Carlos Presti defendió el ataque al ARA General Belgrano y la oposición exigió una rectificación inmediata
El ministro de Defensa generó un fuerte repudio al no calificar como "crimen de guerra" el hundimiento del crucero. El diputado Esteban Paulón presentó un proyecto en el Congreso para denunciar la ofensa hacia las víctimas y demandó que el funcionario reconozca que el ataque ocurrió fuera de la zona de exclusión.
En el marco del 44° aniversario del inicio del conflicto por las Islas Malvinas, el ministro de Defensa, Carlos Presti, encendió una polémica de alcance nacional al referirse al hundimiento del ARA General Belgrano. Durante una entrevista con A24 el pasado 2 de abril, el funcionario (quien desempeñó una carrera de 41 años en el Ejército) minimizó la postura que considera al ataque como un crimen. Para el ministro, el impacto de los torpedos británicos ocurrió en un contexto donde las fuerzas "estaban en combate", por lo que lo definió estrictamente como un "acto de guerra".
La declaración de Presti chocó de frente con la "biblioteca" jurídica y el sentimiento de gran parte de la sociedad argentina, que sostuvo durante décadas que el ataque fue ilegal. Al no avalar la tesis del crimen de guerra, el ministro ratificó una posición técnica que la Armada mantuvo históricamente, pero que hoy resultó políticamente explosiva. El cuestionamiento central radicó en que el buque se encontraba fuera del área de exclusión dictaminada por Gran Bretaña al momento de ser interceptado por el submarino nuclear Conqueror.
El comunicado compartido por Esteban Paulón en su cuenta de X
La respuesta política no tardó en llegar desde la Cámara de Diputados. El legislador socialista Esteban Paulón lanzó un proyecto de resolución para expresar su "más enérgico repudio" a los dichos del titular de Defensa. Paulón consideró que las palabras del ex jefe del Ejército representan una "ofensa inexcusable" no sólo para los familiares de los caídos, sino para toda la población. Para el diputado, calificar el hecho como un simple acto de guerra implicó desconocer las condiciones irregulares del ataque ordenado por Margaret Thatcher.
Para Carlos Presti, el ataque al ARA General Belgrano fue "un acto de guerra"
En su reclamo, Paulón exigió una rectificación pública y urgente por parte de Presti. El legislador recordó que el Belgrano se encontraba a 231 millas marinas de la zona de conflicto cuando fue impactado, lo que invalidó cualquier justificación operativa bajo las propias reglas impuestas por los británicos en 1982. Además, el diputado pidió que el Estado Nacional reitere su reconocimiento a los tripulantes fallecidos como víctimas de una agresión que rompió los estándares internacionales de la guerra.
Finalmente, el conflicto quedó planteado como una pulseada por la memoria histórica en un año de especial sensibilidad. Mientras el Gobierno intentó sostener una mirada técnica-militar sobre los sucesos de 1982, la oposición buscó blindar el consenso sobre la soberanía y el respeto a los mártires. La polémica por el Belgrano reabrió una herida que, a 44 años del evento, demostró que todavía no hay acuerdo entre las partes.
La magnitud de la tragedia naval
El hundimiento del ARA General Belgrano significó la mayor pérdida de vidas para las fuerzas argentinas en todo el conflicto. Con 323 fallecidos, el ataque representó casi la mitad de las bajas totales de la guerra. Tras recibir el impacto de dos torpedos, el crucero incorporó más de 9.000 toneladas de agua dentro de sí, antes de desaparecer bajo la superficie; hoy, el buque se encuentra a más de 4.000 metros de profundidad en el lecho del Atlántico Sur.
El punto de quiebre en la discusión jurídica fue la ubicación geográfica del navío al momento de la orden de Thatcher. El Belgrano navegaba fuera del círculo de exclusión de 231 millas que Londres fijó unilateralmente. Para los especialistas y para Paulón, este detalle convirtió el acto en un asesinato masivo premeditado, ya que el buque no representaba una amenaza inmediata para la flota británica según los parámetros de seguridad establecidos por ellos mismos.
La movida de Esteban Paulón no solo buscó la reparación simbólica, sino que además marcó la cancha política desde el interbloque de Provincias Unidas. Al exigir la rectificación, el socialismo reivindicó el cumplimiento del "alto deber de defensa de la soberanía" sobre las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur. Este posicionamiento obligó al oficialismo a revisar su narrativa para evitar un costo político mayor en una fecha donde el reconocimiento a los veteranos unificó a casi todo el arco político.
TC
También te puede interesar
-
El Gobierno conmemoró el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas con un video protagonizado por 3 excombatientes
-
Secretos técnicos y humanos del ARA General Belgrano, el coloso de acero que marcó el rumbo de la guerra
-
Hundimiento del ARA General Belgrano: cómo fue el ataque del submarino HMS Conqueror