Aunque el público visitante no pueda ir a los estadios del fútbol durante este fin de semana, la violencia siempre parece hacerse espacio para una visita a las canchas. Los socios y abonados de los clubes locales, únicos privilegiados que actualmente pueden presenciar en persona el espectáculo de un partido de fútbol, parecen más preocupados por insultar que por disfrutar de su imprevista soledad en las tribunas.
La decisión de AFA de prohibir la presencia de público visitante en los estadios ya fue estrenada en algunos partidos de las distintas categorías de nuestro fútbol y los resultados no fueron los mejores.
Basta con detenerse en lo que pasó en el partido que inauguró la medida de la entidad que dirige Julio Humberto Grondona, para empezar a formarse una idea del complejo panorama que enfrenta el fútbol argentino. No se trata tan sólo de barrabravas ya a esta altura conocidos por todos. La violencia está instalada en los distintos sectores del estadio.
Eduardo Ramenzoni, periodista de TyC Sports, denunciaba el viernes durante la emisión del programa Estudio Fútbol, las agresiones que había sufrido el “Turco” Antonio Mohamed, técnico de Huracán de Parque Patricios, durante el partido que su equipo jugó ante Ben Hur de Rafaela.
El partido terminó 3 a 3 y fue emocionante en lo futbolístico. Pero Mohamed no la pasó nada bien: fue permanentemente hostigado y hasta salivado por un grupo de plateístas de Ben Hur, ante la total pasividad del personal policial. Había poco más de doscientos hinchas en la cancha, por lo que cuesta entender cómo los efectivos no se preocuparon por individualizar a los agresores.
Por supuesto, no es de esperar que la cosa mejore en partidos con mayor convocatoria. En el encuentro que ayer Estudiantes de La Plata le ganó en forma agónica a Newell’s Old Boys en Rosario, los dirigentes platenses también sufrieron todo tipo de agresiones cuando tuvieron la “osadía” de festejar los tantos de su equipo, los que le daban la posibilidad de seguir prendidos en la lucha por el título.
Mucho se ha hablado de la violencia en el fútbol durante esta última semana y, en medio de la urgencia por dar señales de reacción, se han tomado algunas medidas.
Desde el derecho de admisión, pasando por la veda a los visitantes y llegando incluso a la ausencia total de espectadores en Racing – San Lorenzo, todo parece insuficiente cuando la violencia se encuentra tan instalada en nuestra sociedad.