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SITUACIÓN COMPLEJA

El péndulo de la economía

Hoy todo es más difícil que cuando asumió Macri: aumentó la pobreza y cayó el PBI.

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Banco Central | cedoc

Llegamos al punto de caída del modelo dirigista por agotamiento del capital y, especialmente, porque la sociedad dijo ¡Basta! Hay que cambiar el rumbo.

Estamos en momentos de oportunidad y riesgo. Tiempo atrás, ante la asunción del presidente Macri escribí confiadamente que si todos los nombramientos estaban en línea con el de Susana Malcorra para Relaciones Exteriores, la nueva gestión tendría un dream team que reencauzaría a Argentina en un proceso de desarrollo y prosperidad entre las naciones; sin embargo, todos los nombramientos no fueron similares y se cometieron errores en diversas áreas, especialmente en lo económico, donde desde las primeras medidas de diciembre se condenó el proceso al fracaso. No fue un problema de rumbo estratégico ni de velocidad. Las medidas coyunturales adoptadas fueron erróneas o incongruentes entre sí rompiendo la posibilidad de un conjunto armónico, que llevara a la economía a un círculo virtuoso a través del tiempo.

El problema más urgente es el del mercado cambiario. Lo más práctico inicialmente es desdoblarlo.

Hoy la situación es mucho más compleja que la de aquel tiempo en que asumiera Macri. Ha aumentado la pobreza, ha caído el PBI per cápita y lo que es peor, se sostuvo el sistema atando múltiples variables lo que terminó inviabilizando el flujo de la actividad económica, la corrupción se volvió práctica habitual que permeó a parte de la sociedad necesitada de sostener su actividad económica, además los montos de capital que salían del sistema en ese mecanismo de corrupción, alimentaron los circuitos de lavado de dinero potenciando el crecimiento del negocio de la droga. La ruptura de la mecánica de los precios relativos es de extrema gravedad.

Si se tratara solo de un modelo económico parecería que con liberar todas las variables los mecanismos de oferta y demanda terminarían ordenando la economía. Pero se trata de un país con sus emprendimientos y habitantes que podrían ser arrasados o dañados muy severamente por esa abrupta liberación de variables, sin mencionar los conflictos sociales y laborales que pueden desatarse, tornando inviable el cambio pretendido.

Base monetaria vs. Leiliq + Repos (en % del PBI)

Es por eso que conviene imaginar que debemos permitir que el péndulo se libere, pero debemos minimizar las oscilaciones del mismo para que el proceso sea los más rápido y amigable posible, evitando así el mayor deterioro de las variables.

Eliminar el déficit fiscal, del Tesoro y del Banco Central, incluyendo el costo financiero, es prioridad absoluta para dejar de agrandar el problema. También es prioritario restablecer todos los flujos a través del sistema quitando los diques que traban el proceso económico. Si entendemos que tanto la micro como la macroeconomía están regidos por un sistema de vasos comunicantes que hacen al conjunto, podremos, yendo del todo a la parte, desarmar esta bomba dirigista sin que explote y causando las mínimas turbulencias en el proceso de terminar con la inflación y restablecer un sólido crecimiento económico.

Si bien se deben tomar un conjunto de medidas, el problema más urgente a resolver es el del mercado cambiario, para poder potenciar las exportaciones y dejar de subsidiar con un tipo de cambio artificial a las importaciones. En ese sentido entiendo que lo más práctico es inicialmente desdoblar el mercado cambiario quitándole la posibilidad de acceder a los dólares del BCRA a distintas actividades; ejemplo: bienes finales, turismo, transferencias financieras, etc.; de esa forma quitaríamos desde un principio de la demanda del BCRA más de 2 mil millones de dólares mensuales, sin potenciar sobremanera la inflación que ya se verá alimentada por ajustes de tarifas y quita de subsidios.

Por otra parte, no parece que el problema monetario sea acuciante en lo inmediato. Incluimos dos gráficos donde podemos observar que la base monetaria así como las Leliq y Repos cayeron en los dos últimos tres años en relación al PBI, pasando de prácticamente 14% a algo menos del 12% del PBI. Es decir que no es una bomba a punto de estallar.

Leliq + Pases en % PBI + Base Monetaria en % PBI

Por otra parte, si comparamos en base a información del Banco Mundial la relación entre la Base Monetaria y el PBI vemos que a nivel mundial excedía en 2022 el 100, al igual que en EE.UU.; países como Australia llegaron al 135% del PBI, Chile al 88%, y Uruguay 52%, con lo cual Argentina estando debajo del 30% del PBI a 2022 mostraría que el problema no es la base monetaria sino la inflación y la consecuente falta de demanda de dinero al no crecer el PBI; PBI que a lo largo de los últimos once años tendió a ser declinante, arrojando valores a hoy inferiores a los de 2011, con la consecuente caída del ingreso per cápita llevando la pobreza a valores superiores al 40%.

Con un PBI estimado a octubre 2023 de U$S 419.291 Millones y una deuda que excede el 88% del PBI no parece aconsejable potenciar el endeudamiento, no solo por el costo que tendría, lo que haría más difícil eliminar el déficit, sino además para aprovechar el momento y la credibilidad actual para mostrar que como en todo hogar sano se es austero y se honran las deudas.

Con una caída del PBI del orden del 2% este año, con inflación superior al 150% anual con proyección creciente, el desarme de esta estructura dirigista debe ser inmediato, pero con la máxima inteligencia para evitar que un proceso desordenado y anárquico lleve al caos y al no cambio.

Se hace necesario generar la disrupción para que resulte en una evolución de lo inviable a lo viable, de lo ilógico a lo lógico. Si se logra respetar esto se podrá desregular la economía, desburocratizarla y transparentarla restituyendo la cultura occidental que nos reinserte en el mundo y nos devuelva el futuro perdido.

Esperemos que el buen Dios ilumine a nuestro Presidente para encontrar el camino adecuado.

 

*Presidente Sir Home SA.