POLITICA
A 44 años de la guerra

Hundimiento del ARA General Belgrano: cómo fue el ataque del submarino HMS Conqueror

El buque insignia en la Guerra de Malvinas navegaba en el Atlántico Sur como parte de la flota argentina, con unos 1093 tripulantes a bordo. Alrededor de las 16:02, el ataque se produjo cuando el primer torpedo impactó en la sala de máquinas y el segundo en la proa.

El hundimiento del crucero ARA General Belgrano
Aproximadamente 25–30 minutos después del impacto se ordenó el abandono del buque, y el crucero se hundió en aguas profundas de la cuenca de los Yaganes | CEDOC

Antes de que ARA General Belgrano se hundiera el 2 de mayo de 1982, en las gélidas aguas del Atlántico Sur fue el USS Phoenix (CL-46), un crucero ligero de la clase Brooklyn construido en los astilleros de New York Shipbuilding Corporation en Camden, Nueva Jersey, en 1935. Su bautismo de fuego ocurrió en uno de los momentos más conocidos de la Segunda Guerra Mundial: el Phoenix estaba en Pearl Harbor en 1941 y logró salir ileso del ataque japonés.

Tras a la guerra, y en el marco de los acuerdos de asistencia militar para reforzar la defensa del hemisferio occidental, la Argentina lo compró en 1951. Al principio, se llamó ARA 17 de Octubre, y tras la Revolución Libertadora de 1955 pasó a ser el ARA General Belgrano.

A lo largo de más de treinta años, fue el buque insignia de la Flota de Mar y también una escuela flotante donde se formaron generaciones de marinos, con esa mezcla de disciplina, camaradería y sentido de pertenencia.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite
El hundimiento del crucero ARA General Belgrano
El buque argentino se encontraba fuera de la zona de exclusión marítima declarada por el Reino Unido
El hundimiento del crucero ARA General Belgrano
El saldo fue de 323 tripulantes muertos, 770 rescatados y 15 sobrevivientes in situ repartidos en balsas

El Belgrano era, en esencia, un diseño de entreguerras con actualizaciones hechas en los años 60. Medía 185,5 metros de eslora, tenía una manga de 18,8 metros y un desplazamiento de más de 13.600 toneladas a plena carga. Estaba impulsado por ocho calderas Babcock & Wilcox y cuatro turbinas de vapor, lo que le permitía alcanzar unos 32,5 nudos (alrededor de 60 km/h), una velocidad considerable para su época.

Su armamento principal eran 15 cañones de 152 mm distribuidos en cinco torres triples, acompañados por artillería secundaria de 127 mm y sistemas de misiles Sea Cat incorporados en su modernización.

Así, era una verdadera mole de acero pensada para el combate de superficie, con un blindaje importante para resistir proyectiles de artillería. Pero, como muchos buques, tenía un punto débil: los torpedos modernos. Las zonas de proa y popa, fuera del cinturón acorazado principal, lo dejaban expuesto frente a submarinos, una amenaza que en los años 80 ya había cambiado por completo la lógica de la guerra naval.

Cuando estalló el conflicto en abril de 1982, el Belgrano estaba en pleno mantenimiento anual. La urgencia de la guerra obligó a acelerar todo: repintado, ajustes técnicos y puesta a punto de los sistemas de tiro y misiles en tiempo récord. La Armada Argentina organizó entonces la Fuerza de Tarea 79, al mando del contraalmirante Walter Allara.

El hundimiento del crucero ARA General Belgrano
El hundimiento del crucero ARA General Belgrano fue uno de los episodios más trágicos de la Guerra de Malvinas

El objetivo era una maniobra de pinza: por un lado, el grupo norte, con el portaaviones ARA Veinticinco de Mayo, intentaría lanzar ataques aéreos; por el otro, el grupo sur, con el Belgrano como eje, debía operar cerca del Banco Burdwood. Su misión era clara: vigilar los accesos desde el continente y desgastar a cualquier fuerza británica que intentara rodear las islas por el sur. Pero había un problema: la capacidad antisubmarina argentina era limitada frente a los submarinos nucleares británicos, que tenían mayor velocidad, autonomía y una ventaja táctica difícil.

