COLUMNISTAS
opinión

Macri, el mejor jefe de campaña de Riquelme

2023_12_09_riquelme_boca_agrupacionsoybostero_g
Bombo. Riquelme expresa el rechazo total a las SAD, el fin último de la estrategia de Macri. | AGRUPACION SOY BOSTERO

La mejor forma de hacer campaña a favor de Riquelme es dejarlo hablar a Macri. Eso lo sabían bien Duran Barba y Marcos Peña cuando lo tenían amaestrado para que hablara lo menos posible, solo con frases hechas (cosa que no le cuesta demasiado) y que gestione a partir de un ejército de trolls, el control de la Justicia, los medios de comunicación dominantes y el capital financiero. En el medio tuvo que gobernar y, por supuesto, perdió. Detalle menor, diría Magnetto. Porque su forma de mantenerse y volver al poder es hablar poco y controlar todo en las sombras, como está haciendo con la suspensión de las elecciones en Boca. Pero no pudo con su genio y Macri habló. Y dijo: “Riquelme ya es peor que Passarella” (cito textual la tapa de Olé del jueves). Es decir que la gestión que en cuatro años salió varias veces campeón nacional y llegó (a los tumbos, es verdad) a la final de la Copa Libertadores es peor que la del presidente que mandó a River al descenso…

Es difícil saber, al día de hoy, si habrá finalmente elecciones, en qué fecha y en qué términos, o si Macri, a través de la IGJ de su socio Milei, decide mandar a intervenir el club. Ni siquiera estoy en condiciones de afirmar que, en caso de haber elecciones, no terminen ganando Ibarra-Macri. Todo es incierto. Lo único que es claro es que cuando Macri habla, se convierte, de hecho, en el jefe de la campaña de Riquelme. Como sabemos, para Macri y Milei, allí donde hay una necesidad nace un negocio. Pues si yo fuera Riquelme, intentaría contratarlo como vocero. No creo que Macri acepte, pero igual haría el intento.

No obstante, no seamos ingenuos. Lo que está en discusión va más allá de Riquelme. Macri no solo quiere correr a Riquelme por una vendetta propia de la camorra calabresa, sino porque Riquelme expresa el rechazo total a la privatización de los clubes. Ese es el fin último de la estrategia de Macri. ¿Y qué posición tiene River? Gobernado por el dueño de un banco con perspectivas muy amigables con el macrismo, que tiene como imagen publicitaria al director técnico de la Selección argentina, su posición frente a las sociedades anónimas en el fútbol no está clara, es demasiado ambigua. Boca, el Boca presidido por Riquelme, es bien firme en su postura antiprivatizadora. Sacarse a Riquelme de encima es necesario para avanzar en esa línea.

Al pasar mencioné a Scaloni, que al final viajó al sorteo de la Copa América, pero rodeado de rumores de que después de ese certamen renunciaría a la Selección. ¿Será cierto? Sobre el tema hay una opacidad llamativa. ¿Por qué Scaloni dijo lo que dijo en la conferencia de prensa en el Maracaná después del partido contra Brasil? No lo sabemos. Hay, como decía recién, rumores. Versiones. Interpretaciones. Aunque tal vez no esté mal no sacar los trapitos al sol y mantener las discusiones en una zona de discreción. Pero esta Selección, por razones largas de explicar (y algunas inexplicables) encarna o encarnó algo que va más allá del fútbol. Protagonizó, por dar solo un ejemplo, el festejo popular más grande de la historia, más que cualquier acontecimiento político o de otro tipo. Sobre ese conflicto, el pueblo quiere saber de qué se trata.