EL SILENCIOSO REGRESO DEL EXPRESIDENTE

Macri 2026: su rol de “observador” de Milei, el plan del PRO y su nueva vida sin Juliana

Tras su separación se mudó a un departamento en la Ciudad y planea volver a la actividad a mitad de febrero. Su primer destino será Chubut, la provincia donde gobierna Nacho Torres. Quiere nuevos dirigentes y un proyecto para el 2027. No volvió a hablar con el Presidente, pero no quiere mostrarse como un férreo opositor. Qué le dijo a su círculo íntimo sobre la coyuntura política. Mauricio cree que el PRO necesita un candidato outsider propio.

Nueva etapa. Juliana Awada marcó la vida de Mauricio. El magnate vuelve a la escena política y contará con María Eugenia Vidal. Foto: cedoc

La casona que había comenzado a arreglar quedó en stand by. Tras salir de la Casa Rosada en 2019 había alquilado una casa en Acassuso, cerca de sus oficinas sobre Avenida Libertador. Algunos años después decidió comprar con Juliana Awada otra casa de similares características, y en la misma zona, con la idea de mudarse allí tras refaccionarla completamente. Quedaba a pocos metros de la vivienda de Miguel Pichetto, su excompañero de fórmula. 

Pero ese plan se truncó cuando a fines del año pasado decidieron separarse tras 15 años: el expresidente decidió ir a vivir hace poco tiempo a un departamento en la zona de Palermo, como flamante soltero, y ella hizo lo propio.  

Mientras pasa estos días con su hija Antonia en Villa La Angostura, su lugar de descanso por excelencia, el líder del PRO tiene pensado regresar a la Ciudad a mitad de febrero para encarar el año político, según pudo averiguar PERFIL. 

En esos días ya estará definida una cumbre del partido amarillo con sus principales figuras para diagramar el año y analizar la coyuntura política.  

Ante sus íntimos el expresidente se comprometió a recorrer el país y visitar distintas provincias con un foco nítido: potenciar el PRO y, sobre todo, generar una propuesta para 2027.  

Esa propuesta, en boca del propio Macri, tiene “que agregar valor” a la discusión política, a los futuros desafíos que tiene la Argentina y a una visión moderna de la cosa pública, afirma.  

En este sentido, desde el año pasado, en medio de la arena electoral, el expresidente viene escuchando pedidos de intendentes y dirigentes amarillos para que vaya a visitarlos. 

La elección parlamentaria y los zigzagueantes movimientos con los libertarios –acuerdos en nueve provincias entre PRO-LLA incluida la Ciudad y Provincia– le permitieron al PRO cosechar diputados, pero se evitó marcar diferencias con el oficialismo.  

Hoy ese escenario está despejado: Macri está convencido que el partido que fundó en 2003 –en ese entonces como Compromiso por el Cambio– debe buscar un candidato a presidente propio.

¿Un outsider? No necesariamente. De hecho, no está definido. Lo que sí tiene claro es que el PRO tiene que consolidar un espacio con candidatos amarillos para 2027. 

En este contexto, la relación con el presidente Javier Milei sigue siendo nula. No volvieron a hablar desde el último encuentro en la residencia de Olivos el mismo día en que el Gobierno desplazó a Guillermo Francos de la jefatura de Gabinete para nombrar a Manuel Adorni. 

Esos días rezongó a viva voz su malestar no solo por el cambio –Francos había intentado un acercamiento entre Milei y Macri, tras un encuentro fatídico tres semanas antes un domingo al mediodía –sino por el rumbo de la gestión y la falta de acuerdos políticos para avanzar en las grandes reformas. Pero en particular: lo que sintió como un “ninguneo permanente” de parte de La Libertad Avanza a pesar de que los bloques parlamentarios amarillos acompañaron prácticamente todas las leyes e incluso salvaron otras tantas del naufragio. 

Si bien hacia fin de año decidió bajar el perfil, hace apenas cinco días volvió a la arena pública para sostener el pedido de los gobernadores patagónicos, liderados por Ignacio “Nacho” Torres de Chubut –un hombre del PRO– para que la Casa Rosada declare la emergencia ígnea.  

El líder amarillo salió a respaldar ese pedido apenas tres horas después del anuncio oficial que realizaron los mandatarios provinciales.  

Fue la primera acción política del año para Macri y, acaso, un anticipo de lo que será este 2026: le marcará la cancha al Gobierno cuando lo crea conveniente. 

De todas formas, quienes estuvieron dialogando con él afirman que no tendrá una posición de crítica permanente sino que se siente como un “observador” del Gobierno de Milei. “No estoy crítico, pero sí estoy observando todo”, le dijo a uno de sus confidentes.

Como sea, el 5 de marzo ya tiene agendada su primera actividad. En otra señal viajará a Chubut invitado por la convención nacional de Pesca donde los cámaras nacionales empresariales le pidieron que diserte. Allí, claro, aprovechará para reunirse con “Nacho” Torres y otros dirigentes del PRO del sur. 

La agenda del año aún se está confeccionando. Pero ya María Eugenia Vidal, presidenta del think tank macrista, la Fundación Pensar, tiene como plan que esa usina de ideas genere contenidos, charlas y hasta nuevos líderes sub-40 a partir de un convenio con las universidades Austral, Di Tella y San Andrés denominado “Pensar Futuro”.  

A Macri le gusta la mentoría política, suele hablar del recambio generacional y de las nuevas formas de gestionar. Y en esta etapa de su vida tendrá más tiempo para hacerlo.