tensiones, alianzas y estrategias del exjefe porteño, AHORA LEGISLADOR.

El plan Larreta 2027: distancia con los Macri y las charlas con el PJ y la UCR

El exjefe de Gobierno se planteó volver a manejar la Ciudad el año que viene y disputar el territorio al PRO y a La Libertad Avanza. Su mirada sobre el expresidente y la relación con Jorge Macri, que hoy tiene una estrategia más cercana a los libertarios. Lejos de su sueño presidencial, Larreta sigue recorriendo las calles y habla con vecinos y comerciantes. Daniel “el Tano” Angelici, el peronista Juan Manuel Olmos y las dos figuras clave a su alrededor.

Teléfono roto. Larreta habla con todos, menos con Mauricio y su primo Jorge, el alcalde porteño. Foto: NA

Seis veces a la semana, como si aún estuviera en el Poder Ejecutivo, Horacio Rodríguez Larreta dedica cinco horas al día a recorrer la calle y a reuniones con vecinos y comerciantes. Cero fotos con políticos. Si bien asumió en diciembre como diputado por la Ciudad, pasa poco tiempo en la Legislatura porteña: acude a las comisiones más importantes y a las sesiones, y dos veces por semana arma reuniones allí. Pero intenta que su tiempo se invierta en el contacto directo con los vecinos. Su objetivo es nítido: volver a ser jefe de la Ciudad, donde gestionó 16 años, la mitad como jefe de Gabinete de Mauricio Macri y la otra mitad él mismo como jefe.   

Lejos ya de su sueño presidencial, Larreta no suelta su libreta de apuntes (donde compila los reclamos vecinales) y su celular con su inconfundible sticker de Racing, el club de sus amores de toda la vida y cuyo fanatismo comparte con su familia y con su mujer, Milagros Maylin, a pocas semanas de ser mamá de Justo, el primer hijo varón del exjefe de Gobierno. A Justo le espera la credencial de socio racinguista.

En términos políticos, Larreta habla con todos. Como siempre. Aunque hace largo tiempo que siquiera chatea con Mauricio Macri. No se saludaron por el cumpleaños (en enero el del expresidente), siquiera hubo chistes cruzados futboleros tras los últimos partidos Boca-Racing. El vínculo sigue cortado: Macri alude, ante sus íntimos, que “Horacio debe pedirle disculpas al PRO”. Y el exjefe de Gobierno cree que, en todo caso, el creador del partido amarillo jugó en contra de su carrera presidencial durante dos años. No hay atisbos de reconciliación aún.

Por su lado, con tensiones, tuvo algún contacto con Jorge Macri. Un evento social los cruzó y hubo amagues de reuniones que no se concretaron. Hoy el jefe comunal tiene una estrategia más cercana a los libertarios y, cada tanto, sus funcionarios critican a la gestión larretista. Él, por su lado, es muy crítico de la gestión: tiene un top five de reclamos anotados en su libreta y piensa que su mejor campaña es hablar del metro cuadrado de los vecinos.

Lejos del PRO porteño hoy, Larreta tiene claro que no se ve allí si sigue cerca de La Libertad Avanza. Aunque Daniel “el Tano” Angelici viene planteándole la idea de que vaya a una PASO por dentro, el exjefe de Gobierno se ve lejos de allí hoy. 

Por el contrario, se enfoca en un camino autónomo. Sabe que tanto la UCR como la Coalición Cívica hoy no tiene un candidato fuerte. Pero no solo: viene dialogando, además de Angelici, con el líder peronista Juan Manuel Olmos. Y piensa en un armado que lo deposite en el ballottage porteño.   

Básicamente, si logra ser el candidato opositor a un acuerdo PRO-LLA (o incluso si fuera divididos) más votado el camino a regresar a Uspallata podría volverse realidad. Para ello necesitaría ser el candidato que pueda unir a distintas fuerzas de centro -izquierda e incluso peronistas.   

Además de Olmos, Larreta tiene buena sintonía con Leandro Santoro y buena parte de ese espacio. Pero no se imagina siendo el candidato del PJ y el progresismo sino siendo un polo de atracción para ese votante que jamás acompañaría a las huestes de Javier Milei y que es crítico de la gestión amarilla hoy.   

En números: si PRO + LLA cosecharan entre 40% y 45% (dependiendo de candidatos y si van juntos o no) del otro lado quedaría margen para otra fuerza, razonan cerca del exjefe comunal.

En el macrismo aseguran que una eventual candidatura larretista no movería el escenario sustancialmente y afirman que mide “un dígito”. Otras encuestas que vio Larreta lo posicionan en dos dígitos creciendo.   

Junto a él hay una pieza clave que colabora tanto en lo político como en el trabajo parlamentario: Emmanuel Ferrario, quien además oficia de jefe de la bancada legislativa. Ferrario fue vicejefe de Gobierno cuando presidió la Legislatura porteña y, al igual que Larreta, habla con todos. Es, además, quien mantiene la buena sintonía fina con todas las fuerzas políticas excepto con la mayoría de los funcionarios de Uspallata.   

Otra jugadora que ya anticipó apetencias electorales en 2027 es Graciela Ocaña, quien comparte el bloque con Larreta. La hormiguita sigue cerca: su mano derecha, el vicepresidente del Consejo de la Magistratura de la Ciudad, Diego García Vilas, estuvo esta semana en una reunión de vecinos con Larreta.

El escenario porteño luce abierto aún.