¿Se puede aceptar lo inexplicable? Claro, no hay otra. Aunque dudando (salvo que Carta Abierta, como Rico, lo suponga jactancioso) De hacerlo, y no aceptar mi duda, darían pie a que se dijera que en 2011 los peronistas son gorilas. ¿Y no será que lo están empezando a ser? En lo que a mi respecta, nunca fui ni lo uno ni lo otro. Ni lo quiero ser. El propio Perón, en carta personal, despejó esa identidad. "Me gusta su libro porque está escrito a "cielo abierto" como usted dice, y por alguien que no es peronista ni gorila".
En ese Madrid (1965) él quiso saber porqué. Y se lo dije. Mi padre (socialista) me había mostrado la diferencia política existente entre el "alpargatas sí, libros sí" de Alfredo Palacios" y "Alpargatas sí, libros no" del primer peronismo. Y ya en 1955, al amenazar el almirante Rojas incendiar a cañonazos la Destilería de La Plata si Perón no se iba, me mostró otra. Vivíamos a 10 cuadras de los tanques de YPF y ante el utimátum, los vecinos llenaron con urgencia camionetas y motos, para huir a Magdalena, Bavio y más al sur. Mi padre dispuso quedarnos e instaba con sorna a los que eran peronistas a cambiar el rumbo, a tomar el camino contrario, a ir hacia Plaza de Mayo. "Deben ir "a dar la vida", no a bañarse a las playas..."
Sí que se puede aceptar lo inexplicable. Analizándolo. Y cierra. Primero, que como decía Don Francisco de Villegas y Quevedo, "Poderoso Caballero es Don Dinero" Pruebas al canto. Ganaron todos los oficialismos. Esto es, los que tenían las Cajas. Pues lo que en las Urnas se volcó es lo que de las Cajas salió. La cosecha de los opositores sin Caja fue de lástima. Daba alegría (pese a los chispazos que se produjeron en la tumba de Lenin) verlo a Altamira rojo de ternura ante el "milagro" (sic) que le proveyó Jorge Rial, burgués que si a algo se dedica a full es a la estupidización del proletariado.
De otro signo, la estrepitosa caída del árbol del Ego de la siempre admirable Carrió. El énfasis puesto en sus denuncias y el rechazo a concubinatos dudosos la llevaron a pasar la noche más triste de su vida política. A todas luces injusto si se comparan su curriculum con los prontuarios de algunos de los que recibieron mayor cantidad de votos. Muchos de los que la escucharon el martes se habrán arrepentido del apoyo negado.
Ya es tarde. Pero no tanto. "La mejor tiempista de nuestra política" como la califica Beatriz Sarlo, decidió pagar sus errores con un paso al costado y militando por los demás candidatos de su partido en la campaña hacia octubre.Si uno apuntara los"agujeros negros" que marcan los últimos oficiales 4 años se necesitaría el espacio de otra nota. Bronca, indigencia, inseguridad, prepotencia, ninguneos, clientilismo, etc. fueron barridos por una surrealista conjunción de factores entre los que se cuenta el todavía llamado "viento de cola" que ya comenzó a variar de dirección y de nombre. Pero al Gobierno no pareció importarle.
Tanto que armaron un tinglado a lo Tinelli y resultó. Dijeron "ésto es lo único que funciona" y se aplicó. De no haber existido el referente circense Tinelli, Boudou habría cambiado guitarra y tachas por ascenso al palco haciendo fulbito de rodilla tipo Messi o Maradona. Inventaron optimismo y derrocharon entusiasmo a lo loco. Braga Mendéndez señaló rumbo: surfear. No hacer pensar sino soñar. "Verán como le irá a Carrió por tomarse a Platón al pie de la letra", La Trampa del 14 fue impecable.
No quedó ratón ni ratoncito por cazar. La Gran Gata Negro Luto se dió un festín (lo cual no asegura que el 23 O la bandeja esté tan bien provista). Binner enloqueció y bailó "a lo Macri" a semanas del susto que le dió Del Sel y a minutos de ser barrido por Cristina en su Paraíso Social. El ex tiburón Duhalde debió aceptar que sus amadas mojarritas bonaerenses se inclinaran por otra carnada. Alicate de Narváez vió pincharse su linflada fantasía clintonista.
Rodriguez Saa lo vivió como binorma: perder en forma y ganarle a la presidenta de su partido en San Luis. Y el esforzado aunque frágil Ricardo Alfonsín reaccionó con salto de Hombre Araña hacia octubre a minutos no más de estrellarse como Superman.
Cosí e. E la nave va. Con el Circo que supimos conseguir.
Hasta la derrota siempre.