viernes 23 de julio de 2021
CóRDOBA ACCIDENTES DE TRÁNSITO
13-06-2021 00:39

Entre la culpa, el dolo y el pedido de justicia

El caso Alan Amoedo renueva la discusión sobre la figura penal. Entre accidentes y crímenes viales, se reitera el reclamo de sanciones más duras.

13-06-2021 00:39

En Argentina, durante el 2020 murieron 4.986 personas en accidentes de tránsito; en Córdoba, la cifra es de 275 víctimas viales durante el año pasado, un promedio en el país de 14 muertes diarias. Claro que estos números del año pasado estuvieron atenuados por la pandemia y las restricciones de circulación. Así y todo, algunos especialistas califican a los accidentes de tránsito como una “catástrofe universal, una verdadera pandemia desde hace años”.
Pero más allá de las estadísticas, detrás de cada hecho hay una historia, el sufrimiento y la angustia de cada ser querido y, además del impacto inicial de la pérdida, en algunos aflora la necesidad de reclamar cambios y de pedir penas más duras.

Amoedo. El 17 de mayo pasado, Córdoba se conmovía por otro episodio en el que la mezcla de alcohol, imprudencia y exceso de velocidad generó una nueva tragedia vial. Alan Amoedo conducía un V W Vento y provocó la muerte de Sol Anahí Viñolo, de 29 años, y de Rodrigo Agustín Burgos, de 31. Una tercera víctima, Fernanda Guardia, permanece internada en el Hospital de Urgencias recuperándose de las secuelas del impacto.
Los exámenes en el momento del choque comprobaron que Amoedo tenía 2,07 de alcohol en sangre, casi cuatro veces más de lo permitido. El accidente se produjo un día de semana, a plena luz del día. Momentos antes de la tragedia, había subido imágenes a sus redes sociales mostrando botellas de cerveza en su auto.
Amoedo estuvo detenido 19 días, imputado por homicidio culposo agravado. El viernes pasado recuperó la libertad. La causa es investigada por el fiscal Tomás Casas.
Natalia Lescano es la mamá de Sol Viñolo, quien aún permanece entre el efecto de no entender que pasó, del dolor irreparable por la pérdida de su hija a quien califica cómo un “ser brillante”, de la sensación de injusticia, pero con la necesidad de luchar para que estos casos sean considerados con mayor gravedad por la Justicia.
Natalia apunta al procedimiento y a la rapidez del fiscal en dejar libre al conductor: “Como víctimas aún no hemos visto el expediente, el fiscal Tomás Casas se apresuró en darle la libertad, sin siquiera tener el expediente elevado para la consideración completa. O sea, sí tenía elementos suficientes para darle la libertad, pero no tiene elementos suficientes para escuchar a las víctimas. Fernanda Guardia, la única sobreviviente declaró el jueves y esa declaración aún no está incorporada, es decir el fiscal jamás la escuchó. Y eso es clave, escuchar a la víctima para saber el modo en el que procedió el accidente”.
Como abogada, Natalia se introduce inmediatamente en la discusión sobre la figura jurídica para tratar este tipo de hechos. Marca la diferencia entre Córdoba y el resto del país: “Hay antecedentes en otras partes del país— en Rosario, Corrientes o Buenos Aires— donde se han dado penas de prisión de hasta 16 años en casos similares. Acá en Córdoba eso no pasa. En el 2017 se agravó la figura porque ahora es de tres a seis años, pero siempre englobado técnicamente en la culpa, que es algo que tiene que ver con la negligencia, con la impericia, pero que no es lo mismo que el dolo. El Código Penal no contempla el dolo para este tipo de hechos viales. Pero la jurisprudencia del resto del país, los jueces del resto del país, están viendo y están considerando que la figura culposa ya no es suficiente para englobar determinadas conductas, como por ejemplo la conducta de Amoedo. Este es un caso típico para mí, que no puede ser englobado dentro de lo culposo, sino dentro de lo doloso. ¿Por qué? Porque todo lo que hizo antes, durante y después, transmite que hay una conducta dirigida a producir un daño, tuvo un enorme desprecio por la vida”.
Más allá de su caso particular, Natalia entiende que es momento de cambiar la legislación, de imponer penas más duras y de no considerar estos hechos como simples accidentes: “La figura de culposo para este tipo de hecho es equivocada. Estos no son accidentes de tránsito, son crímenes viales y los crímenes viales tienen que ser tratados como tales, porque tampoco le sirve a la sociedad la impunidad”.
En ese sentido apunta como una muy mala señal que en los tribunales de Córdoba no haya antecedentes sobre la aplicación del dolo eventual: “El precedente de considerar estos hechos como culposos, es una jurisprudencia sentada por el Tribunal Superior de Justicia y los tribunales menores le tienen miedo al TSJ y no hacen nada en su contra. Jueces y fiscales no son capaces de cambiar una jurisprudencia nunca en su vida, de tener un criterio diferente. Es lamentable, tristísimo, pero esa es la realidad en Córdoba. Es injusto que si en el resto del país hay condena de 12 años, por qué en Córdoba seguimos teniendo condenas irrisorias”.
Mientras transita su desconsuelo por la pérdida de Sol, Natalia no se resigna y aunque parezca una quimera, cree que puede encontrar algo de justicia en una condena efectiva para Amoedo: “A esta altura, tener justicia pasaría porque Amoedo esté preso y que tenga una condena efectiva y que sea por dolo, eso sería lo más justo. Sabiendo ya que a los familiares nadie nos va a devolver a nuestros hijos. Lo único que queda es el sentimiento de un poco de justicia, porque este tipo sigue siendo un peligro para la sociedad. Con 19 días que estuvo detenido, él ahora sigue tomando mate en su casa, y Sol que tenía una vida brillante por delante, está muerta. Entonces por lo menos que esté preso 10 años, eso sería un poco de justicia. En un país civilizado, estaría preso 10 años, por lo menos antes de salir a tomar mates con su familia”.

