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Causa “Darío Cáceres”

Casado anticipó que pedirá la recusación del fiscal Senestrari

El concejal de Hacemos por Córdoba reivindica su condición de abogado del líder de la barra brava de Talleres, en una causa por tráfico y venta de drogas.

Diego Casado Abogado
EDIL Y LETRADO. El concejal Casado es el abogado del líder de ‘La Fiel’. “Estoy convencido de que estoy defendiendo a un inocente”, dice. | CEDOC PERFIL

“Periodista, Abogado, Notario, Peronista, Concejal de la Ciudad de Córdoba”. Así se presenta en sus redes sociales Diego Casado (41), el edil de Hacemos por Córdoba que días atrás asumió la defensa técnica de Darío Cáceres, el líder de ‘La Fiel’, en una causa por estupefacientes.

El barrabrava de Talleres fue imputado en el marco de un proceso que se tramita en el Juzgado Federal N°2, a cargo de Alejandro Sánchez Freytes. Se lo acusa de ser “organizador” en el tráfico y comercialización de 1.600 kilos de marihuana, que fueron incautados el 18 de febrero pasado en uno de los accesos a la capital cordobesa y que provenían de Corrientes.

Cáceres se presentó el miércoles último en el quinto piso del edificio de Tribunales del Parque Sarmiento, donde declaró durante dos horas. Allí quedó detenido y luego fue trasladado a la cárcel de Bouwer. El delito que se le imputa tiene una pena mínima de ocho años de prisión. “Estoy convencido de que estoy defendiendo a un inocente”, sostiene Casado.

A la defensiva

“Cáceres viajó a Brasil junto a su familia el 9 de febrero, o sea que se enteró de toda esta situación estando de vacaciones. A los pocos días, le allanaron la casa con resultado negativo. Él mismo me llamó por teléfono para preguntarme si lo podía defender y le dije que sí”, cuenta el letrado.

“Mi cliente se puso de inmediato a disposición y hasta declaró y contestó preguntas sin haber tenido acceso al expediente. No tiene nada que ocultar. Hace veinte años que es integrante de la hinchada de Talleres, pero nunca estuvo en algo raro. Ahí trata con todo tipo de personas, pero su rol es tratar de mantener la paz dentro de la tribuna”, argumenta.

Darío Cáceres La FielCÁCERES. El barra de Talleres fue imputado en una causa por drogas y está en la cárcel de Bouwer. En 2013 fue homenajeado en la Unicameral. FOTO: CEDOC PERFIL

“Se lo trata de incriminar por unas escuchas telefónicas en la que aparece hablando con varios de los otros imputados, a los que él admite conocer de la barra”, afirma Casado. “Son escuchas previas al clásico con Belgrano que se jugó el 7 de febrero, donde se habla de ‘el negocio’. Cáceres ya aclaró que el término alude a los estacionamientos, los ingresos, las entradas de protocolo, los colectivos y el tema de quién lleva ‘los trapos’ (banderas), todo lo que se mueve dentro de una hinchada”, explica.

-¿No pesaba sobre Cáceres una prohibición de ingreso a los estadios?

-En algún momento sí, pero esa medida se fue flexibilizando. Desde seguridad de Talleres entienden que Darío es una persona con la que se puede dialogar y un instrumento para mantener la paz en las tribunas.

De contragolpe  

Casado sabe que ser abogado de un barrabrava lo ha puesto en el centro de la escena, pero no le esquiva al bulto. “Mi actividad es noble y lícita. Soy especialista en derecho penal y defender a un acusado no es un hecho delictivo. Estudié muchos años para no ser un bruto, poder mantener a mi familia y no ser un esclavo o un arrastrado en la política”, sostiene.

“Mi profesión me permite tener independencia y libertad y estar muy lejos de las cosas de la política que no comparto”, señala. “Aquí hay muchos que hablan, pero pocos que hacen. Soy el único concejal que ofreció donar su sueldo durante la pandemia. Lo propuse y pasé a ser enemigo de todo el mundo. El año pasado no me quedé ni con un centavo y destiné la totalidad de mis ingresos de funcionario a la compra de un bus sanitario”, comenta.

“Invierto en la política, no vivo de la política. Me agrada estar cerca de la gente y ayudar, pero hay algunas mañas que no me gustan”, enfatiza. Sabe que muchos lo miran como ‘bicho raro’: “Algunos me tienen miedo, otros respeto y otros se juntan para ver cómo me matan políticamente, pero estoy tranquilo. Nunca metí la mano en la lata, los preocupados tienen que ser ellos”, puntualiza. “Si alguna vez me toca alejarme de la política me gustaría escribir un libro y fundar una ONG anticorrupción”, revela.

Sobre la denuncia contra el jefe de “La Fiel”, dice: “No soy quién para hablar de Cáceres desde la ética o la moral, pero una cosa es ser barra y otra es cometer un delito. Aquí se lo está discriminando y es un antecedente muy peligroso para las garantías constitucionales de cualquier ciudadano”. En ese sentido, Casado apunta hacia el fiscal Enrique Senestrari: “Vamos a pedir su recusación por falta de objetividad, ya que existe animosidad política. No hay elementos probatorios contra mi defendido y además se filtraron desde la investigación un montón de datos para inflar esta causa”.