde el punto de vista del voto interno puede terminar neutro ese tema.
¿Sería importante electoralmente un triunfo en Cuba? Cuba, desde la perspectiva de Trump, ¿o es algo que en la vida del norteamericano medio no tiene la importancia que a lo mejor le asignamos desde Latinoamérica?
Es muy importante para los latinos. Sobre todo para dos minorías gigantes que hay: los cubanos, los mexicanos y los venezolanos, que ahora son muy importantes. Que los venezolanos están bastante contentos con lo que ha pasado. No es el paraíso lo que pasó para ellos, pero es una situación por la que le tienen como agradecimiento a Trump por haber abducido al presidente Maduro. Sí es muy importante lo de Cuba.
Ayer la gobernanta de Puerto Rico anunció que la semana próxima hay invasión norteamericana a Cuba. ¿Cómo imaginás que evolucionará el conflicto en Cuba con Trump?
Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas. ¿Te acordás que cantaba la trova cubana en los 80? Por un lado, hablábamos en Estados Unidos de la diferencia de resiliencia que tienen las regiones del mundo. Vos fijate lo que cuesta algo con Irán. Con Irán cuesta, es un productor de petróleo, un país importante, una civilización, los persas. Pero cuesta muchísimo modificar algo en Irán. En Venezuela, en dos segundos nadie resistió. Digamos, tanta amenaza que había de Chávez y del propio Maduro: “No se atreva el imperio”, bla bla.
¿En el caso de Cuba?
Y en el caso de Cuba esa es la gran duda. ¿Qué hay del otro lado? ¿Está Venezuela o está Irán? Han demostrado ser muy resilientes y muy resistentes los cubanos, o el régimen cubano. ¿Caerá como una breva madura?
Primero, ¿imaginás que para Trump, en las elecciones, resolver o producir un gran efecto en Cuba es importante?
Sí, es importante.
Uno podría asumir que, si es importante electoralmente, hay elecciones a fin de este año; algo tendría que suceder en Cuba producido por Trump con fines electorales.
Como siempre, cuando hay elecciones en Estados Unidos vos tenés que pensar la política exterior en base a qué sector del electorado se modifica su voto en base a tal o cual decisión. ¿Qué minoría norteamericana reacciona positivamente porque vos tomes una decisión afuera? Me contaba Dick Morris que en la guerra de Bosnian, cuando él asesoraba a Bill Clinton, se programaban los horarios de los bombardeos en base a los noticieros centrales de cada región de Estados Unidos, de acuerdo a cómo estaban las encuestas.
Entonces los pobres bosnios eran atacados a las 10 de la noche o a las 6 de la tarde si Texas o California tenía que ver en vivo el resultado de esa guerra. Aunque parezca crudo, pero así se maneja. Si en ese nivel de detalles se manejan algunos casos, imaginate tomar la decisión respecto de Cuba. Yo creo que algo se va a decidir antes de las elecciones respecto de Cuba.
Respecto de las elecciones, ¿entonces Cuba es más importante que Irán?
Sí, sí. Porque Irán es más complejo. Es importante desde el punto de vista geopolítico. Si la gasolina en las próximas semanas baja y vuelve a los precios normales, lo de Irán pasa neutro. Incluso, no sé cuántos muertos norteamericanos ha habido en la guerra...Es una guerra casi que, desde el punto de vista del efecto interno de Estados Unidos, es neutra.
Ayer Trump recibió a Flávio Bolsonaro, en una crisis que está pasando su candidatura.Y después de una reunión con Luiz Inácio Lula da Silva de Trump, muy amistosa. Entiendo que no es lo mismo 140 kilómetros de La Habana de Miami que Brasil, que Sudamérica, que son cosas distintas. De cualquier forma, ¿qué importancia tendría para los Estados Unidos y para Trump un triunfo de un trumpista en Brasil? ¿Es solamente importante desde el punto de vista geopolítico para los expertos del Departamento de Estad?
Viste que los brasileños son muy pragmáticos. Y Itamaraty es muy pragmático.
Trump también.
Trump también. Trump lo demuestra. Cada tanto se reúne con quien odia y lo deja de odiar. O al que sea, por un tiempo. Con Gustavo Petro pasó lo mismo. Que tuvo una muy buena reunión.
¿Encontrás un paralelismo entre la relación de amor-odio, o primero odio y después amor, tanto con Petro como con Lula?
Sí. Y Lula, es un sindicalista.
En el caso de Colombia, ¿interviene de la misma manera, recibiendo al candidato de la Espriella?
Sí, ha tenido un contacto con de la Espriella el presidente Trump. Colombia es un caso más sensible para los Estados Unidos por el tema de la droga. La relación ha sido mucho más compleja durante mucho tiempo. Con Brasil es la relación de dos grandes potencias, con todos los problemas comerciales y de competencia que tienen. Y me parece que hay una relación personal importante entre la familia Bolsonaro y Trump. Se lleva muy bien con su padre, con el padre de Flavio.
¿Cómo se ve la importancia estratégica o no de Argentina desde la perspectiva y la cabeza de Trump?
Primero se lleva bien con Javier Milei de verdad. Y en esto es porque son miembros del mismo club, que hacíamos referencia más temprano. Porque Milei es bastante popular dentro de Estados Unidos, en los sectores republicanos, y eso Trump lo valora mucho. Trump valora a quien es popular. Se rodea de gente popular en general. Y Milei es popular en los sectores republicanos, en los sectores MAGA.
Y después Argentina es un país interesante desde todo punto de vista. ¿Cuáles son los temas de la agenda que pueden volcar la balanza para uno o para otro lado en cuanto a la importancia de Argentina? Tierras raras, la entrada a la Antártida, o sea, la puerta de entrada a la Antártida.
Cada vez más se está valorizando el tema de las posiciones geopolíticas. A partir del estrecho de Ormuz se empezó a valorar el canal de Suez; a partir de allí, Panamá. Nosotros tenemos ek Estrecho de Magallanes, junto con los chilenos. Eso también es importante. Y el hecho de que Argentina puede ser, dentro de muy poco tiempo, un gran proveedor de gas y petróleo fuera del área de conflicto central.
RM
También te puede interesar
-
Crisis de combustibles: cierra una histórica estación de servicio Shell tras 32 años en Corrientes
-
Día 898: Cuba, ¿el próximo Puerto Rico?
-
Estados Unidos, Irán y el petróleo: “El gran negocio que tiene los Estados Unidos es la guerra”
-
El petróleo cayó por debajo de US$ 100 y las bolsas suben por la expectativa de un acuerdo entre EE. UU. e Irán