El PRO endurece la negociación con LLA para blindar sus distritos
El PRO empezó a endurecer la negociación con La Libertad Avanza de cara a 2027 y puso una condición arriba de la mesa: blindar los distritos que gobierna y evitar que los libertarios armen candidatos propios para enfrentarlos.
El planteo ya llegó a la mesa política que se reúne cada quince días en el despacho del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y de la que participan Martín y Eduardo “Lule” Menem, y por el PRO el jefe del bloque de Diputados amarillos, Cristian Ritondo, y Fernando de Andreis, mano derecha de Mauricio Macfi.
Los amarillos están dispuestos a discutir un acuerdo electoral con LLA. Pero quieren reciprocidad: si el PRO acompaña a Javier Milei, los libertarios no deberían intentar quedarse con los territorios que todavía conserva el partido fundado por el expresidente de Boca.
Zárate fue el primer cortocircuito serio. Sebastián Pareja había empezado a impulsar allí al exfutbolista de River Oscar Ahumada como candidato a intendente de La Libertad Avanza para 2027.
El problema es que Zárate ya tiene intendente del PRO: Marcelo Matzkin, uno de los jefes comunales que responde políticamente a Cristian Ritondo y que pretende ir por su reelección.
La jugada cayó pésimo entre los amarillos. Era exactamente el escenario que quieren impedir: mientras arriba se negocia una alianza, abajo aparecen candidatos libertarios dispuestos a disputarles los municipios.
El conflicto terminó desactivándose esta semana cuando Ahumada anunció su salida de La Libertad Avanza. “He decidido cerrar mi etapa dentro de La Libertad Avanza en el Partido de Zárate”, comunicó el exvolante de River. Y aseguró que fue una decisión “meditada, tomada con respeto, serenidad y coherencia personal”.
Ahumada seguirá haciendo política, pero ya afuera de LLA.
El episodio sirvió como advertencia para lo que viene. Porque Zárate es apenas una pieza de un mapa mucho más grande. El PRO quiere preservar todos los municipios que todavía gobierna y que podrían convertirse en escenario de una interna con los libertarios. La lista incluye, entre otros, Mar del Plata, Pinamar, Junín, Pergamino y Campana, además de Zárate. También Luján de Cuyo, en Mendoza, otro distrito histórico del macrismo.
Mar del Plata merece un capítulo aparte. En sectores libertarios comenzó a circular el nombre de Daniel Scioli como eventual candidato para 2027. Pero General Pueyrredón es uno de los principales bastiones que conserva el PRO y tiene como jefe político a Guillermo Montenegro, hoy senador bonaerense.
Si finalmente avanza la posibilidad de habilitar nuevamente las reelecciones de intendentes bonaerenses, Montenegro podría intentar regresar al municipio. En ese escenario, el PRO no quiere encontrarse enfrente con Scioli ni con ningún otro candidato impulsado por LLA.
La negociación también alcanza a los gobernadores. En Chubut se conversa un esquema que permita a Ignacio “Nacho” Torres buscar su reelección sin enfrentar una candidatura libertaria competitiva. Una de las alternativas que aparecen en las conversaciones es que César Treffinger pueda competir por una banca en el Senado nacional y que Torres tenga despejado el camino provincial.
El caso más encaminado es Entre Ríos. Rogelio Frigerio ya construyó un acuerdo electoral con La Libertad Avanza y aparece como el gobernador del PRO mejor posicionado para llegar a 2027 con el respaldo libertario. Allí la discusión podría pasar por cómo integrar a LLA dentro del armado: desde lugares importantes en las listas hasta la posibilidad de incorporar un vice violeta. Pero en el PRO descuentan que Frigerio pretende encabezar el proyecto para buscar otro mandato.
Y después está la Ciudad.Es el distrito más importante que conserva el PRO y probablemente la negociación más compleja.
Jorge Macri quiere ir por su reelección y en el macrismo confían en que, si finalmente existe un acuerdo integral con LLA, sea el actual jefe de Gobierno quien encabece una fórmula conjunta. Una posibilidad que circula es completar esa fórmula con un vice o una vice de LLA. Por ahora no hay nombres definidos y la discusión todavía está abierta. El PRO empezó a transmitir el mismo mensaje en cada conversación: una alianza nacional no puede terminar convertida en una guerra municipal. Ritondo y De Andreis llevan esa posición a la mesa con los Menem y Santilli. Los libertarios quieren ampliar su presencia territorial. Los amarillos necesitan conservar lo que todavía gobiernan.
La negociación recién empieza.
Pero el PRO ya puso su condición para 2027: acuerdo con Milei, sí; candidatos libertarios contra los intendentes y gobernadores propios, no.
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