La NASA completó con éxito el abastecimiento de combustible del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman en las instalaciones de Astrotech Space Operations en Titusville, Florida, con miras a su histórico lanzamiento programado para fines de agosto de 2026. La maniobra deja al observatorio espacial listo para ser integrado a la cofia del cohete Falcon Heavy de SpaceX en el Centro Espacial Kennedy.
Los ingenieros y especialistas de operaciones cargaron los tanques de la nave con hidracina y tetróxido de nitrógeno. Estos propelentes hipergólicos alimentarán los propulsores del telescopio durante sus maniobras orbitales, correcciones de trayectoria y mantenimiento de actitud a lo largo de su misión primaria de cinco años.
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La maniobra exige estrictos protocolos de seguridad debido a la naturaleza tóxica y volátil de las sustancias empleadas. El personal técnico trabajó equipado con trajes de protección ambiental especial (SCAPE) durante varias jornadas en las instalaciones de procesamiento técnico de Titusville.
Con la carga de propelente finalizada, el equipo de misión inició las comprobaciones finales de sellado, pesaje y balance de la estructura. El observatorio espacial pasará en los próximos días a la fase de encapsulamiento dentro del carenado protector del vector espacial.
El telescopio de nueva generación lleva el nombre de Nancy Grace Roman, considerada la "madre de Hubble" por su rol pionero como primera jefa de astronomía en la agencia espacial norteamericana. El proyecto fue diseñado para responder preguntas fundamentales sobre la expansión del universo y la distribución de la materia en el cosmos.
Entre sus innovaciones técnicas más destacadas, la nave integra un espejo primario de 2,4 metros de diámetro, similar en dimensiones al del emblemático telescopio Hubble, pero acoplado a un instrumento de gran campo (Wide Field Instrument) capaz de capturar imágenes infrarroja.
Esta capacidad inédita permitirá realizar relevamientos masivos del cielo en una fracción del tiempo que requerían los observatorios anteriores. De acuerdo con los datos brindados por la NASA, el telescopio podrá mapear miles de millones de galaxias y trazar la red cósmica con un nivel de detalle estadístico sin precedentes en la historia de la astrofísica.
Uno de los objetivos prioritarios del observatorio será descifrar la naturaleza de la energía oscura y la materia oscura, dos componentes misteriosos que constituyen aproximadamente el 95% del contenido masa-energía del universo.