se desbordó el rÍo dulce

Se mantiene la alerta en Santiago del Estero por las inundaciones

Luego de las inundacines registradas en Tucumán, se produjo una crecida histórica del caudal del río Dulce, que llegó a la costanera Diego Armando Maradona y se aproximó al Estadio Único. Las autoridades mantienen un operativo de emergencia masivo mientras el dique de Termas de Río Hondo opera en su máximo nivel de seguridad.

Crecida. Las inundaciones llegaron hasta las inmediaciones del estadio Madre de Ciudades. Se dispararon las alertas. Foto: cedoc

La provincia de Santiago del Estero se encuentra en estado de alerta máxima tras el desborde del río Dulce, un fenómeno derivado de las intensas precipitaciones registradas en la vecina Tucumán y en gran parte del norte argentino. 

En la noche del viernes, el avance del agua sobre la costanera Diego Armando Maradona encendió todas las alarmas, forzando un operativo de contención contrarreloj para evitar que la inundación alcance la zona del Estadio Único Madre de Ciudades. 

La magnitud de la creciente  superó registros históricos y  obligó al gobierno provincial a movilizar maquinaria pesada para levantar bordos de tierra y reforzar las defensas ribereñas.

Impacto urbano. El Comité de Emergencia ordenó la interrupción preventiva del suministro eléctrico en las inmediaciones de la ribera para evitar accidentes fatales, mientras que la Policía de la provincia restringió el acceso total al Parque Aguirre, principal espacio verde de la ciudad, prohibiendo el tránsito tanto peatonal como vehicular. Asimismo, el puente Juan Domingo Perón, que conecta la capital santiagueña con la ciudad de La Banda, presentaba una circulación restringida para evitar aglomeraciones de curiosos que, en medio de la crisis, se acercan a observar la fuerza del cauce.

La situación en Las Termas de Río Hondo resulta particularmente crítica. El embalse homónimo alcanzó una cota de 274,33 metros sobre el nivel del mar, superando el máximo histórico registrado en abril de 2017. Este nivel, que se sitúa 4 metros por encima de la cota de seguridad, obligó a evacuar de urgencia varios barrios periféricos y la feria municipal, cuyas instalaciones quedaron anegadas por el fuerte caudal que el dique se ve forzado a erogar para mantener la integridad de la represa.

A pesar del panorama sombrío, surgen algunos indicadores que permiten una cautelosa esperanza.

El coordinador de Protección Civil Municipal, Alfredo García, informó ayer que los niveles de aporte de agua al embalse comenzaron a equilibrarse con el volumen de salida. “Cuando los valores de ingreso y egreso se igualen y la cota empiece a descender, podremos iniciar una reducción progresiva de la erogación río abajo”, explicó García. 

Este descenso es el factor determinante para comenzar a aliviar la presión sobre la capital santiagueña y permitir que la situación empiece a normalizarse. 

Mientras tanto, personal de Defensa Civil y los equipos de seguridad continuaban trabajando en turnos rotativos para monitorear el comportamiento del río.