La letalidad del HMS Conqueror

El HMS Conqueror (S48), un submarino nuclear de la clase Churchill comandado por el Capitán Christopher Wreford-Brown, había estado siguiendo al grupo argentino durante más de 30 horas. Aunque el ARA General Belgrano se encontraba a unas 35 millas náuticas fuera de la Zona de Exclusión Total (TEZ) de 200 millas declarada por Londres, el gabinete de guerra británico tomó la decisión política de hundirlo.

Sin más, la primera ministra Margaret Thatcher justificó la acción alegando que el crucero representaba una "amenaza para la flota", basándose en la interceptación de órdenes argentinas que indicaban un ataque coordinado.

A las 15:57 (hora local), Wreford-Brown ordenó disparar tres torpedos convencionales Mark 8. A diferencia de los torpedos guiados por cable más modernos, los Mark 8 tenían trayectoria recta pero contaban con una carga explosiva enorme, elegidos por su fiabilidad comprobada en combate.

De esta manera, la destrucción del Belgrano fue inmediata:

  • Primer Impacto: El primer torpedo golpeó la sección de popa, aproximadamente 60 metros detrás del centro del buque, en la cuaderna 106. Se estima que al menos 275 hombres fallecieron instantáneamente por fuego, vapor y colapso de estructuras.

  • Segundo Impacto: Segundos después, el torpedo alcanzó la proa, delante del blindaje de cintura. Aunque en este impacto sólo murieron solo unos seis marinos.

  • Tercer Torpedo: Un tercer proyectil pasó cerca del destructor ARA Hipólito Bouchard pero no detonó; algunos testimonios indican que pudo haber golpeado el casco del escolta sin estallar.

El hundimiento del crucero ARA General Belgrano
Cada año, el 2 de mayo, se realizan actos oficiales y ofrendas en cementerios

El Capitán Héctor Bonzo, usando megáfonos y oficiales que recorrían el buque, evaluó rápidamente la situación. A los diez minutos del ataque, la inclinación ya era de 21 grados. Comprendiendo que el barco se hundía y que la presión del agua bloquearía pronto las escotillas, Bonzo ordenó "Abandonar el buque" a las 16:23 horas.

A las 17:02 horas, el ARA General Belgrano se hundió verticalmente en el Atlántico Sur. Lo último que se vio fue la bandera argentina ondeando en el mástil, mientras los náufragos gritaban: "¡Viva el Belgrano! ¡Viva la Patria!".

La operación de rescate

El lunes 3 de mayo, un avión Neptuno de la Armada Argentina avistó finalmente la mancha de petróleo y los puntos naranjas de las balsas a unos 100 kilómetros del lugar del ataque. Allí, la operación de rescate involucró a varios buques que trabajaron incansablemente bajo condiciones de mar extremas.

Sin dudas, el ARA Gurruchaga, un aviso de la Armada, fue el buque que más tripulantes rescató, gracias a su baja borda que facilitaba subir a los hombres al barco. A su vez, el Piedrabuena llevó a cabo una búsqueda heroica, y sus tripulantes cedieron ropa y camas a los náufragos. El Hipólito Bouchard escoltó la zona y recuperó varias balsas, pese al riesgo de un posible ataque. Finalmente, el transporte hospital Bahía Paraíso rescató a los últimos sobrevivientes vivos el 4 de mayo, 43 horas después del hundimiento.

Ahora, en total, se recuperaron 770 sobrevivientes y 23 cuerpos sin vida de las balsas durante la operación.

Las Malvinas son argentinas: los 5 argumentos jurídicos e históricos irrefutables que sostienen el reclamo de soberanía

También, el proceso de izado de los sobrevivientes fue extremadamente difícil. Muchos hombres estaban tan entumecidos por el frío que no podían mover las manos para agarrarse de las escalas de cuerda.

MV/fl