martes 28 de junio de 2022
CóRDOBA Cocaína adulterada

La legalización de las drogas divide opiniones

La tragedia ocurrida en provincia de Buenos Aires reavivó el debate sobre el tema. El médico y funcionario Darío Gigena Parker y el sacerdote Mariano Oberlín analizan escenarios en torno a esta problemática.

06-02-2022 00:52

El caso de la cocaína adulterada que ya causó la muerte de 24 personas y la internación de más de 80, algunos de los cuales aún permanecen en grave estado, generó conmoción en el país y volvió a poner en el tapete el tema de las adicciones, la venta de drogas y también reavivó el debate acerca de legalizar la comercialización de estupefacientes.

Córdoba no es ajena a la problemática de las adicciones y día tras día son cientos de familias las que deben afrontar las consecuencias de este flagelo.

PERFIL CÓRDOBA dialogó con referentes en la materia que se mostraron preocupados por la situación que se generó en el barrio de emergencia Puerta 8, ubicado en el partido de Tres de Febrero (Buenos Aires).

Darío Gigena Parker es secretario de Prevención y asistencia de las adicciones del Gobierno de la Provincia. Además, es médico psiquiatra con un Magister en Drogadependencia de la UNC.

Para el especialista todo lo vivido en los últimos días “hizo visible para el gran público la realidad que viven muchas personas y al mismo tiempo generó un alerta ante la aparición de esta droga con la que se cortó la cocaína que es el fentanilo”, señaló el especialista. Y amplió: “El fentanilo es un opiáceo sintético de alta potencia y rápido efecto que se hizo para anestesiar a pacientes. Estaba circunscripto al uso hospitalario: ni siquiera en una farmacia se puede comprar con prescripción médica. Por el momento no está en los reportes del circuito legal ni tampoco en el ilegal”, agregó.

Gigena Parker 06-02—¿Con qué sustancias se suele ‘cortar’ la droga aquí en Córdoba?

—Respecto a la cocaína que se incauta y que luego se analizan las sustancias de corte, indican que suele venir siempre estirada con componentes inactivos que simulan el aspecto de la cocaína: fécula de maíz, aspirinas, las cuales no tienen efectos farmacológicos. También se usan anestésicos locales, los cuales son mucho más baratos que la cocaína como materia prima. La cocaína tiene que atravesar un circuito de tráfico mayor, en cambio estas sustancias de corte se consiguen más fácilmente. Algunos consumidores que suelen probarla para saber si es pura, si “es buena”, se la ponen en el carrillo de la boca: si sienten un afecto anestésico la consideran de buena calidad. En algunos casos también se utiliza la estrignina, que es un famoso veneno de ratas, generado de la semilla de la nuez vómica, que viene de la India. La estrignina produce un efecto anestésico, es un polvo local que utilizadas en bajas dosis no produce un efecto letal.

—¿Qué efectos puede generar el ingreso del fentanilo al país?

—El fentanilo se produce en México, Colombia y en Afganistán. Esperemos que no ingrese al país. En el mercado del narcotráfico, Argentina estuvo históricamente libre de la presencia de opiáceos. Aquí no hemos tenido heroína, es una realidad. Si ingresa el fentanilo a través del mercado negro, va a ser un cambio significativo y va a generar un cambio en el sistema de salud en sí. No es infrecuente que sucedan casos como lo ocurrido en Buenos Aires, es algo verdaderamente común. El sistema tiene que prepararse para un escenario distinto. Se usa un antídoto, nalosona, que es un antagonista opiáceo usado para revertir los efectos de las intoxicaciones agudas.

—¿Qué postura tiene frente a los planteos de legalización de la cocaína como herramienta de control?

— Cualquier regulación que pase a las políticas públicas debe ser medido tanto en su impacto como sus resultados, para luego implementarla o no. La legalización de la cocaína implica que una empresa, un laboratorio o el Estado produzcan cocaína para vender o regalarle al usuario. Eso no existe en ningún país del mundo por la toxicidad de la droga. En el caso de la cocaína, no estoy de acuerdo en la legalización. En el caso de los opiáceos, lógicamente uno de los enfoques es la terapia de sustitución donde se le da otro opiáceo. La legalización en marihuana generó en Uruguay un aumento en el consumo. La gente considera que si es legal no es malo y eso se reflejó en un aumento en el consumo, por lo que debe ser un tema debatido profundamente.

 

 

Mariano Oberlín 06-02

Oberlín: “La guerra contra las drogas se ha perdido”

El sacerdote Mariano Oberlín conoce el tema de las adicciones de cerca. Desde hace varios años en su parroquia, ayuda a cientos de jóvenes que luchan por escapar de la droga.

En diálogo con PERFIL CÓRDOBA, Oberlín expresó sus sentimientos en torno a la tragedia ocurrida en Puerta 8: “Me sorprende que esto no haya pasado antes. La droga que se vende en los sectores más vulnerables es toda adulterada. Muchas veces le meten cosas inocuas pero otras no. A veces la estiran tanto que ya no llega ni siquiera al umbral del efecto y para que parezca que ‘pega’ le saben poner, según dicen los chicos, Raid o veneno para ratas, para que cuando la aspiran pegue fuerte”, contó el religioso. “La gente que hace estas cosas no tiene idea de química básica por lo que, si están poniendo Raid es una bomba de tiempo. Ahora llamó la atención por la magnitud, pero si se hiciera un estudio retroactivo encontrarían componente venenoso, solo que en otra oportunidad tal vez no se dio de manera tan masiva. Tal vez en otra oportunidad se murió algún pibe en la calle y nadie le da mucha trascendencia”

—Tres jóvenes volvieron a consumir tras haber estado internados. ¿Es una muestra del flagelo que representan las adicciones?

—Eso es común. Hay chicos que están al borde de la muerte, salen de esa situación y vuelven a consumir. Es lo más habitual. Lo que genera la droga es una adicción, está la voluntad muy reprimida y no hay situación de libertad. La persona no está en completo uso de la libertad: la adicción quiebra la voluntad, es más que esperable que pueda volver a consumir.

—¿Tiene una postura respecto a la legalización de la venta de estupefacientes?

—No tengo una postura respecto a si conviene o no. Lo que sí puedo decir es que así como estamos no se puede seguir. Hay que tomar cartas en el asunto, hacer algo de manera urgente. Creo que la legalización es un planteo más que tiene que estar en esa discusión. La guerra contra la droga no está teniendo un efecto positivo. No está funcionando. La guerra contra la droga se ha perdido. No sé cuál es el camino, lo que sí creo es que hay argumentos interesantes para escuchar y para poner sobre la mesa de debate sobre un tema que requiere medidas profundas.

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