martes 21 de septiembre de 2021
COLUMNISTAS
03-10-2020 03:43
03-10-2020 03:43

La necesidad de un plan integral

03-10-2020 03:43

El set de medidas anunciado por el Ministro Guzmán revela el objetivo particular de recuperar el nivel de reservas Internacionales en un contexto de exceso de demanda de dólares lo cual puede convertirse en una crisis profunda del sector externo y, a su vez, abrir las puertas hacia un crecimiento abrupto del nivel de precios. A diferencia de lo anunciado por el Banco Central durante septiembre con el enfoque sobre las restricciones de la demanda de divisas, ahora se busca incentivar la oferta de dólares de los agentes exportadores.

Los derechos de exportación de soja se modifican desde el 33% al 30% en el mes de octubre, pero a partir de noviembre aumentan nuevamente. Para los bienes finales del sector industrial disminuyen a 0%. Mientras que en el caso automotriz, la disminución al 0% en bienes finales es solo para las exportaciones extra Mercosur. Se intenta generar un esquema de incentivos para una mayor oferta de divisas.

Sin dudas, es fundamental que la perspectiva de la política económica se circunscriba sobre la asignación correcta de incentivos para los sectores exportadores, en el sentido de que se liquiden las exportaciones. De lo contrario, ese objetivo de expandir la oferta será de muy difícil cumplimiento.

Esos incentivos se deberían vincular con la disminución, en particular, de la incertidumbre cambiaria y con establecer, en general, un nivel de confianza mayor sobre la coyuntura económica de corto plazo. Si esto no ocurre, todos los instrumentos de gestión no son aptos para el objetivo. Un marco de menor incertidumbre es consecuencia de un programa coordinado de política monetaria y fiscal. La fuerte expansión monetaria para financiar la política de ingresos de emergencia del Ejecutivo no es un elemento de coordinación. Esto es lo que se debe observar como objeto a modificar.

La coordinación de las variables económicas, principalmente las vinculadas con los precios de la economía y el tipo de cambio, es central. Si las variables precio de la economía y el tipo de cambio no se establecen en una dinámica estable, las medidas económicas anunciadas respecto a generar una mayor oferta de dólares no tendrán el resultado esperado.

En perspectiva histórica, la resolución de crisis económicas generalmente se inician con el anuncio de un programa con reglas claras y coordinadas con el mayor alcance posible de los diversos sectores de actividad, acompañada de una perspectiva macro prudencial sobre los factores de vulnerabilidad, principalmente en el lado financiero. La coyuntura actual de fuertes presiones cambiarias, inflación incierta y fragilidad financiera del sector público, revelan la necesidad de un programa macroeconómico de esas características.

El Ministro Guzmán seguramente tiene estos aspectos en perspectiva, ya que el primer anuncio fue la modificación de la política monetaria hacia un nivel de tasa de interés de referencia más elevado, es decir, una política monetaria de sesgo contractivo a los efectos de estabilizar precios y tipo de cambio.

En ausencia de estabilización de variables nominales y de la recuperación económica, las dificultades reconocidas por el Ejecutivo se profundizarán. Es determinante que el camino sea un plan integral y sostenible que sea acompañado por una gestión política menos confrontativa, lo que se vería como un incentivo.

* Investigador del IAE Business School.

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