martes 24 de mayo de 2022
CóRDOBA EL HUMOR AL PODER
17-04-2022 00:46

Una inflación que desinfla

17-04-2022 00:46

Mientras en la película “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos”, una pareja de novios que se está separando decide someterse a un tratamiento para borrarse de su memoria el uno al otro, en Argentina venimos practicando desde hace años el mismo procedimiento sin necesidad de apelar a ninguna ayuda científica. Que dos décadas después de la crisis de 2001 se recurra a la opinión de Domingo Cavallo y José Luis Machinea para analizar la escalada inflacionaria, es como pedirle al Loco de la Motosierra que nos venga a podar la ligustrina. De la misma manera que creer que el acuerdo con el FMI no implicará ningún ajuste económico es como suponer que el nuevo pitbull del vecino trabará una tierna amistad con nuestro caniche toy.

Para quienes padecemos el gravísimo problema de no ser desmemoriados, una inflación de “apenas” el 6,7 por ciento mensual es tan sólo un tincazo en la oreja comparada con el cross a la mandíbula que nos aplicó el índice de mayo de 1989, con aquel 764 por ciento que nos puso en la historia universal al lado de la República de Weimar. Si hasta Venezuela nos mira con envidia, desde el ínfimo 1,4 por ciento que se registró allí en marzo, porcentaje al que los remarcadores argentinos superaron en menos de una semana de trabajo a conciencia. Tan arduo ha sido su empeño, que casi no han dejado precio sin actualizar, yendo de góndola en góndola a la velocidad de “Fideo” Di María.

En tanto los supermercados se convierten así en una especie de tren fantasma al que nos vemos obligados a subir para procurarnos la subsistencia, la opinión pública se encuentra sumamente preocupada… por el nacimiento del hijo del presidente Alberto Fernández. O por el triunfo de Mica Viciconte en Masterchef, conseguido gracias a un “ingrediente” especial: la presencia en el estudio de las hijas de Nicole Neumann y Fabián Cubero. Quizás frente a la imposibilidad de cocinarnos otra cosa que no sea un puchero de caracú, al menos nos regocija la vista observar cómo otros preparan manjares inalcanzables para nuestro poder adquisitivo, como una milanesa napolitana o un muslito de pollo gratinado.

En otros tiempos, una situación tan crítica como la que atravesamos hubiese ameritado una serie de movilizaciones de protesta, pero lo que se observa ahora son muchas protestas contra las movilizaciones. Quienes reclaman en la calle pidiendo trabajo, son repudiados porque “molestan el tránsito”; y, para algunos, los que denuncian inminentes recortes al financiamiento de la producción audiovisual merecen ser reprimidos por tratarse de “ñoquis”. Con idéntico criterio, se tendría que abolir las caravanas de autos de los casamientos  y se deberían cerrar todas las fábricas de pastas, no sin antes requisarles la masa y ablandarla a cachiporrazos.

Muy atentos a este panorama, en el radicalismo siguen enfrascados en si hay que sancionar o no a Orlando Arduh, en el peronismo continúan peleándose para reproducirse, en la izquierda continúan peleándose para dividirse y en el PRO piensan en convocar a ornitólogos para ver si se amigan los halcones con las palomas. Obviamente, todos esos movimientos benefician a Javier Milei, quien ya no oculta que aspira a postularse para desempeñar el gobierno en ese estado al que dice detestar, más o menos como si el “Muñeco” Gallardo se propusiera como director técnico de Boca o como si Vladimir Putin fuese nominado para el Premio Nobel de la Paz (aunque, teniendo en cuenta que en su momento se lo dieron a Barack Obama, tal vez el líder ruso no sea un mal candidato).

A juzgar por la condición cada vez más precaria de los asalariados, podría pensarse que desde el sindicalismo vendría  a surgir una fuerza revitalizadora que defienda esos derechos en riesgo. Pero la noticia de que quienes acordarían la normalización de la CGT Córdoba serían José Pihen y Rubén Daniele, no alienta el “rejuvenicimiento” de las esperanzas. Por más que las canas hayan vuelto a ponerse de moda y que estos gremialistas aleguen en su favor que son más jóvenes que los Rolling Stones, sus mandatos se han extendido tanto que el acta de asunción de sus cargos bien podría haber sido redactada mediante jeroglíficos en antiguos papiros importados del Valle del Nilo.

(*) Sommelier de la política

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