Bolivia está monitoreando los mercados mundiales de crédito en busca de una oportunidad para emitir deuda a costos de financiamiento más atractivos, sostuvo el ministro de Economía y Finanzas, Christian Andrés Morales.
El gobierno se está preparando para aprovechar una eventual ventana favorable en los mercados, señaló Morales en una entrevista al margen de las reuniones anuales del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en Bangkok. No precisó cuánto buscaría recaudar el gobierno ni qué tasas consideraría aceptables.

El país andino regresó a los mercados internacionales de deuda en mayo tras cuatro años de ausencia, aprovechando la mejora de las condiciones para obtener nuevo financiamiento. Morales, sin embargo, dijo que los costos de endeudamiento siguen siendo demasiado altos para otra emisión después de que Bolivia pagara un rendimiento del 9,75% en la operación anterior.
El ministro señaló que Bolivia había previsto volver a los mercados en el segundo semestre, pero que el nivel de las tasas de interés internacionales frustró los planes.
El Ministerio de Economía y Finanzas está actualizando la información necesaria para una posible operación y continúa trabajando con Deutsche Bank y Santander, los bancos que gestionaron la emisión anterior, señaló Morales.
El país también está considerando una operación de gestión de pasivos que involucraría unos US$900 millones en bonos en poder de la administradora estatal de fondos de pensiones Gestora Pública, según Morales. Esos títulos forman parte de unos US$1.500 millones en bonos que vencen en 2028 y 2030, y el gobierno evalúa una operación similar para el resto.
Bolivia, en busqueda de estabilidad
Bolivia trabaja para fortalecer sus finanzas después de la grave escasez de dólares que sufrió en los últimos años. El país obtuvo recientemente un programa de financiamiento del FMI por US$1.900 millones a tres años, que proporcionó un desembolso inmediato de US$214 millones. El FMI dijo entonces que el programa podría ayudar a desbloquear unos US$4.000 millones en financiamiento adicional de otras instituciones financieras internacionales.
El gobierno del presidente Rodrigo Paz ha buscado contener el gasto y reducir gradualmente los costosos subsidios a los combustibles, medidas que han contribuido al malestar social.
El gobierno eliminó el subsidio al diésel tras el acuerdo con el FMI, aunque Morales dijo que las autoridades planean avanzar con mayor cautela en los cambios a los subsidios al gas natural.
Morales afirmó que el gobierno busca avanzar hacia un nuevo esquema de precios y acompañarlo de medidas de protección social, con el objetivo de resguardar a los sectores más vulnerables.
Bolivia espera gastar entre US$600 millones y US$800 millones en importaciones de combustibles durante el último trimestre del año, señaló.