lunes 06 de febrero de 2023
CóRDOBA FLORENCIA WEHBE

"Me encontré como directora y quiero seguir dirigiendo"

La cineasta cordobesa estrenó en diciembre ‘Paula’, su segundo largometraje. El film se exhibió en festivales de Italia, Moscú y Chicago, entre otros, y estuvo en salas comerciales de Córdoba durante dos semanas. Mientras se afianza en el rol de la dirección, Wehbe trabaja en proyectos que incluyen dos ficciones, un documental y la coproducción minoritaria en un film que tendrá como protagonista a Camila Sosa Villada.

22-01-2023 00:35

Florencia Wehbe (34) nació en Río Cuarto y llegó a Córdoba Capital a estudiar cine –carrera que hasta entonces no sabía que existía– en La Metro.

A lo largo de su trayectoria, trabajó como directora de arte en películas como ‘El espacio entre los dos’ (2012), ‘Adagio’ (2015), ‘Instrucciones para flotar a un muerto’ (2016) y ‘Los Hipócritas’ (2018). Además, fue asistente de dirección en ‘Primero enero’ y ‘Mochila de plomo’, largometraje en el que también participó como guionista.

Su ópera prima, ‘Mañana tal vez’, fue seleccionada por el Bafici 2020. Actualmente trabaja como asistente de arte en la película ‘Una casa con dos perros’, de Matías Ferreyra y se entusiasma con nuevos proyectos de cara a este 2023.

–¿Cómo le fue a ‘Paula’ en su recorrido por festivales?
–Muy bien. El recorrido fue bastante sorpresivo. Una a veces tiene cierta expectativa sobre los festivales y hay algunos a los que apunta. Y con ‘Paula’ fue sorpresivo, porque fuimos a festivales a los que nunca habíamos ido o que no conocíamos. Fue muy alentador poder ampliar un poco la mirada.

—¿En qué festivales participó el largometraje?
—Estuvo en el Festival de Cine de Giffoni (Italia), en el Festival Latinoamericano de Roma, en Moscú, Sarajevo y en un Festival de Cine Juvenil en Chicago. También en Huelva, donde ganamos el Colón de Plata. Ahora va a estar en Luxemburgo y en Bulgaria. Estuvo también en el Bafici (Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente) y estoy esperando este año poder estar en más festivales latinoamericanos.

—¿Por qué recorrió tantos lugares en Europa y no así en Latinoamérica?
—En realidad es una cuestión estratégica, porque al ser latinoamericanos podemos presentarnos siempre a competencias en esta región. Al no ser europeos muchas veces te exigen que la película sea un estreno europeo, o del país, o mundial. Al ser latinoamericanos es mucho más amable en el sentido de que pueden tomar igual a la película por ser de la misma región. Normalmente se va siempre a países de otros continentes y luego se sigue por el continente propio.

—¿Cómo le fue a ‘Paula’ en las salas?
—Súper bien. Nos sorprendió porque estrenamos muy cerca de las fiestas pero la película gustó mucho y estuvo dos semanas en los cines, lo que en Córdoba es un montón. Y tres semanas en el Gaumont (Buenos Aires) lo que en este país en el que, lamentablemente, no vemos nuestro propio cine, es mucho. Ahora estamos esperando que abran las grillas de los cines club y los Espacios Incaa para empezar ese recorrido en marzo.

—‘Paula’ cuenta la historia de una adolescente que debe enfrentarse a los estereotipos de belleza, ¿desde qué lugar elegiste contar su historia?
—Es más fácil para mí decirte el lugar desde el que no quería contarla. No quería contar la historia desde la enfermedad, desde la bulimia y la anorexia, sino contar ese momento medio inexacto o subliminal en el que nos enseñan a odiar nuestro cuerpo y que claramente es algo que aprendemos a lo largo de la vida desde muy jóvenes –cada vez más jóvenes– y que nos concierne sobre todo a las mujeres. Hay un montón de cosas de nuestra vida de las que sí nos acordamos: nuestra iniciación sexual, el primer beso, el primer día de escuela. Hay días en la vida que nos marcan, pero no hay un día en el que nos sentaron y nos dijeron: a partir de hoy odiarás tu cuerpo, eso no ocurre, es una construcción social, muy perversa y muy cruel porque no es algo que hagamos de manera consciente, por lo tanto termina siendo más peligroso porque nadie nos deja elegir.

