Cuidar al otro

Antídotos contra la falta de sentido en la vida

“Estamos en un contexto donde la violencia se está naturalizando; en el día a día, el trato entre pares, la discriminación negativa y en dejar a otros aislados”, dice la autora. Y agrega que quien “sabe identificar y regular sus emociones tiene menos probabilidades de reaccionar con agresión ante la frustración”.

. Foto: Redes

Dice Félix Guattari en su libro Caosmosis: “…todas las disciplinas tendrán que conjurar su creatividad, para conjurar las situaciones de barbarie, de implosión mental, de espasmos caos-cósmiscos que se perfilan en el horizonte, y para transformarlas en riquezas y goces imprevisibles cuyas promesas son a fin de cuentas igualmente tangibles”.

Increíble que lo que aventurara en 1994, como presagio, se cumpla tan vivamente hoy.

Estamos viviendo un acontecimiento que pareciera unirnos: el mundial de futbol. Todo parece ser un tema de familia, amigos, unión, sin embargo, lo que patrocina al mismo, son las apuestas en línea o las bebidas alcohólicas. 

Quizás pudo ser la oportunidad para dar un mensaje de esperanza, de paz para millones de personas, pero no lo es.

En las últimas semanas, la violencia escolar fue noticia, la muerte en la escuela fue noticia, la muerte de una adolescente fue noticia. En la última semana, dejamos de hablar de las pintadas, las escuelas pasaron al olvido, pero de violencia seguimos hablando, quizás el tema sea como decodificarla, el porqué de la misma y qué pasa si no leemos qué está pasando, en la sociedad, en los entornos virtuales, en el mundo.

Los espacios on line, favorecen prácticas anti sociales, porque el alejarse de la presencia corpórea parecería que permite más atacar y esconder"

Estamos en un contexto donde la violencia se está naturalizando, a pesar de estar viviendo un Mundial de fútbol. Hay una metabolización de la violencia. Está en el día a día, en el trato entre pares, en la discriminación negativa, en el trabajo, en la calle, en dejar a otros aislados.

La violencia ya sea institucional, de género, entre los vínculos, en los espacios digitales, de no decodificarse, tenderá a instalarse, multiplicarse.

Debemos saber que la violencia se aprende, como la paz también.

Un clima familiar, escolar o laboral positivo reduce la ansiedad, fortalece el sentido de pertenencia"

Prevenir la misma no consiste en aplicar medidas disciplinarias aisladas cuando algo ya ocurrió, también es entender el contexto donde estamos, la intensidad en la que vivimos. 

Sustituir el castigo y el control por una cultura de cuidado, respeto mutuo y normas compartidas.

Todos los individuos aprenden mejor cuando se sienten seguros emocionalmente. Un clima familiar, escolar o laboral positivo reduce la ansiedad, fortalece el sentido de pertenencia y crea las condiciones para que todos prosperen.

Debemos fortalecer las habilidades socioemocionales, para integrar el aprendizaje socioemocional en las rutinas para trabajar sobre autorregulación, resolución de conflictos y empatía, estas habilidades protegen contra la violencia y fortalecen el bienestar de toda la comunidad.

Un sujeto que sabe identificar y regular sus emociones tiene menos probabilidades de reaccionar con agresión ante la frustración.
El apoyo entre pares y la solidaridad se fortalecen como recursos protectores contra la agresión.

Muchos jóvenes que sufren o ejercen violencia no tienen un adulto de confianza a quien acudir. 

He decidido acercarme a los jóvenes y hablar con ellos, la sorpresa fue inmediata, necesitan contacto visual, mirada, escucha, tomar mate de por medio se transformó en un ritual, así poder escuchar qué les pasa, lo que me sorprende, es que cuentan, muchas veces, que no los registran sus familias.

Es necesario entender que el reconocimiento y la validación de los pares es fundamental para la identidad de lo humano.

Las redes sociales juegan un rol clave. El anonimato, la viralización y la lógica de pertenencia amplifican estas prácticas.

Se pierde la noción de las consecuencias. Hay una lógica de pasaje al acto: hago lo que siento en el momento, sin dimensionar el impacto.

Los espacios on line, favorecen prácticas anti sociales, porque el alejarse de la presencia corpórea parecería que permite más atacar y esconder más a los que la ejecutan.

Se impone decodificar, se impone pensar que hoy hay padecimiento de vacío de existencia, de pérdida de sentido de vida, que muchos padres están sin brújula, que muchas instituciones bajaron los brazos, que el mundo no para de dar noticias de desaliento, pero a la vez, que también podemos ser los protagonistas del cambio, que podemos desarrollar más proyectos de paz y que por sobre todas las cosas, podemos empezar a decidir cómo queremos vivir, que sociedad queremos y si la queremos con motivación, sin violencia y con paz, deberemos trabajar activamente para ello.


* Dra., Decana de la Facultad de Psicología y Psicopedagogía, Universidad del Salvador