La tensión en Medio Oriente volvió a escalar tras nuevos ataques de Estados Unidos sobre Irán en medio de negociaciones diplomáticas que no logran estabilizar la región. Para el analista internacional Juan Venturino, el conflicto responde a una lógica histórica vinculada al negocio bélico y al control energético global.
“El gran negocio que tiene los Estados Unidos y que va a seguir financiándose, por lo menos hasta que cambie la lógica, es la guerra”, afirmó Venturino, quien sostuvo que Washington mantiene una política internacional atravesada por intereses militares y económicos.
Además, cuestionó el rol de los organismos multilaterales y señaló que “Naciones Unidas es hijo de Estados Unidos y va a ser difícil que encuentre otra lógica operativa que no sea adherir con los presupuestos de su padre”.
El petróleo y el Estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa
Venturino explicó que uno de los principales objetivos de Estados Unidos es modificar el equilibrio de poder en Medio Oriente y garantizar condiciones favorables para el mercado energético. “Lo que está buscando era, básicamente, cambiar un poco la lógica de poder en Medio Oriente y, sobre todo, poder transar el petróleo iraní a un precio más bajo”, remarcó.
En ese contexto, destacó la relevancia estratégica del Estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio internacional de crudo. Según indicó, por allí circula cerca del 25% del petróleo global, por lo que cualquier alteración genera un fuerte impacto en los precios internacionales.
“Cualquier interrupción en el suministro presiona de manera alcista a los precios”, explicó el especialista, al advertir sobre las consecuencias que el conflicto puede tener sobre las economías dependientes de la energía importada, especialmente en Asia.
Venturino también hizo referencia a las reservas estratégicas de países como Japón y aseguró que la incertidumbre global se profundiza a medida que se extiende la disputa en la región.
La posición de Irán y el rol de China
El analista sostuvo que Estados Unidos esperaba una tregua rápida tras sus operaciones militares junto a Israel, orientadas a frenar el enriquecimiento de uranio iraní. Sin embargo, señaló que Teherán mostró una posición más firme de la prevista. “Irán lo que dijo es que si vamos a hacer una guerra común, de largo aliento, nosotros estamos dispuestos a darla”, expresó.
En paralelo, destacó la influencia de China en el tablero geopolítico actual. Según relató, Donald Trump mantuvo contactos recientes con Xi Jinping para intentar reducir tensiones y garantizar estabilidad comercial. “China tiene otros tiempos, maneja otros tiempos”, señaló Venturino, quien consideró que Estados Unidos “está comprando tiempo” y que incluso podría avanzar hacia una retirada gradual del conflicto.
Por último, el especialista dejó una reflexión crítica sobre el escenario internacional actual: “Pareciera que estamos como en una especie de impasse”, concluyó.