sábado 03 de diciembre de 2022
CULTURA Cultura inútil

Rebelión en la granja

16-10-2022 03:04

El mes pasado hubo una gran cobertura mediática con relación a una granja destinada a la rehabilitación de jóvenes adictos a las drogas que (paradójicamente) no contaba con habilitación y cuyos operadores fueron acusados de supuesta explotación laboral y reducción a la servidumbre de los internados.

Aunque muchos no sabían de la existencia de este tipo de establecimientos, es interesante observar que lugares similares ya existían en los Estados Unidos en los años 50 y fueron reflejados en la película Juventud indomable, de Howard W. Koch, rodada en 1957. La trama del film se inicia cuando dos hermanas (Mamie Van Doren y Lori Nelson) que viajan a dedo a Los Ángeles para probar suerte como cantantes y bailarinas son sorprendidas por un patrullero policial mientras se están bañando desnudas en una laguna y son arrestadas. Al ser sentenciadas por vagancia a treinta días de prisión, la jueza les propone la alternativa de trabajar durante ese período en una granja de la que ella es propietaria, y ellas eligen esa opción. Cuando llegan allí, el que regentea la granja obliga a todos los internados a trabajar de sol a sol en la cosecha del algodón, y eso les provoca insolaciones y lastimaduras en las manos. En los momentos de solaz, la población de “jóvenes descarriados” se entretiene en un galpón cantando y bailando rock and roll, un ritmo que había nacido solo tres años antes y que inmediatamente se popularizó en todo el mundo. Mamie Van Doren, que había tenido pequeños papeles, al ser la protagonista y la primera actriz que cantó rock and roll en el cine, consolidó su fama en personajes más importantes, y hasta fue contratada para participar en la película argentina Una americana en Buenos Aires y para una presentación en el programa Sábados circulares de Mancera.

La vida en la granja-prisión se altera cuando una chica que estaba embarazada sufre una hemorragia y fallece en un hospital, y los internados se amotinan. El hijo de la jueza descubre los sometimientos cometidos por el administrador y su intención de contratar mano de obra barata de mexicanos que ingresarían a los Estados Unidos con permisos falsos, y al detectar esas maniobras delictivas convence a su madre de procesarlo y así limpiar la imagen del establecimiento.

La película fue condenada por la Legión Católica de la Decencia por la escena de desnudo y por la ropa ajustada que usaba la protagonista, que resaltaba su silueta, pero esa objeción solo sirvió para aumentar el interés del público y para que se incrementara la recaudación.