Presidente de la rural: Cómo afecta la guerra la rentabilidad del campo
Nicolas Pino advirtió que aunque hay recomposición de precios, el sector no atraviesa “un momento cómodo”. La suba del combustible y la presión de costos en dólares complican al sector agropecuario.
En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, advirtió que el impacto de la guerra ya se hace sentir en la rentabilidad del campo, especialmente a través del aumento del combustible y los costos en dólares. “Uno de los componentes que hacen al número del costo argentino es el costo del combustible”, señaló, y remarcó que “viene subiendo” en las últimas semanas. Aunque reconoció una recomposición en los precios de la carne, fue claro sobre el presente del sector: “No estamos pasando un momento cómodo” y, de cara a la cosecha, anticipó que “va a ser duro este año”.
Nicolás Pino es productor agropecuario y comercializador de carne vacuna. Es el actual presidente de la Sociedad Rural Argentina, luego de ser electo en el cargo en septiembre de 2024. Es el primer titular de la institución en décadas que no es dueño de campos propios, sino que desarrolla su actividad como arrendatario. Además, representa a la Argentina ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, promoviendo prácticas de agricultura sostenible.
Hace unos días vos planteaste que en el campo, hay un montón de “fates”. Sin embargo, el campo es una de las actividades que se percibe como la más beneficiada por esta política económica, pero cuando uno analiza los números no parece ser tan así. Que hay un aumento en el costo en dólares de todos los materiales necesarios para que el campo produzca y, al mismo tiempo, ahora con la guerra, aún más. ¿Cómo es la situación del campo hoy comparada con otros momentos?
Lo de los “fates” venía con la acción de una charla que estábamos teniendo con unos periodistas en relación a qué había pasado, y yo les comentaba que desde mediados de los 90 hasta hace poco hubo un montón de “fates”, porque se perdieron. Algunos dicen 100.000 productores, otros un poco más, un poco menos. Un montón de productores dejaron su actividad porque evidentemente no la podían llevar adelante. ¿Qué quise decir con eso? Justamente lo que quise decir: hubo mucha pérdida de productores en los últimos 20, 25, 30 años.
Con respecto a cómo está el campo hoy, es tan diverso el campo como es diversa nuestra Argentina en lo que respecta a suelos, climas y diversidad. Entonces, tenés actividades que están pasando un momento ajustado, como son las producciones regionales, donde los números son muy finos. Y en lo que respecta a los granos más convencionales, dependiendo también de los volúmenes, te puede ir cambiando la ecuación. Pero no estamos pasando un momento cómodo. Si bien hay una gran producción, lo fue con el trigo y lo que viene para adelante, si Dios quiere, va a ser una gran cosecha gruesa.
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Te puedo hablar de lana. Estuve todo el verano casi viajando por diferentes lugares productivos de la Patagonia argentina, donde ves un ánimo bueno porque los precios tanto de la lana como de la carne ovina, que el ovino allí es un monocultivo, se está pasando un buen momento. También producto de que ha desaparecido mucho ovino en los últimos 20, 30 años debido a diferentes situaciones.
Pero, más allá del aumento de depredadores que te dicen los productores que existen, bueno, a ver, cuando vos tenías tipos de cambio que eran nefastos, en el caso de la lana dejó mucho más afuera productores por el diferencial cambiario que por otra cosa. Entonces, hoy tenemos buenos precios. Bueno, hay que recomponer rodeos para poder seguir adelante con la producción.
Y vamos a la carne bovina. Desde el año pasado, el sector ganadero viene viviendo momentos de reacomodamiento de precio después de muchos años postergado. Seguramente por políticas que estaban erradas en lo que es la restricción de exportaciones, en los cortes para la mesa de vaya a saber quién, en los bienes culturales que hacían que realmente nosotros, los que producimos carne, veíamos que la carne es un bien que tenía que estar a disposición de todo el mundo sin fijarse en lo que hacíamos los productores. Desde el año pasado esa recomposición de precio está marchando.
Nadie puede negar que ha habido aumento en el precio de la carne, un aumento considerable por sobre la inflación promedio, y eso genera también mucha expectativa en los productores de carne, los productores ganaderos, porque hoy, con una ecuación que es rentable, te dan ganas de producir más, de preñar una vaca más, de engordar un kilo más tu novillo. Esa me parece que es la sensación.
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Con respecto a lo que decías de la guerra, tal cual. Estamos a pocos días de iniciar fuerte la cosecha gruesa y uno de los componentes que hacen al número del costo argentino es el costo del combustible. Y, bueno, el combustible viene subiendo. Creo que fue el 10% esta semana y el 5, 6, 7, no me acuerdo bien cuánto, la semana pasada. Y estábamos convencidos de que eso nos iba a pegar. Veremos cuándo se frena esto, cuándo se limita ese costo.
De todas maneras, yo escucho y entiendo lo que planteó el presidente de YPF, que los aumentos que se iban a ocasionar por la situación que tiene Argentina, de no tener que importar ni petróleo ni gas, bueno, esos aumentos iban a poder ser un poco más amables que lo que está pasando no muy lejos de acá, en Brasil, en Uruguay o mismo en Estados Unidos.
