miércoles 29 de junio de 2022

El rol de la publicidad

27-08-2021 23:55

Para el último Día del Padre, algunas feministas rezongaron por el consabido sexismo que hay en dar por sentado que al varón se le regala vino o whisky y a la mujer flores o batidoras. Un intento de transformar el consumismo en una suerte de escala de valores para la deconstrucción que contrasta con la falta de reflexiones críticas sobre el dispositivo publicitario, tan descontextuado en una sociedad en la que mitad de las personas no tiene ocasión de acceder a aquello que se insta a comprar. ¿Cómo se arribaría a un cambio de paradigma que supone paridad de género, inclusión, verdadera representatividad y cuidado del otro sin albergar al menos la ilusión de jaquear un poco más en serio al sistema dominante, del cual la publicidad es una de sus miles de patas? 

Juan, el papá de una amiga, bromeaba con que la abolición de la publicidad como formato abonaría a la salvación de la humanidad. “El dueño o gerente” de una empresa debía plantarse frente a un camarógrafo, dar su nombre y apellido y sintetizar, sin más, las virtudes de su mercancía de cara a los espectadores. Los recursos (por lo general inflados) que se destinan a hacer publicidades ficcionales debían redirigirse al cine. Como en ese tiempo yo soñaba con ser directora, estuve muy de acuerdo. Ahora, me gusta más ver películas que intentar hacerlas, pero sigo fantaseando con la vieja idea de un porvenir mejor. 

Allí, el rol de la publicidad como dispenser de modelos sociales y formas de vida a emular a través de un tarjetazo no existe.