El reclamo y el relato de más víctimas. 
La denominada tragedia de Los Cóndores ocurrió el 8 de noviembre del 2008 en la ruta 36, en una picada que venían corriendo dos automóviles y provocaron la muerte de cuatro jóvenes. Los responsables fueron condenados a prisión efectiva por homicidio culposo. Matías Bossio recibió una condena de cuatro años y nueve meses de prisión y Gustavo Paredes de cuatro años. En ese juicio, el fiscal solicitó penas de 10 y 8 años de prisión para Bossio y Paredes, considerando un homicidio simple por dolo eventual, pero no fue considerado.
Gianna Trecco tenía 16 años y fue una de las víctimas de aquel hecho, su mamá Griselda Barberis se convirtió en una referente de las víctimas en accidentes de tránsito.
“Pedimos que fuera una carátula de homicidio simple con dolo. La mayoría de los hechos viales que hemos tenido, en su mayoría, son homicidios simples. Uno sabe la responsabilidad que tiene cuando sube a un vehículo. En nuestro caso tuvimos carrera, alta velocidad y alcohol, todo junto. Luchamos hasta el final e intentamos que nuestra causa hiciera ese cambio de carátula. Yo busqué que se recompensara el alma de nuestros hijos que se fueron”, dice Griselda.
Viviam Perrone es una de las referentes históricas y cofundadora de Madres del Dolor. Su hijo Kevin Sedano, de 14 años, perdió la vida al ser atropellado el 1 de mayo del 2002, en la localidad bonaerense de Vicente López. A partir de ese momento, Viviam comenzó una larga lucha para pedir justicia por su hijo: “En la Argentina seguimos con el debate de cómo caratular los hechos viales, cuando hay exceso de velocidad, alcohol y distracción. En varios casos los jueces ya lo caratularon como homicidio simple con dolo. Lamentablemente hay otros casos donde hay más de un agravante y lo siguen considerando homicidio culposo, los jueces deberían entender que si hay velocidad, hay alcohol y más en este caso como el de Córdoba en el que hubo dos muertes, debería estar caratulada como homicidio simple con dolo y quien asesinó a esas dos personas debería estar preso. Las leyes no son claras y cada uno hace lo que quiere. Los diputados y senadores están sin tratar el proyecto de ley vial, que sigue siendo la principal causa de muerte entre los jóvenes de nuestro país”, reclama.

MARCELO HIDALGO, FISCAL DE CÁMARA: “No son accidentes, son crímenes viales”
“El Código Penal de la Nación se reformó en 2017 en lo que se llama delito contra las personas y en el artículo 84 bis se agrega un párrafo que dice que la pena será de tres a seis años si se da alguna de las circunstancias, siempre en accidentes de tránsito y el conductor se diera a la fuga, no intentase socorrer a la víctima, siempre y cuando no incurriera en la conducta del abandono de persona, o esté bajo los efectos de un estupefaciente o con un nivel de alcoholemia igual es superior a 500 miligramos o conduciendo con exceso de velocidad”, explica el fiscal de Cámara Marcelo Hidalgo, y se pregunta, retóricamente: “¿Qué dijo el Código Penal en 2017? Que para estos casos la pena de prisión va de tres a seis años, si la pena que se le aplica es de tres años, puede ser efectiva o condicional, pero de tres años y un día ya pasó a ser efectiva. Entonces, así es como se han solucionado hoy estas situaciones que eran escabrosas y en estos hechos, que yo no le llamo más tragedias viales sino que son crímenes viales, para mí son crímenes viales”, concluye.
Al ejemplificar con el caso de Alan Amoedo, el fiscal agrega que “además ocasiona dos muertes y teniendo en cuenta las circunstancias anteriores y posteriores en la cual está alcoholizado, sacándose fotos y subiéndolas a Facebook haciendo alarde, esa conducta está especialmente prohibida. Claramente su accionar lo puede llevar a la pena más cercana al máximo”. En una valoración más amplia, considera que debería ser parte de la política criminal del Ministerio Público Fiscal: “Una directriz clara y concreta en la que, para este tipo de casos, salvo que haya una circunstancia que indique lo contrario, se planteen penas efectivas superiores a los tres años”. Al respecto agrega: ““Me daría satisfacción que la persona que va a llevar el caso y que debería empezar a denominarse ‘Estado de la Provincia de Córdoba versus Amoedo’ porque, según su criterio, hoy “la gran mayoría de los crímenes viales están vinculados con violaciones de normas de tránsito, exceso de velocidad, alcohol y drogas y debería ponerse la mirada en esto que la sociedad está reclamando. No es un reclamo insensato, está la ley y además de estar en la ley está en todos los indicadores de siniestralidad vial”.

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