martes 22 de junio de 2021
COLUMNISTAS Coronavirus
23-03-2020 20:16

Coronavirus: cuarentena indefinida

Una vieja verdad tiene ocasión de volver por lo suyo: nadie se salva solo; necesitamos al prójimo, debemos organizar y respetar la vida en común.

23-03-2020 20:16

Debiéramos comenzar por el nombre, por las descripciones fundamentales que nos den el referente y su fenómeno, así que por dónde empezar vuelve a ser la pregunta, el primer gesto filosófico en medio de lo que provisoriamente llamaré cuarentena indefinida. Busco el primer supuesto y lo encuentro obvio y a la mano: miedo a la enfermedad y a la muerte propias, mezclado en algunos, incongruentemente, con el sentimiento de seguridad de que no serán afectados.

Al interrogar ese miedo hallamos lo desconocido y escondido, que proviene del prójimo y lo vuelve una pura amenaza, algo a evitar, en última instancia, a confinar lejos de nosotros. Es lo que explica que haya tantos militantes espontáneos del “quedate en tu casa, no en la mía, habría que continuar. La amenaza es a la vez material e invisible, con el propicio nombre de virus. (Se deja nombrar en singular mucho mejor que bacteria, que tiende al plural para efectos semejantes). El otro hoy se reduce a virus; semejantes quedan, en el mejor de los casos, en nuestra propia casa, o en el espejo.

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Una vieja verdad tiene ocasión de volver por lo suyo: nadie se salva solo; necesitamos al prójimo, debemos organizar y respetar la vida en común. Y todos giramos entonces la cabeza hacia el gobierno, a cargo del Estado, y el Estado nos mira a nosotros y nos convoca a la obediencia civil, a una cuarentena indefinida, para ganar tiempo, para que el virus pase, para que la peste sea una nube que se trague el Tártaro.

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