Fisuras internas

Los ministros se miran y dicen: "¿Qué hacemos con esta situación?"

En medio de la polémica que envuelve cada vez más al vocero presidencial, Javier Milei endureció su respaldo interno al funcionario durante una tensa reunión de Gabinete.

Jefe de gabinete. Su situación también es instructiva sobre la institucionalidad argentina. Foto: cedoc

El viernes hubo una reunión de Gabinete que ha sido descripta por varias crónicas en donde, en principio, el presidente Javier Milei habría dicho, de muy mal modo, que él no va a tirar a un honesto por la ventana y que prefiere perder las elecciones en 2027 antes que echar a Manuel Adorni.

Es una cosa muy difícil de creer, habrá que ver si lo dijo.

El ministro Luis Caputo, anoche, casi confirmando esta frase, dijo: “Yo me siento muy tranquilo de que el presidente esté dispuesto a todo con tal de defendernos a nosotros, que somos muy honestos”. Así que, por el momento, doy por válido que el presidente ha formulado esta declaración: que prefiere perder las elecciones de 2027 antes que sacar o echar a Manuel Adorni.

Da la impresión de que Adorni se va a tener que ir igual. Más vale que el presidente empiece a recalcular sus dichos.

Se describió la reunión de Gabinete como una reunión de mala manera, donde el presidente se dirigió a los ministros de una manera muy dura, y a los 20 minutos de dar un discurso a favor de Adorni, pegó la vuelta y se fue. Y quedó la reunión en manos de Adorni, que dijo “ven”, como diciendo: “El presidente me apoya, así que tengan cuidado”.

Hay todo un ruido en el Gabinete, de que los ministros se miran y dicen: “¿Qué hacemos con esta situación?”.

Dice: “No lo voy a ejecutar para ganar una elección”, cosa que es difícil de creer.

Manuel Adorni cercado: la Justicia investiga movimientos del funcionario en Criptomonedas

Luego de esto hubo una conferencia de prensa. Es normal que los gobiernos piensen que pueden interrumpir los temas, y lo propio ocurrió el viernes cuando Adorni dio una conferencia de prensa junto a Alejandra Monteoliva, de Seguridad, y Luis Caputo, de Economía, que tampoco sirvió para nada, si es que la idea era atenuar frente a la prensa el conflicto.

Hubo una serie de constitucionalistas que han dicho una obviedad, pero vale la pena subrayarlo, diciendo que uno de los argumentos de Adorni era que él no podía hablar del tema, formular declaraciones o defenderse, como consecuencia de que se lo impedía el curso del expediente judicial, que no podía interferir en el curso de la investigación si hacía algún comentario; una especie de jurisprudencia que inventó el propio Adorni. Es una excusa.

Acá viene otro problema para completar el capítulo de Adorni: aparecieron comentarios, en este caso de una periodista muy confiable de Clarín, a quien conozco muy bien, Lucía Salinas, que dice que la Justicia ha detectado que Adorni movió fondos a través de criptomonedas en 2024 y que la cantidad que movió se mantiene bajo reserva, pero no fue declarada.

Hay un tema más: no declarar movimientos en criptomonedas.

En cuanto a la señora Patricia Bullrich, que fue la que estuvo en la tele antes de la aparición del presidente Milei, que estaba como endemoniado. Todo esto transcurre en el mundo del oficialismo, en canales oficialistas, y es como una discusión entre ellos mismos: asisten a sus propios canales a decirse las cosas.

La señora Bullrich había estado en A24 y planteó que Adorni debía apurar su declaración jurada, y eso generó la respuesta del presidente en otro canal, LN+, diciendo que había spoileado lo que de todos modos iba a ocurrir, que no ocurrió porque no se conoció ninguna declaración de Adorni.

Y parece que en la reunión de Gabinete la señora Bullrich dijo: “Las cosas hay que decirlas, fui taxativa y clara”.

Y esta mañana, Nicolás Wiñazki anticipó en un trabajo en el diario Clarín que Manuel Adorni está cerca de su primera indagatoria por uno de los temas que componen el “Adornigate”.

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De todos los temas que componen el “Adornigate”, hay un asunto que es complicado, que es el tema del vuelo privado que tomó desde Punta del Este, que fue pagado por alguien, se supone que por este señor Grandío, que al mismo tiempo tenía contratos con el gobierno, con la Televisión Pública.

Ahí fue donde Adorni se enredó explicando que lo había pagado él. El tipo dijo “lo pagó el gobierno”, la empresa y la azafata dijeron cosas contrapuestas... Total, el fiscal del caso está viendo acá un caso de dádivas. Esto es: si vos te subís al avión privado, siendo funcionario público, de un proveedor del Estado, estás recibiendo una suerte de soborno, que se llama dádiva. Es lo que presumo que el fiscal del tema está viendo en este caso.

El fiscal Gerardo Pollicita debe determinar si el funcionario Adorni cometió delitos cuando viajó durante el último carnaval a Punta del Este en un jet privado, quién pagó el viaje y por qué. Dice el artículo: Adorni juró que tenía papeles para documentar su versión, pero nunca aparecieron, y por lo tanto aquí hay eventualmente, a juicio del fiscal Pollicita, un caso de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública, dádivas.

Habrá que ver si, en este caso, Milei sigue pensando en que va a sostener a Adorni, aun considerando que eso lo puede hacer perder las elecciones en 2027. Cosa que está por verse, él ha conectado una cosa con la otra.

AS