Mileísmo y kirchnerismo

Dos modelos contrapuestos y ambos incompletos

El modelo de Milei es contrapuesto al del kirchnerismo, pero también incompleto y mucho más arriesgado políticamente.

Javier Milei y Cristina Fernández de Kirchner. Foto: CEDOC PERFIL

Si tengo que comparar técnicamente la economía del kirchnerismo con la de La Libertad Avanza, diría que son modelos contrapuestos, ambos incompletos. En el caso del kirchnerismo, toda su economía funcionó alrededor de la siguiente noción: desfinanciar al interior a partir de retenciones al campo, por ejemplo, y congelando los precios de la energía, además de afectar a la industria, la energía y la minería con impuestos y regulaciones de precios que derivaron en subsidios al conurbano para abastecer económicamente a su base electoral, que es el conurbano, de donde, como consecuencia de su magnitud demográfica, se obtienen los votos para ganar elecciones.

Es decir que, si miramos este modelo del kirchnerismo, con independencia de cuestiones vinculadas con la corrupción, el kirchnerismo desabasteció al interior, lo afectó con retenciones y controles de precios para abastecer con subsidios y prebendas a un lugar más bien improductivo como el conurbano. Eso tuvo derivaciones naturalmente políticas y, para peor, cuando empezó en ese modelo la inflación, optaron por regular los precios e ir agravando las regulaciones, asunto que derivó en el cepo, una derivación específica de la catástrofe energética.

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Entonces, este modelo fue incompleto porque desaprovechó el boom del precio de la soja y la potencialidad argentina en materia energética para subsidiar el lugar donde estaba el votante kirchnerista, que es el Gran Buenos Aires. Eso tuvo un resultado electoral en su momento positivo y un resultado económico catastrófico.

El modelo de Milei es contrapuesto a esto, también incompleto y mucho más arriesgado políticamente. Y acá le doy la derecha al Presidente, porque su modelo es inverso: potencia el interior, liberando precios, proponiendo inversiones en energía, bajando muy lentamente las retenciones e intentando aquello que el kirchnerismo había afectado por razones políticas y distorsiones mentales en materia económica. Imaginemos si hay una potencia en la silvicultura, o en la pesca, o en Vaca Muerta, eso ocurre en provincias de muy baja densidad demográfica y donde vota menos gente. Al haber eliminado en la Constitución el Colegio Electoral, el conurbano se volvió crucial en la elección presidencial.

Y acá es donde el Presidente tiene bastante arrojo, porque el modelo de él es inverso al kirchnerismo.

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Milei está poniendo el énfasis en el interior y está ignorando esta tragedia en el conurbano de gente que dice que no llega a fin de mes o está preocupada por el empleo. Ambos modelos son visiblemente contrapuestos y ambos incompletos. En el caso del kirchnerismo, porque afectó al interior, y eso explica el voto masivo de provincias como Córdoba primero a Macri y luego a Milei, y también explica la supervivencia de Kicillof y lo que le queda al kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires.

El gobierno de Milei no está mirando el conurbano, donde están los votos. Presumo que lo tendrá calculado. Quién sabe.

 

LT/ff