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PANORAMA / g20 y los brics

¿Macridiplomacia diversa?

El Presidente buscó consensos de cara a la reunión del G20 y se reunió con sus pares de China, Rusia e India. La necesidad de dotar de horizontes distintos a su política exterior.

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Antesala. El encuentro en Sudáfrica tuvo la mira en la cita de noviembre del G20 en Buenos Aires. | afp

La reciente participación del presidente Macri en la reunión del grupo Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) es de suma importancia estatégica para la Argentina. En un contexto donde se venía apreciando una cierta tendencia a alinearse con los EE.UU., la decisión presidencial de acudir a esta cumbre de potencias emergentes, en su rol de organizador del G20, puede ser un indicador de una posible vuelta a la idea de diversificar nuestras relaciones.
En efecto, esta participación puede ser el reinicio de una verdadera y más equilibrada “macridiplomacia de horizontes diversos”, que busque desarrollar relacionamientos positivos y simultáneos con las potencias establecidas, las emergentes y el exterior próximo. Esto se da en un contexto donde el profesor Juan Gabriel Tokatlian observaba que “hemos virado hacia una política exterior cada vez más próxima a los EE.UU.”, y donde el profesor Roberto Russel afirmaba que había que salir “de la línea Uribe-Piñera-Aznar, una línea de derecha que procura políticas de ‘acquiescencia’ con EE.UU., sin entender los cambios en el mundo”.
Una descripción positiva de la reunión del grupo Brics podría mostrarla como un importante instrumento de cooperación Sur-Sur. Pero una visión más pragmática puede interpretar esta reunión como un instrumento que refleja, en palabras de Henry Kissinger, “un mundo en que China y Rusia desafían el orden mundial de los EE.UU., a menudo en complicidad”. Sin embargo, se da la paradoja de que el grupo Brics se reúne en momentos donde los propios EE.UU. redefinen su propia visión del orden mundial.
Dos grandes objetivos motivaron la asistencia de Macri a la reunión del Brics en Johannesburgo: buscar consensos para la agenda del G20, y fortalecer las relaciones bilaterales con tres potencias emergentes: China, India y Rusia. Vale resaltar que desde el punto de vista de la diplomacia presidencial, y a pesar de los “reproches” del presidente Putin, el haber concurrido a la reunión del Brics en Sudáfrica, y no haber concurrido al mundial de fútbol en Rusia, ha sido un signo de significativa madurez.
El proceso de buscar apoyo de las potencias emergentes para la agenda propuesta por la Argentina para el G20 parece haber sido exitoso. En palabras del sherpa argentino para el G20, Pedro Villagra Delgado: “El apoyo a la presidencia argentina y sus prioridades fue fuerte, lo que fue música para mis oídos”. Esto ocurre en un momento donde ejercer la presidencia del G20 es una tarea especialmente desafiante, dados los enfrentamientos de tipo comercial de los EE.UU. con China y Europa, y los de tipo ambiental de los EE.UU. con el resto del mundo. La Argentina busca posicionarse como un “honest broker” –mediador honesto– entre las potencias emergentes y establecidas, consciente de que no todo lo que escuche será melodioso.
Por su parte, los encuentros bilaterales también fueron positivos, aunque hayan tenido distintos niveles de profundidad, y en el caso de China y Rusia, se haya seguido con un proceso de recalibración de las relaciones, que implicó la revisión de proyectos comprometidos durante la era Kirchner.
La reunión con el líder chino, Xi Jinping fue seguramente la más intensa en contenido, a juzgar por lo reportado por la agencia oficial china Xinghua. En adición a afirmar que China trabajará con Argentina para resguardar el sistema multilateral de comercio, Xi manifestó que China apoya el esfuerzo argentino por lograr su estabilidad económica y financiera. Afirmó que ambas partes deberían avanzar en la construcción conjunta del Belt and Road –crítica iniciativa internacional china en infraestructura–, alineando sus importantes proyectos de desarrollo y expandiendo su coperación en economía y comercio, energía, minería y finanzas. Macri agradeció la ayuda otorgada por China ante las recientes dificultades financieras, y confirmó su compromiso en profundizar la asociación estratégica integral entre ambas naciones. Expresó el deseo de que ambas partes maximicen la cooperación en áreas como energía, manufacturas, aviación, inversiones, finanzas y turismo.
La reunión con el predidente ruso, Vladimir Putin, quizás haya sido la más superficial, a juzgar por lo reportado por la oficina de la presidencia rusa. En efecto, el presidente Macri pasó un tiempo substancial elogiando el desempeño del equipo ruso de fútbol y la organización de su copa del mundo. Luego se refirió al avance de las inversiones rusas en la industria ferroviaria en Argentina, y mencionó potenciales proyectos público-privados.
En el caso de la reunión con el primer ministro de la India, Narendra Modi, el diario Times of India informó que habían hablado de fortalecer las relaciones “especialmente en las áreas de comercio e inversiones, de agricultura y procesamiento de alimentos, y de productos farmacéuticos”. Por su parte, el prestigioso diario indio Business Standard seguía haciendo mención al apoyo que Argentina le había dado a la India en el G20 de Hangzhou en 2016, en su pedido de ingresar al exclusivo Nuclear Suppliers Group (grupo de proovedores de materiales nucleares).
A estas reuniones se agregaron otras dos actividades que parecen apoyar la implementación de una “macridiplomacia de horizontes diversos”. La primera fue el participar en el Brics Plus, donde estaban representados varios países africanos subsaharianos. La segunda ha sido el viaje posterior del canciller Faurie a Vietnam y Singapur, dos pilares de la potencia emergente que representa la Asean (Asociación de las Naciones del Sudeste Asiático, por su siglas en inglés).
Para consolidar y potenciar una “Macridiplomacia de horizontes diversos”, se presenta ahora el desafío de transformar estos contactos personales con líderes de potencias emergentes,
ya frecuentes y de muy alto nivel, en agendas de alta densidad y con un alto nivel de impacto en nuestro prestigio y desarrollo.

*Autor de Buscando consensos al fin del mundo: hacia una política exterior argentina con consensos (2015-2027).