Te vas a presentar para un cuarto mandato al frente de la Sociedad Rural Argentina. Poné en contexto a la gente no especialista en el tema: ¿cuántas veces ha sucedido eso en el pasado? ¿Qué significa esa postulación desde el punto de vista de la competencia dentro de la propia Sociedad Rural Argentina?
Yo todavía, que soy el que tiene que tomar una decisión, no lo tengo decidido. Así que yo diría que tengo una posibilidad, no que me voy a. La vocación la tengo, sí, pero para que eso pueda ser real en mi vida particular se tienen que dar un montón de cosas, porque vos lo sabés bien: yo no soy un tipo rico y vivo de mi trabajo. Y si puedo hacer este trabajo que me encomendó el socio de la Rural hoy es porque tengo dos sostenes muy importantes, que son mis socios, que mantienen la actividad privada y que pueda seguir funcionando.
Entonces, tengo que arreglar ese tema, tengo que arreglar temas de familia, que son importantes, porque uno, en un cargo como este, de la manera que por lo menos yo me lo propuse, vas dejando algunas cosas de lado. Pero no es tampoco para martirizarse, porque me encanta lo que hago. Lo disfruto, y mucho. Le pedí a la gente que me acompaña que me dé un tiempo, unos días, porque, insisto, tengo que arreglar esto.
En el transcurso de la historia de la Rural de 160 años, creo que ha habido presidentes que hicieron cuatro mandatos. Tendría que ver un poco, no me acuerdo de memoria. Lo que sí estoy seguro es que esta limitación de mandatos al presidente la puso este presidente. Por eso se pidió una reforma estatutaria, por eso el socio avaló esa reforma, y la condición hoy es totalmente viable porque así lo dicen los estatutos.
¿Cuándo te vas a decidir?
Estás ansioso, Jorge. No sé, la verdad que no he tenido mucho tiempo de pensar en eso. Hablé un poco con mi mujer y me preguntó, porque no veníamos charlando de esto, y como escucha y mira, me preguntó: “Che, ¿qué es lo que está pasando?”. Así que seguramente estos fines de semana largos, donde uno por ahí puede relajar un poco más, se dé para tener ese tipo de charlas. Y, veremos un poquito más adelante.
Un corolario final, respecto de los “fates” del campo al que vos te referías. Obviamente te estabas refiriendo a la cantidad de productores menos, pero también hay otros “fates” en el campo: empresas que han venido cerrando, organizaciones que han venido pasando problemas financieros, concursos. ¿Se da alguna paradoja en el campo? Y ahí apelo a tu mirada, yo diría, histórica, ya que arrancaste en los 90 con el ejemplo de los “fates” del campo. ¿Hay alguna paradoja en que gobiernos que tienen una mayor valoración por la producción del campo tienden a tener un sistema cambiario que finalmente la rentabilidad no aumenta, a pesar de su predisposición? Digo, lo que pasó en los 90, que no había retenciones, pero había campos hipotecados por doquier, o lo que puede estar pasando ahora con un dólar retrasado.
Entiendo que lo que está pasando ahora es que viene un cambio, o se está presentando un cambio cultural. Durante muchísimos años veníamos trabajando con pésimos balances productivos y muy buenos balances financieros, y esos balances financieros hacían tapar la mala productividad. Y hoy nos encontramos con que esos balances financieros no existen más, o por lo menos no traccionan tanto, y tenemos que fijarnos en ser eficientes en lo que hacemos. Y ser eficiente en lo que uno hace no es de un día para otro, porque se tienen que dar un montón de condiciones, más allá de lo climático, por supuesto, que ahí no podemos tocar nada.
Pero, permitime volver al tema de la producción ganadera. Hace más de 20 años que los productores ganaderos, y te lo digo con conocimiento de causa porque mi viejo se fundió siendo ganadero y peleando por las vacas, la verdad que no pudo ver otro momento. El pésimo momento que se vivió en la ganadería hizo que fanáticos sigamos con el tema, lo hemos charlado con vos en algún momento. Y otras personas se vieron imposibilitadas de seguir adelante, vendiendo sus vacas o vendiendo el campo, o cediendo ante un avance de la frontera agrícola por una condición de números.
¿Qué quiero decir con esto? Empezó a convenir más vender las vacas, alquilar el campo a un pool de siembra y ver qué pasa. Hoy la situación de los números te indica que el negocio ganadero está con números favorables, y los números de la agricultura, en campos que no son 100% agrícolas, son mucho más finos. Pero cuando vos querés volver a la ganadería, te encontrás con campos que no están preparados para recibir esa ganadería. ¿Qué quiero decir? Infraestructura, molinos, alambres, cosas que, por falta de uso o falta de inversión, se fueron.
Entonces, ¿qué quiero marcar? Es costoso volver a la ganadería. En un país que hoy todavía no tenemos créditos. En la exposición de la semana pasada empezaron a verse algunas líneas de crédito muy tentadoras para poder justamente volver a repoblar los campos, volver a ver la eficiencia de la producción. Eso es lo que está pasando. ¿Y cómo te va a ir? Va a ser duro. Seguro que va a ser duro este año. Buenos índices productivos, bien, vamos para adelante. ¿Va a ser duro? Sí, porque hay que reacomodarse en esta situación.
RM/ff
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