—¿Por qué elegiste esta temática?
—‘Paula’ surge de una necesidad personal de contar un poco mis roces con los trastornos alimenticios y cómo eso no acaba nunca, porque esos fantasmas te acompañan a lo largo de toda tu vida. Pero me pasó que empecé a compartir el guión con colegas y amigos y me encontré con que la temática me excedía ampliamente y es un tema muy necesario de hablar. A todas las personas a las que les mostré el guión les tocaba de alguna manera personal.

—¿Hay mucho de vos en la protagonista?
—Sí, pero también hay mucho de todas porque esto creció tanto que en un comienzo yo había ambientado la película en los 2000, que fue la etapa de mi adolescencia, y me di cuenta que era un error, que había que hacerlo actual porque no era un problema del 2000. Me pareció que era una cuestión de responsabilidad social contarla en el presente. Entonces, tuve que despojarme mucho de lo íntimo porque yo no soy una adolescente de esta época, no sé cómo es vivir con redes sociales, cómo eso influye en las pibas de hoy. Y todo eso fue un aprendizaje enorme. Y fuimos construyendo el sentido entre todos.

—‘Mañana tal vez’ fue tu ópera prima, ¿cuál fue la génesis de esa historia?
—El puntapié de ‘Mañana tal vez’ era filmar una película. Se venía ‘Paula’, que ya tenía interés declarado de Incaa y me vi en la necesidad de ponerme a dirigir porque si bien tenía experiencia trabajando en el área de dirección, no tenía experiencia dirigiendo. Y mis productores, amigos y socios me propusieron que escribiera una historia sencilla y la dirigiera. A mí el cine político me gusta mucho y surgió la idea de contar cómo diferentes generaciones nos vemos obligadas a convivir bajo ciertas ideologías iguales que, vistas generacionalmente, chocan. Con mi papá me pasaba mucho eso, pensar igual pero terminar discutiendo. Pero claro, su mirada era la de una persona harta, cansada y desilusionada y con una carga emocional que yo a mis 20 años no tenía. Entonces la idea era contar ese choque generacional.

—Volviendo a ‘Paula’, ¿cómo estuvo conformado el elenco?
—Fue una coproducción con Italia. El equipo fue todo cordobés, tuvimos más del 50 por ciento del equipo femenino, lo que me llena de orgullo. A las actrices las elegimos en un casting muy difícil porque eran todas muy buenas. Y los italianos se sumaron en la parte de posproducción haciendo música, motion graphics y color.

—¿Cómo financiaron la película?
—Con el Incaa. Del Polo Audiovisual recibimos un dinero, pero luego que terminamos la película, con lo cual eso nos sirvió para afrontar algunos gastos que nos habían quedado pendientes. Además, ganamos un fondo regional italiano y un incentivo para las películas que se frenaron por el Covid. 

—¿Cómo ves la industria local?
—Creo que es muy pequeña y lamentablemente está concentrada en Córdoba Capital, pero también que es una industria en potencia y que de a poco se está asentando. Yo noto cada vez menos reticencia para ayudarnos a filmar. Antes cortabas una calle para filmar una película y todo el mundo se enojaba, ahora la gente se entusiasma porque saben que hacemos películas y que estamos trabajando. Entonces hay una mejor recepción de nuestro trabajo en la ciudad.

—¿Y con respecto a los fondos de fomento?
—En Córdoba tenemos al Polo Audiovisual que ha sido pionero y modelo para otras provincias. Mendoza, Jujuy, Entre Ríos y Santa Fe han tomado esta idea y eso me parece maravilloso, pero estaría bueno que funcione un poco más dinámicamente porque cuando uno empieza a filmar los tiempos apremian. De todos modos, creo que al Polo hay que cuidarlo porque los gobiernos pasan y las entidades y las leyes quedan.

