Macri federal: gira por provincias, fotos con aliados y búsqueda de alternativas a LLA
El expresidente viajará a Chaco y a Corrientes con la idea de sumar dirigentes para instalar candidatos amarillos en todas las provincias. Pero también se reunirá con los gobernadores locales para pensar en acuerdos lejos de los libertarios. Mientras tanto, en la Ciudad se festejó la caída de Adorni, aunque hay malestar con las empresas que se dedican al millonario contrato de recolección de residuos. Patricia Bullrich duda sobre su próxima escala.
Tiene más tiempo que nunca. Su separación de Juliana Awada y la falta de un acuerdo estructural con Javier Milei –lo que implicaría un esfuerzo cotidiano para colaborar en la gestión y en la política– le dieron una libertad que hacía años que no tenía. Aunque es consciente de que el PRO no pasa por su mejor momento, les encomendó a sus asesores arrancar este mes con giras por las provincias más un desarrollo territorial amarillo para intentar tener un candidato en cada pueblo.
La primera estación, antes de viajar a Chaco y Corrientes el viernes próximo, será mañana, cuando sea uno de los principales oradores de la cena de la Fundación Pensar que anima María Eugenia Vidal, quien, aunque no tiene un cargo en el Estado desde diciembre (ni planea tenerlo en los próximos dos años), sigue apostando al PRO desde el think tank histórico del partido. Será a las 20 en La Rural en la cena anual donde se congregarán las principales figuras del PRO.
El viernes viajará a Resistencia, donde tendrá un acto partidario con jóvenes y dirigentes locales, y también se verá con el gobernador radical, Leandro Zdero, quien llegó a comandar la provincia desplazando al PJ con ayuda del PRO. Fue parte de un acuerdo opositor a Jorge “Coqui” Capitanich, donde Lucas Figueras, el referente amarillo allí, le dio su apoyo para desplazar al peronismo.
Jaqueado por las cuentas públicas, Zdero viene ensayando acuerdos con La Libertad Avanza que lo ayudaron el año pasado: dejó la política en manos de “Lule” Menem, a quien le rinde pleitesía cada vez que viene a Buenos Aires. Hoy es un mileísta por necesidad.
Luego, el expresidente tiene agendada una cena con los hermanos Valdés: el gobernador Juan Pablo y su hermano, y legislador provincial –y exmandatario– Gustavo.
Los Valdés acompañaron al comienzo a Milei, pero luego se alejaron por lo que, consideran los hermanos, fueron incumplimientos en el envío de fondos. Es algo similar a lo que ocurrió con otras provincias, como Santa Fe, Córdoba o Jujuy.
Macri llegará a ambas reuniones con una premisa: piensa que el PRO debe presentarse como una alternativa superadora a LLA y volver a los acuerdos frentistas que caracterizaron al partido amarillo desde sus inicios en la Ciudad en 2003.
Todo este escenario se conjuga con lo que fue, para el PRO, una buena noticia: la caída estrepitosa en las encuestas de Manuel Adorni por los distintos problemas que lo aquejan –en especial en materia judicial– lo marginaron del tablero político de futuro según las encuestas que atesoran en Uspallata. Una noticia impensada para Jorge Macri, quien trabaja para su reelección.
En primer lugar, porque el jefe de Gabinete viene de ganar las elecciones desdobladas de mayo y ya tenía un armado político en crecimiento de parte de Pilar Ramírez, la “jefe porteña” y presidenta de La Libertad Avanza en la Ciudad, que diseñó desde una escuela de dirigentes a un desarrollo territorial en las 15 comunas de la mano de la legisladora Andrea Freguía.
En segundo lugar, dado que Patricia Bullrich no se convence de jugar a jefa comunal y, por el contrario, la entusiasma ir en el ticket nacional con Milei o, incluso, ser candidata a presidenta nuevamente (algo que su entorno niega, en especial por temor a un enojo de la Casa Rosada).
Con esos dos datos, Jorge Macri imagina un camino de acuerdo con los libertarios o una gran PASO con el candidato que el Ejecutivo nacional, en rigor Karina Milei, decida. Pero hoy sus chances de reelección, piensan en Uspallata, crecieron. Todo dependerá, también, de que la gestión dé pasos concretos y visibles.
En ese marco, la relación del Gobierno porteño con las empresas contratistas que deben recoger la basura está en su peor momento. Se trata del contrato más oneroso que tiene el territorio porteño. El jefe de Gobierno, en persona, comprobó las irregularidades de parte de las empresas: estuvo hace una semana monitoreando un operativo nocturno, volvió a hacerlo el viernes y hoy se dispone a hacerlo nuevamente.
Allí encontró en la recolección nocturna que no se juntan residuos alrededor de los contenedores, a pesar de que cada camión tiene un ayudante que debe bajar a barrer los diseminados y meterlos dentro del contenedor antes de que sea vaciado en el camión.
También el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, y el flamante secretario de Higiene, Matías Lanusse, encontraron falta de barrido matutino tanto en cordones como en espacios alrededor de los árboles. Y la falta de control de los supervisores de las empresas que, según los pliegos del contrato, deberían controlar el 80% de las tareas.
Las millonarias empresas van desde Cliba (Recoleta-Belgrano) de la eterna familia contratista Roggio pasando por Nittida (Mataderos) del Grupo Romero hasta Aschira y Martin & Martin, con nexos con el clan Moyano, en el sur y oeste de la Ciudad.
También te puede interesar
-
El padre del ministro de Justicia va a pedir que lo dejen 5 años más como camarista
-
El caso ANDIS va más allá de Spagnuolo: hablan de “negocios espurios” por $75 mil millones
-
Se agudiza el conflicto universitario por el ajuste y habrá seis días de paro en todo el país
-
La CGT suma a la UTEP para enfrentar la motosierra profunda
-
Los Moyano unidos para no perder Camioneros
-
Cumbre de Barcelona: Kicillof está invitado y Cristina envía una delegación del PJ
-
Kicillof amplía su juego y se posiciona como una voz federal ante la motosierra de Milei
-
Caputo bloquea los fondos del Presupuesto y desata una dura interna en el Gabinete
-
Emilio Ocampo: “Soy dolarizador por pesimista”