Uno de cada cuatro trabajadores del sector agroindustrial es una mujer. El crecimiento de su participación en el mercado es algo que la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) y la organización Las Chicas del Agro comenzaron a notar en 2023, cuando pasaron a representar casi el 28% de las personas empleadas en el sector.
En los últimos cinco años ingresaron a este mercado más de 200 mil, y lo hicieron con algunas particularidades: en su mayoría se trata de mujeres jóvenes y en los rubros de comercio (41%) y servicios (43%).
La incorporación de tecnología, explican las autoras del estudio, está transformando paradigmas, “abriendo nuevas oportunidades para que las mujeres accedan a tareas como conducción de tractores y cosechadoras, operación de sembradoras, mantenimiento y reparación de maquinaria agrícola, manejo de drones, gestión de logística y transporte de granos, entre muchos ejemplos”.
En los últimos cinco años ingresaron 227 mil empleadas al sector
La participación crece especialmente entre menores de 30 años, que son quienes registran el mayor aumento en los últimos cinco años. “Esto indica que la paridad de género se construye con las nuevas generaciones”, agregaron.
El sector agroindustrial emplea a 4,2 millones de personas, 1,2 millones son mujeres “que impulsan la producción, la innovación y el futuro del agro desempeñándose como productoras, técnicas, ingenieras y emprendedoras.”, afirman.
“No solo se trata de una gran cantidad de mujeres empleadas, sino que su presencia dentro del sector viene ganando preponderancia de forma sostenida en los últimos años. Al analizar la evolución desde 2018, se observa que en los últimos cinco años se incorporaron más de 227 mil mujeres a la agroindustria, pasando de 940.066 en 2018 a 1.168.043 en la actualidad. Esto implica un aumento en la participación femenina dentro del empleo agroindustrial, que pasó del 25,3% al 27,8% del total”, afirmaron.
En detalle, los aumentos más significativos se dieron en “servicios conexos (+92.477 mujeres), comercio (+88.325) e industria (+64.333), mientras que bienes de capital (+8.837) e insumos (+1.496) también registraron avances, aunque más moderados”. Por el contrario, “en algunos sectores como transporte y logística (-11.884 mujeres) y primario (-15.607 mujeres) se observó una disminución en la cantidad de trabajadoras; sin embargo, estas caídas coincidieron con reducciones similares en el empleo masculino”, concluyeron.
Los desafíos pendientes
Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierte que las mujeres rurales de América Latina y el Caribe siguen enfrentando barreras estructurales en el acceso a la tierra, los recursos productivos y la toma de decisiones.
Según el informe, las mujeres representan el 36 % de la fuerza laboral en los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe, y el 71 % de ellas trabaja en sectores no agrícolas como procesamiento de alimentos, comercialización y ventas.
En América Latina y el Caribe, la fuerza laboral femenina representa un 36%
“Una muestra de 14 países en América Latina y el Caribe muestra que más de la mitad de los trabajadores en manufactura de alimentos (55 %) y comercio (52 %) son mujeres. Sin embargo, su presencia en actividades más lucrativas como el transporte es baja (9 %)”.
Así, mientras la incorporación puede crecer, algunas desigualdades estructurales permanecen. “América Latina y el Caribe es la única región del mundo donde ha aumentado la participación de las mujeres en actividades agrícolas en las últimas dos décadas. Sin embargo, este avance no se ha traducido para ellas en un mayor acceso a recursos productivos ni en representación en espacios de toma de decisiones. Las mujeres también tienen menos probabilidades que los hombres de trabajar a tiempo completo, sugiriendo que su trabajo es más irregular y temporal”, afirmaron.