—De todas las áreas del cine, ¿cuál es la que más disfrutás?
—Estoy justo en una transición. Lo que más disfruté siempre fue la dirección de arte, sigo trabajando en esa área mucho más que en dirección, pero me encontré como directora y quiero seguir dirigiendo. Me pareció re difícil pero me dio mucha satisfacción. Es algo a lo que no me atreví durante mucho tiempo. Pero la dirección de arte me gusta mucho también.

—Dirigir supone mucha responsabilidad, ¿no?
–Sí, pero se aprende un montón también. Soy una persona muy exigente conmigo y con la dirección me pasó que toda esa exigencia que tengo la pude ir controlando. Pienso que hago lo que me gusta y trato de desdramatizar y tomar conciencia del lugar que ocupo: esto es un trabajo artístico y lo importante al final del camino es contar lo que queríamos contar, aunque hubiese podido salir mejor. 

—¿Siempre quisiste ser cineasta?
—No, primero soñaba con ser veterinaria porque amo a los animales. Pero soy muy fóbica a las agujas así que me resigné. Luego quise estudiar Biología, para hacer investigación. Pero siempre se me dio mucho por las artes en general y cuando llegué a sexto año me enteré que existía una carrera que era Cine. Entonces me vine a Córdoba a estudiar en La Metro. Hice arte durante toda la carrera hasta la tesis, que me tocó dirigirla y me gustó, me sentí cómoda en el rol. Escribí ‘Paula’ y todo se fue dando. Hoy estoy enamoradísima de la dirección.

—¿Cuáles son tus planes para 2023?
—Estoy en la etapa final de desarrollo de un documental que voy a dirigir, estoy escribiendo dos guiones nuevos de ficción y sigo en la productora Bombilla Cine, con la que vamos a filmar en marzo una parte de la película de Camila Sosa Villada (ver más abajo). Y a mitad de año vamos a filmar la tercera película de Darío Mascambroni, que también la producimos nosotros.

Pelicula Paula

PAULA. La película es una coproducción entre la cordobesa Bombilla Cine e Italia The Piranesi Experience y aborda la construcción de los estereotipos femeninos de belleza.
 

Tesis sobre una domesticación
En diciembre pasado, la productora mexicana La corriente del Golfo (de Gael García Bernal y Diego Luna) anunció que llevaría a la pantalla grande la novela ‘Tesis sobre una domesticación’, de Camila Sosa Villada. Desde la productora señalaban que la adaptación al cine estaría a cargo de Sosa Villada, Laura Huberman y Javier Van de Couter (quien dirigió ‘Mía’, película que tuvo a la escritora y actriz como protagonista).
Esta producción contará con Bombilla Cine como la pata local. “Parte de la película se filmará en Córdoba y otra en Buenos Aires. Nosotros somos los coproductores minoritarios”, dice Wehbe.


Ficciones
La cineasta trabaja también en dos guiones de ficción: “Uno es sobre abuso policial en un pueblo en Entre Ríos y el otro es sobre una mujer que enviuda y empieza a tener una relación esotérica con el fantasma de su marido, pero ella está negada a creer que después de la muerte hay algo más”, resume Wehbe.
 

‘Yo creo’, un documental
Entre los proyectos de Florencia Wehbe de cara al 2023, se cuenta ‘Yo creo’, un documental que relata la historia de María Belén Ochoa, una mujer trans que vive en un pueblo del sur de Río Cuarto. “Ella fue la primera travesti en adoptar en Argentina y en Latinoamérica. Tiene una virgen de la Rosa Mística que llora sangre y le vaticina cosas en sus sueños. Esta virgen le vaticinó, entre otras cosas, que ella algún día iba a ser mamá de dos niños y luego de 10 años lo logró.
—¿En qué etapa está?
—Ya estamos en la etapa final de desarrollo. En marzo lo presentaremos al Incaa para poder filmar a fin de año o principios del que viene.

Pelicula Mañana tal vez

MAÑANA TAL VEZ. Un malhumorado compositor de música clásica jubilado que padece el menosprecio habitual que tiene la sociedad para con las personas de su edad recibe la visita de su nieta. Esta intromisión en su vida lo hará ver las cosas desde otra perspectiva y renovar su fe en la sociedad.

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