Antonela Semadeni, economista de FADA, habló con Canal E sobre el tratado comercial entre MERCOSUR y la Unión Europea, detallando los beneficios y obstáculos que enfrenta, incluyendo el rechazo de agricultores europeos y la posible aprobación del acuerdo.
"Este acuerdo es sumamente importante, ya que pone el foco especial en lo que tiene que ver con la agroindustria", comentó la entrevistada, destacando la relevancia del pacto tras más de 20 años de negociaciones entre MERCOSUR y los 27 países de la Unión Europea.
Según Semadeni, el bloque sudamericano tiene pocos acuerdos de libre comercio, lo que ha limitado su influencia en los mercados internacionales, especialmente en productos agroindustriales. "Hoy, el MERCOSUR solo representa entre el 1,5% y el 2% de las exportaciones e importaciones globales", agregó.
La economista explicó que, aunque el acuerdo tiene potencial de impulsar la competitividad de la región, enfrenta resistencias de países como Francia, Italia, Polonia y Hungría, particularmente en lo que respecta a la apertura de mercados para productos agroindustriales. Sin embargo, "Italia podría votar a favor si se les adelantan subsidios a los productores nacionales", lo que podría facilitar la aprobación del tratado.
Desafíos y oportunidades para MERCOSUR
En cuanto a los beneficios concretos para América Latina, "el acuerdo sería un contrapeso al proteccionismo actual", según Semadeni. Para Argentina, el acuerdo permitiría una mayor apertura en productos clave como soja, biodiesel y frutas, con beneficios a largo plazo, como la entrada a la OCDE. "El 70% de las exportaciones argentinas irán con aranceles reducidos, mientras que el 14% comenzará sin aranceles en un lapso de 4 a 10 años", detalló la economista.
Sin embargo, el acuerdo no está exento de controversias. "El 15% de las exportaciones que generan mayor ruido en la Unión Europea incluyen carnes bovinas, aviares y otros productos agrícolas sensibles", explicó Semadeni. Esta parte del acuerdo ha generado una fuerte oposición de los sectores agrícolas europeos, quienes temen la competencia de productos latinoamericanos.
El debate sigue abierto, con la posible votación del acuerdo programada para la próxima semana. "El acuerdo podría incluir cláusulas que suspendan las importaciones si estas superan ciertos límites, como en el caso de la carne vacuna", concluyó Semadeni.